Se trata de un crucero peculiar, duró 13 días y repetimos escala en Mahón, quizá era un crucero para un cambio de ruta. Nos encantó todo. El barco es pequeño y por eso tiene la posibilidad de entrar en puertos que los barcos grandes no pueden. Ademas los cruceros de la Neo Collection de Costa plantean escalas largas, de todo el día con lo que puedes permitirte no madrugar, o volver para la comida, es un crucero relajado.
En el barco estuvimos muy a gusto. La comida buenísima, en el buffet bien, pero las cenas excelentes. La tripulación y el personal de 10. No hubo cenas de gala ni bailes de disfraces, todo es muy informal y la gente está relajada. Si es verdad que abundan los italianos, o escasean los españoles, pero eso no impidió que lo pasáramos genial.
Ya estamos deseando embarcar en el crucero de este año!