Gili Trawangan - Día 1
El día 22 nos vinieron a buscar a las 7 al lado del hotel para llevarnos al puerto de Padang Bai rumbo a las Gilis.
Me dí un buen susto nada más empezar el día ya que al cruzar hacia la furgoneta de pronto noté un golpe. Una moto había chocado contra mi, pero por suerte me dio primero en la mochila así que el impacto quedó bastante atenuado y no llegó a pisarme el pie. Todo el mundo vino a preguntarme si estaba bien, y sí sí, por suerte no fue nada. El chico que conducía la moto se volvío blanco de golpe, vaya cara se le quedó. Pregunté si no estaba yendo el motorista en contra dirección y me dijeron que esa calle era de una sola dirección para coches pero que las motos podían ir en ambas direcciones. Curiosas normas de circulación que tienen en este isla...
Tras la anécdota pasamos a recoger a más personas. Aquí conocimos a Adei i Txell, una pareja de Vic con la que estuvimos comentando anécdotas del viaje.
Tras leer comentarios de que el fast boat se movía muchísimo y la gente lo pasaba bastante mal, todos decidimos tomarnos Biodramina. Esta Biodramina era con cafeína, pero quien lo habría dicho..nos dormimos los 4 pero bien!!! Recomiendo ser de los primeros en subir al barco, ya que en nuestro caso hubo gente que se quedó sin asiento. Son 2 horas de trayecto, así que no es muy cómodo quedarse de pie o sentado en el suelo todo ese rato.
La primera parada fue Gili Trawangan! Ojo que al bajar tocas el agua con los pies, así que mejor ir descalzados o llevar zapatos que no os importen que se mojen. Nos dispusimos a buscar el alojamiento que habíamos cogido para dos noches el Hideaway resort. Fue el alojamiento más caro del viaje (119€ dos noches con desayuno). Lo bueno: la piscina exterior, la habitación muy limpia y bonita, el baño semi descubierto donde podías ver las estrellas mientras te duchabas y la amabilidad del personal. Lo malo: estaba muy cerca de la mezquita (sí, los rezos habían vuelto), no había aire acondicionado y con la mosquitera puesta el aire de los 2 ventiladores quedaba totalmente camuflado, no había agua caliente, y la visita de un amiguito la 2ª noche que ya comentaré luego. Además, Roger salió la segunda noche lleno de picaduras, no sabemos de qué ya que la mosquitera estaba puesta. Quizás era algún bichito de cama.
En las islas Gili no hay transporte a motor. Sólo bicicletas y cidomos (coches de caballos). También leímos un cartel dónde ponía "No dogs" y la verdad es que no vimos ninguno en toda la isla. Preguntamos a un par de locales en Lombok que si sabían a qué se debía esta prohibición y ninguno de los dos se la sabía. A causa de esto ambos se inventaron su propia teoria conspiratoria.
Llegamos al hotel donde nos sirvieron una bebida de bienvenida. Era un zumo de frutas que tenía un toque picante. Acto seguido nos cambiamos y fuimos directos a la playa. Imprescindible llevar escarpines o algo para andar mientras te bañas ya que hay mucho coral muerto y piedrecitas y duele un montón! Otro elemento necesario es el equipamiento de snorkel. Casi todo el mundo llevaba la máscara del mercadona donde viene gafas y tubo incorporado. Nosotros estuvimos a punto de comprarla, pero entre que costaba 40€ y que ocupa bastante... lo descartamos. Cuánto nos arrepentimos después!! También se puede alquilar el material en muchos sitios, pero entre que puede ser que no esté en muy buen estado, la "incomodidad" de estar buscando y negociando, y que poco a poco vas pagando y el monto va subiendo...yo creo que sale más a cuenta llevarlo desde casa.
Nos fuimos por la costa este (donde están todos los garitos) y fuimos caminando hacia el norte. En el noreste de la isla es donde dicen que está el mejor snorkel. Sin saberlo, acabamos en el turtle point. En cuanto nos metimos en el agua, empezó a gritar una francesa. Al parecer había una tortuga. Estuvimos mirándola 5 minutos, la teníamos a 1 metro. Roger salió corriendo a coger la cámara acuática. Fué volver él, iniciar el vídeo, y la tortuga irse por patas. No le gustaba esto de ser fotografiada. Así que fue llegar y besar el santo... pensábamos que veríamos más tortugas el resto de días pero no, no fué así. No volvimos a ver ninguna. Una lástima, pero bueno almenos pudimos disfrutar de ese escaso momento.
En este punto de la isla también había mucha oferta de setas alucinógenas. Parece un poco increíble pero allí son legales.
Fuimos a buscar un sitio para comer. Pensábamos que sería más caro que Bali por el hecho de que todo lo que llega a la isla viene desde Bali o Lombok en barco. Pero no, los precios eran más baratos! La verdad es que era un lujazo comer delante del mar, en la arena de la playa, con música chill out de fondo. Hay también un montón de garitos con hamacas para relajarse durante el día en la playa y dónde puedes tomar delicosos cócteles. En la mayoría de sitios hay 2x1 así que salía fantásticamente bien de precio.
Por la tarde fuimos a relajarnos a la piscina del hotel y después pusimos rumbo al norte de la isla para ver la puesta de sol. Intentamos ir por el interior de la isla y nos perdimos por los caminitos, así que finalmente acabamos bordeando la costa. En unos 20 minutos estábamos sentados en la playa, con Bali y su volcán Augung de fondo. En el agua estaban los típicos columpios desde donde se hacen las fotos los turistas con la puesta de sol. A nosotros tampoco nos podía faltar esa foto!
Fué un momento precioso y con una paz increíble.
Nos pusimos en marcha para buscar una excursión de snorkel para el siguiente día. De camino nos volvimos a encontrar con la cordobesa y el madrileño de los klotoks. Ellos también habían estado en Bali pero a diferencia de nosotros hicieron el volcán Bromo y el Ijen tras aterrizar en Surabaya. A ellos les encantó. Nosotros nos quedamos con ganas de hacerlo, pero no se podía hacer todo. Queda pendiente para la próxima, al igual que Komodo y Rinca, que tampoco pudimos hacer porque ya se iba de presupuesto tanto avión interno (cogimos 5 vuelos internos). Es una espinita que quedó clavada pero que seguro que algún día sacamos!!
El precio del tour de snorkel es bastante standard, 100K por persona (incluido equipamiento de snorkel de tubo, gafas y aletas). Vimos que todas las compañías hacen más o menos la misma ruta por las 3 islas. De hecho, la pareja de Vic que conocimos compró el tour en su hotel y luego acabamos yendo en el mismo barco, con lo que dudo que haya más de 3 compañías diferentes que organicen el tour. Compramos el tour que empezaba el día siguiente a las 10.30 y nos fuimos a cenar a pie de playa.
Gili Trawangan - Día 2
Tras nuestro pedazo desayuno en el hotel, nos fuimos al punto de encuentro del tour de snorkel, donde teníamos que estar a las 10. Nos dieron la equipación (sólo cogimos las aletas) y acto seguido nos encontramos con la pareja de Vic. Nos montamos en una de las barquitas, eligiendo la que tenía suelo de cristal (glass bottom). Bien, me pensaba que sería otro tipo de suelo ya que en este poco se podía ver debido a lo pequeño que era y la suciedad y oxidación que tenía. Así que bueno, gracia gracia no tenía mucha. En el barco éramos unas 30 personas y muchas de ellas (gente local) iban con salvavidas ya que tenía pinta de que no sabían nadar.
La primera parada era entre Gili Trawangan y Gili Meno. Vimos pececillos y algo de coral pero tampoco fue una pasada. El segundo punto era en Gili Meno, en el Turtle Point. Curiosamente era justo enfrente de nuestro hotel en Meno, donde iríamos el día siguiente. Teníamos muchas ganas de ver tortugas, y en ese punto es muy habitual verlas, pero tampoco hubo suerte. La siguiente parada fue para comer en Gili Air. Nos daban una hora para comer y nos quedamos justo en el restaurante que estaba en frente de donde parámos ya que lo vimos bastante bien de precio. Así controlábamos que no se fueran sin nosotros, ya que una hora para comer, al ritmo caribeño que van la gente indonesia en los restaurantes....era arriesgarse! La comida estaba bien, pero tampoco una maravilla. La última parada era también en la zona de Gili Air. Aquí si que vimos bastantes más peces y coral. También fue por el hecho de que había gente dándoles pan y claro, los peces no son tontos! Mi opinión personal fue que me esperaba más de estos lugares en lo que a snorkel se refiere. Hace dos años cuando estuve en Tailandia hice tours donde vi muchísimos más peces y zonas de coral más bonitas. Aquí había mucho coral muerto. Nos volvimos a montar en el barco y fuimos rumbo a Gili Trawangan de nuevo. Estaba prevista llegar sobre las 3.30 pero acabamos llegando casi a las 4.30. Las islas parecen estar muy cerca, como si pudieras llegar nadando, pero las corrientes son muy fuertes y peligrosas. Había muchas olas y nuestro barco empezó a moverse de lado a lado. Te tenías que agarrar porque sino volabas. El conductor del barco incluso nos avisó de que nos moviéramos todos hacia la parte trasera del barco para así hacer que se levantara un poco la punta... no sé, pintaba un poco fea la cosa, pero al final fue una experiencia muy divertida. Aunque no creo que piensen lo mismo las dos chicas que vomitaron al llegar al puerto, como tampoco los que no sabían nadar, ya que estaban agarrados a sus salvavidas como una abuelita cuando creen que le van a robar el bolso.
Tras la excursión nos fuimos otro rato a la piscina del hotel y luego a tomar algo tumbados en una hamaca de la playa. Y aquí viene la visita curiosa del hotel. Cuando fuimos al hotel vi una mancha negra en el suelo. Pensaba que quizás era algo de barro que había quedado en los zapatos, pero Roger dijo que no, que eso era caca. En ese momento los dos miramos hacia arriba y vimos un animal bastante grande en el tejado de madera!! Yo me acojoné un poco la verdad, porque era un lagarto pero del tamaño de una iguana crecidita... Yo no podía dormir con eso ahí!! Roger decía que daba igual, que lo dejara, que eso se comía los mosquitos. Pero yo no estaba dispuesta a eso, no paraba de mirarlo, chequeando si se movía. Le dije que quería ir a recepción a decirles que hiciesen algo... que lo sacaran de la habitación y que de paso limpiaran su regalito. Cuando fuimos nos dijeron que se tratana de un Gueko, debido al ruido que hacen (sí, ese ruidito a partir de entonces me tuvo traumatizada esa noche). Nos preguntaron si queríamos que lo mataran y ahí sí que me negué. Me daba mucha cosa tenerlo ahí, pero tampoco quería que lo mataran
Por la noche había mucho ambiente en las calles. Había garitos con música a tope y mucha fiesta...y otras zonas completamente desiertas. Nos dio la impresión que estas islas parecen super turísticas (y lo son) pero aún así es un turismo que no molesta ya que no están todos los lugares abarrotados. Puedes encontrar miles de sitios donde estar prácticamente solo y relajarte.
Gili Meno - Día 1
El siguiente día tocaba cambiarse de isla. Después de estar en la más turística de las 3 gilis decidimos pasar una noche en la más calmada de todas, Gili Meno. Fuimos en un barco local a las 9 de la mañana que tardó unos 20 minutos en llegar a Meno. En cuanto llegamos al puerto fue fácil encontrar nuestro hotel ya que estaba todo muy señalizado y el hecho de haberlo visto el día anterior también ayudaba en la orientación. El hotel es el Seri Resort Gili Meno. He de decir que este hotel fué un caprichito. Es el típico resort de lunas de miel, con bungalows a pie de playa, y piscina con zona chill out monísima. Todo pintaba muy fuera de nuestro presupuesto. Sin embargo tienen unas "cabañitas" en una zona como de camping con baño y ducha compartidos que son asequibles. Nos costó 46€ la noche con desayuno. La verdad al llegar nos gustó mucho la zona de la piscina y los bungalows se veían chilísimos, pero nuestra cabañita nos decepcionó un poco. No tenía paredes, pero eso tampoco era gran problema a nivel de intimidad ya que está bien tapado por lonas o cañas de bambú. El problema es que no había sitio para dejar las mochilas. Bueno sí, había unos armarios con candado encima de la cama pero era poco práctico, ya que teníamos que subirte a la cama descalzo, teniendo cuidado que no entrara ningún mosquito dentro de la mosquitera y vigilar también al salir. Un poco de espacio para poder andar y dejar las cosas habría estado bien. Almenos el ventilador estaba dentro de la mosquitera, no como en el hotel de Trawangan! Ah! Y la ducha era de agua caliente!!
Comimos en la zona de piscina del hotel y nos fuimos al agua patos! Queríamos ver si ese día por fin si que podíamos ver una tortuga en el Turtle Point. Meeeeeeeec. Nada, no hubo suerte. Incluso yendonos super adentro (no hay mucha profundidad los primeros 200 metros) y juntarnos con buzos y todo fuimos capaces de ver ninguna tortuga. Llegó un momento que ya estábamos agotados y que además vimos que la corriente nos estaba llevando fuerte. Así que volvimos a la playa y nos relajamos en una de las hamacas del hotel
El día siguiente nos íbamos para Lombok, donde pasaríamos dos noches en Senggigi. Con una agencia de Meno contratamos el traslado a Senggigi, que incluía el pasaje en el bote local y traslado al hotel de Senggigi por 75K por cabeza. Sólo había tres horarios para ir (a no ser que se coja un fast boat, bastante más caro) y eran a las 9, a las 2 y a las 3.20. No queríamos tener que madrugar e ir con las prisas, así que elegimos el horario de las 2. Si alguien quiere ir por su propia cuenta, el billete del barco local cuesta 14K. A esto hay que sumarle el transporte del puerto a Senggigi. El precio de este último servicio lo desconozco, pero en las pizarritas que vi en el puerto salía por uns 75-90K, supongo que negociables.
Por la noche dimos una vuelta por la isla. La verdad no había mucho que hacer... para nada había la cantidad de hoteles y restaurantes que en Trawangan. Esto a Roger no le gustó mucho, esa isla era demasiado calmada para él. A mi me estuvo bien estar un día así. Acabamos jugando a ping pong en un restaurante donde habíamos tomado un cocktail.
Gili Meno - Día 2
Nos levantamos y fuimos al desayuno bufet libre del hotel. Decidimos dejar ya hecho el check out y dejar nuestras cosas en recepción, pero seguir disfrutando de la piscina por la mañana. Nos propusimos también no salir del agua hasta encontrar las tan ansiadas tortugas.
Tras un par de horas dando vueltas nos dimos por vencidos. No íbamos a ver tortugas
Comimos en la terraza del hotel, como en el día anterior. Fuimos hacia el puerto donde había que coger el barco. Nos dijeron que estuviésemos allí a las 2, lo cual nos sorprendió ya que los otros días siempre nos habían dicho de estar media hora antes de la salida en el barco. Llegamos a menos cuarto y... sorpresa!! vemos como el bote que teníamos que coger se está a punto de ir. Nos dicen que está lleno y que tendremos que esperar a que venta otro barco y nos lleve. ¿Qué? ¿En serio? Vaya tela!! Nos podrían haber dicho que podía pasar eso y habríamos llegado antes. Total...nos dijeron que pronto llegaría otro barco. Cuando preguntaba cuánto quedaba me decían 20 minutos. Yo ya me temía que realmente tendríamos que esperar hasta el de las 3.20, y en efecto el tiempo me dio la razón. Yo estaba bastante cabreada porque además, unos hombres decían que había un barco que llevaba a Lombok, que estaban embarcando ya. Cuando le preguntaba a las chicas del puerto si ese era nuestro barco nos decía que no, que esperásemos. Yo ya me estaba poniendo de los nervios de tanta desinformación. Total, que un local que sabía que nosotros íbamos hacia Lombok y él también iba nos dijo que subiésemos al barco. Así que pasamos de las chicas del puerto y subimos. Nuestro ticket era válido! Vaya, que si llegamos a hacer caso a las señoritas aún estábamos esperando en Meno!
El barco estaba lleno de locales, sólo dos parejas de turistas a parte de nosotros. Se supone que en barquito de estos pueden ir unas 30-35 personas. Yo conté 50. Los locales eran bastante peculiares, tanto sus gestos como su manera de hablar, de relacionarse... Es curioso ver tantas diferencias entre ellos y nosotros.
En media hora llegamos al puerto de Lombok donde nos llamaron los responsables de tramitar los traslados por todo Lombok.
En 15 minutos salimos en furgoneta con otros turistas hasta Senggigi. En Lombok vi una gran diferencia en lo que a conducción se refiere. La gente pita menos, va muchísimo más despacio y no hacen tantas maniobras de adelantamiento. Se les ve más pacientes, lo cual es de agradecer. Llegamos al hotel de Senggigi en una hora. El paisaje del camino era muy bonito, yendo por la carretera que da al mar, viendo las palmeras, las playas y las islas Gili de fondo.
Nuestro hotel en Lombok era el Lombok Senggigi hotel. Costó 62€ dos noches con desayuno. El alojamiento está en un callejón que a primera vista parece un poco chungo, pero no pasa nada. Está muy bien ubicado, cerca de la calle principal con un montón de restaurantes y tiendas y a 5 minutos caminando a la playa. La habitación era espaciosa, muy bien decorada y con agua caliente. La piscina exterior estaba congelada!! Nos dimos un baño rápido y fuimos a dar una vuelta por la zona.
Preguntamos a varias agencias para contratar nuestro plan de los próximos dos días. El primer día queríamos hacer la excursión a las famosas cataratas del norte de Lombok: Sendang Gile y Tiu Kelep. El segundo día queríamos hacer un tour de snorkel por las "secret Gilis", unas pequeñas islas en el sudoeste de Lombok que son mucho menos turísticas que las famosas 3 Gilis. Tras una visita por alguna de estas islas, queríamos que nos dejaran en nuestro hotel en Kuta, el sur de Lombok. Tras negociar un poco contratamos todo el pack con una agencia que estaba en la calle principal, justo debajo de una señal que indicaba nuestro hotel. Nos costó todo 1.5 millones de rupias los dos.
Tras tener organizados nuestros próximos dos días, nos fuimos a dar una vuelta por la playa. Era ya de noche, así que no se podía apreciar muy bien la playa, pero se la veía tranquila. Fuimos paseando por todos los restaurantes a pie de playa, donde vimos que los precios picaban un poco. Finalmente, quisimos salir de aquella zona pero no sabíamos como... era imposible no meterse en ningún hotel para salir! Preguntando a un camarero al final acabamos pasando por todo el interior de un hotel de lujo para poder llegar a la calle principal. Era un hotel de mucho mucho lujo, flipamos por el camino con todo lo que vimos. Y ahí en medio estábamos nosotros, con nuestras pintazas mochileras jaja.
Al salir decidimos seguir en nuestra búsqueda de souvenirs. Ya era nuestra última isla de Indonesia y en todo el viaje fuimos incapaces de encontrar imanes decentes para llevar de recuerdo! Ni imanes ni nada... menos mal que compramos alguna cosilla los primeros días en Borobudur y Prambanan, porque sino no sabríamos qué llevar. Pues nada... allí tampoco conseguimos encontrar nada que nos gustara. Al menos tendríamos que haber aprovechado más en Bali, donde tampoco había una maravilla de cosas bonitas, pero algo mejor que en Lombok seguro.
Al final cenamos en un sitio con música en directo, dónde hicimos unos cócteles. Las pizzas estaban malísimas, pero los cócteles no estaban mal, aunque hubo un malentendido y pensamos que había 2x1 cuando lo que realmente había era un 3x2. Con la broma la cuenta fue la más cara de todo el viaje (400K), y para nada fue el mejor sitio donde comimos. Almenos la música nos gustó.
Tras esto nos fuimos a descansar