La mañana empieza con una rápida visita al lago Mono. Se puede aparcar el coche muy cerca de la orilla.

Luego nos encaminamos hacia el valle de Yosemite.
El acceso desde el este al parque natural es a través de la Tioga Road, una carretera en muy buen estado, que desciende hacia el valle rodeando las montañas. Atención
Pronto pasamos por los Twin Lakes, el lago Tioga y Ellery. No tiene secreto encontrar los puntos interesantes en esta carretera, todo está a la vista. Muchas veces el arcén se amplía para crear una pequeña zona de parking que los americanos llamarían “vista point”, hacer la foto y subir al coche de nuevo.
A pocos kilómetros encontramos el peaje y a cambio nos ofrecen un mapa detallado del parque. Hoy no se paga porque se celebra el centenario de la creación del sistema de parques naturales, sino, serían 30 dólares por coche.
Nos detenemos en el lago Tenaya. Por un caminito entre el bosque nos sorprende la visión de una playa. El agua estaría helada pero la arena era como la de la costa mediterránea.

A continuación paramos en Olmsted Point. Un gran mirador. Desde el parking puedes adentrarte en la colina para apreciar por vez primera la Half Dome a lo lejos. La gran montaña con forma de media cúpula, y buena parte del valle.

Paramos a comer en White Wolf, que aunque en agosto el restaurante estaba en reformas, tienen una pequeña tienda de sandwiches.
Luego nos dirigimos a Tuolumne Grove, donde se encuentran las pocas secuoias gigantes de esta zona. (En el extremo sur del parque de Yosemite está Mariposa Grove, la gran extensión de secuoias, pero actualmente está cerrado al público).

El recorrido para visitar las secuoias incluye dos opciones, uno es una caminata de varias horas de duración y otro es un trail circular de alrededor de una hora y media, unos 4 kilómetros de largo, en el que se pasa por enmedio de la secuoia agujereada.
Recomiendo esta web donde explica cada trail de todo el parque con detalle y humor. En inglés, eso sí.
Sigue un largo tramo de conducción hacia Tunnel View.
Bajamos el valle del río Merced, el llamado Yosemite valley, y aparece El Capitán. El gigante granítico asomando entre los pinos. No hay dificultad alguna para aparcar el coche en el arcén y contemplarlo.

La carretera cruza el río y subimos hacia el mirador Tunnel View. Bajas del coche y sin andar más de dos pasos, tienes todo el valle a tus pies. La vista alcanza hasta la montaña más lejana, Clouds Rest, “allí donde descansan las nubes”.

La cascada Bridalveil más que semejar un “velo de novia”, parece un hilillo, a finales de agosto, pero se ve que en primavera baja abundante agua.
Antes de que empiece a oscurecer retiramos al hotel. Yosemite View Lodge es un enorme motel a las inmediaciones de la localidad El Portal, a media horita de Tunnel View.
El lodge incluye un restaurante, un bar/pizzería, una tienda de conveniencia con variedad de comida basura y bonitos souvenirs, piscina...