El día 3 de agosto a las 24h, exactamente 15 horas antes de despegar nuestro vuelo a Dubai, recibimos un sms de Emirates indicándonos que nuestro vuelo ha sido cancelado (debido al incendio de un avión en el aeropuerto de Dubai esa misma mañana), nos facilitan un número de teléfono y nos recomiendan que no vayamos al aeropuerto. Más complicaciones no por favor!!!! Yo claro, ojos como platos toda la santa noche porque el teléfono que nos facilitaron en Emirates era el de la oficina de la compañía en Madrid y a partir de las 20h no responde nadie (punto negativo para Emirates).
Total que yo a las 7 de la mañana después de haberme leído un libro entero y haber contado unas 7000 ovejas decido despertar a mi marido y ponemos rumbo al aeropuerto con maletas y todo por si acaso. Al llegar a las T4 la ventanilla de Emirates todavía no había abierto pero había unas 20 personas. A los 10 minutos abren y empiezan a despacharnos. Los trámites con cada persona se nos hicieron larguísimos, estaban con cada uno o con cada grupo entre 30 y 40 minutos así que en las casi dos horas que estuvimos allí nos dió tiempo a barajar 17 itinerarios y rutas distintos.
Llega nuestro turno, sacamos tarjetas de embarque y pasaportes y la auxiliar coge el teléfono rauda y veloz. Transcribo conversación:
Auxiliar: Susana, tengo dos para Osaka...
Al otro lado...
Auxiliar: Quedan dos sitios...
Al otro lado...
Auxiliar: Ok
Cuelga y nos dice que nos vamos en el vuelo que sale en 45 minutos, que vayamos a facturación rápidamente
Allí otro auxiliar nos prepara los tramites y nos dice que VAMOS EN BUSINESSSSSS!!!!! UOHHHHH!!!! (Punto súper positivo para Emirates) Y además nos dan un bono para cenar en el aeropuerto de Dubai por las molestias ocasionadas. Con la felicidad y la emoción del momento facturamos las maletas con ipad y portatil dentro...Pasamos inmigración, cogemos la lanzadera a la terminal satélite y todavía nos da tiempo a comprar un par de revistas para el vuelo. Y llega el momento de embarcar, los de business en una cola distinta, y el finger distinto también, ser rico mola!! Vamos separados pero en business esas cosas se sobrellevan mejor. Nunca en mi vida había montado en mi vida había montado en business así que no puedo comparar pero me ha parecido flipante. El espacio es enorme, el asiento se hace cama completamente!!!
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Nada más sentarnos nos traen la carta de vinos y la carta para el almuerzo y después pasan a tomar nota de lo que vamos a querer comer. Yo elijo ensalada de bacalao con no me acuerdo qué, merluza con arroz y de postre tarta de queso. Antes de comer nos ofrecen un aperitivo que consiste en un platazo de frutos secos riquísimos y cuando me preguntan que quiero beber, yo, que soy pobre de mente, pido una coca cola... Todos mis vecinos pidiendo combinados de todo tipo y yo una triste coca cola.
Llega la hora de la comida y nos ponen un mantelito en la mesa
En el aeropuerto de Dubai buscamos un sitio donde comer algo ya que llegábamos hambrientos y a esperar unas cuatro horas al avión para Osaka.
Cambiar de business a turista en tan corto lapso de tiempo es muy muy duro. Además la configuración del avión era distinta que la que mostraba la web cuando hicimos el check in por lo que íbamos en una fila de tres, cosa que odio porque con las miles de veces que me muevo en el asiento mientras duermo me da cosa molestar al vecino que no es mi marido. Afortunadamente el universo aéreo estaba de nuestra parte y nadie ocupó el tercer asiento por lo que, en cuanto pude, arrinconé a mi marido en un asiento y me quedé sopa todo el vuelo (excepto comida y desayuno claro, que eso no me lo salto yo por nada del mundo).
Sobre las 18:30 aterrizamos en Osaka. A partir de ahí y para el resto del viaje todo fue súper fácil. Los trámites de inmigración muy ágiles, las maletas salieron rápido y de ahí a coger el tren que va a Kyoto. El tren es el JR Haruka. Debe haber varios, el que nosotros queríamos coger el express, que tarde 75 minutos en llegar, y otros más lentos. Nosotros compramos el lento pero nos montamos en el express (sin saberlo eh!) pero esto no es un problema porque cuando pasó el amable revisor nos explicó el error, pagamos la diferencia, unas reverencias por aquí y por allá y todo solucionado. En total, el billete 4.390Y los dos.
Una vez en la estación de Kyoto, intentamos coger el metro hasta el hotel, sólo tres paradas, pero nos fue aboslutamente imposible, es que no había manera. Intentamos preguntar en la taquilla que había a la entrada del metro pero el señor mayor que estaba en ese momento no fue capaz de explicarnos nada el pobre. Buscamos y buscamos, dimos mil vueltas y nada, como lerdos salimos fuera y decidimos ir caminando. Yo llevaba un mapa de cómo llegar desde la estación al hotel por si acaso no funcionaban los datos del móvil, que fue exactamente lo que pasó, pero llegamos sin mucha dificultad después de unos 15 minutos.
Ya en el hotel los trámites también rápido. Ya eran las 22 h y estábamos agotados así que bajamos al Seven Eleven que hay justo en frente del hotel, compramos algunas cosas que sabíamos lo que eran y otras que no, y a descansar.