Día 12 (Miércoles 5 de Agosto)
Nos vamos temprano de Las Vegas con pena en el corazón, y nos tiramos a la carretera. 300 millas por delante. Destino, Bryce Canyon, pasando por dos estados: Arizona y Utah.
En Cedar City giramos por la HWY 14 y entramos en la meseta gigante donde están todos estos parques. Estamos sobre los 2000 pies de altura (unos 600 metros), y las vistas son espectaculares. Paramos en todos los View Points y hacemos fotos de coladas de lava, cañones, etc. De camino pasamos del desierto a bosques tremendos (como el Dixie Forest National Park). Nos quedamos un rato disfrutando de este precioso paisaje hasta que se nubla, baja la temperatura y se pone a llover.

Subiendo a la meseta central en Nevada donde están los diferentes cañones

Seguimos la marcha y entramos en la meseta gigante donde están todos estos parques. Estamos sobre los 2000 pies de altura (unos 600 metros), y las vistas son espectaculares. Paramos en todos los View Points y hacemos fotos de coladas de lava, cañones, etc. De camino pasamos del desierto a bosques tremendos (Dixie National Forest).
Paramos a comer en un asentamiento (Hatch) en un típico restaurante de carretera, donde nos zampamos unos platazos impresionantes. Luego seguimos la ruta hacia Bryce Canyon, donde se supone que teníamos una rutilla con una ranger, pero va mucha gente, parece eso una romería (con gente con carritos de bebés, otro en silla de ruedas), y la ruta es de sólo una milla. Por tanto decidimos ir por nuestra cuenta. Hacemos la Navajo Trail, un camino superchulo de bajada des del Sunset Point. Luego hacemos otro camino distinto para llegar al Sunrise Point. Una buena paliza, pero vale mucho la pena.

Vista desde arriba del Bryce Canyon



Acabada la visita cogemos el coche y vamos hasta Kanab, donde nos quedamos a dormir, no sin antes cenar en un Mexicano unos burritos buenísimos.
Día 13 (Jueves 6 de Agosto)
Nos levantamos muy temprano para ir a Page, que está a menos de 30 minutos en coche, donde tenemos una visita en el Antelope Canyon. Cuando llegamos allí nos dicen que es una hora menos (resulta que ese pueblo justo está en otra zona horaria), por lo que en Page son las 6.30h de la mañana, y la visita es a las 8h, juas. Por suerte hay un tour a las 7h y quedan plazas, por lo que no tenemos que esperar. El sitio es precioso, espectacular, pero el tour es un timo. Al ser reserva india (Navajo) tienes que ir con un guía que te hace una visita exprés de 40 minutos, además con un montón más de gente y por 30 y pico $ por persona. En fin, vale la pena porque lo que ves es precioso, pero vas muy rápido. Quizá la visita fotográfica (se hace en grupos más reducidos) vale más la pena, porque dura mucho más, pero creo que vale como 60$ o 70$.

Foto dentro del precioso Antelope Canyon
Acabada la visita nos vamos hacia Chinle pasando por pueblos cada vez más ruinosos y llenos de indios tirados en la calle. Se ve mucha pobreza y no vemos ni un blanco. Toda la zona es territorio Navajo. Las vistas son muy chulas, y a media tarde llegamos al pueblo de Chinle.

Vistas espectaculares de esta zona de USA bajando des de Four Corners

Hacemos el checkin en el hostal elegido, y nos vamos hacia el Chelly Canyon. Es espectacular y gratis. Además, como está muy apartado de las rutas normales hacia el Grand Canyon no pasa mucha gente por allí por lo que la visita aún es más recomendada.

La famosa Spider Rock en el Chinle Canyon
Decidimos hacer una ruta gratuita, el White House, que es la única que se puede hacer por el interior del cañón sin guía, ya que aún vive gente por allí. Aparte tenemos mucha suerte porque esa noche es luna llena y hay la posibilidad de hacer una ruta con una guía local a la luz de la luna (cuesta 15$ y sólo se hace una vez cada mes). Nos apuntamos sin dudar.

Ruta gratuita por el chinle canyon


Así que al cabo de un rato nos encontramos con la guía navajo y hacemos la ruta. Baja por el Tune Trail y llega abajo del todo del Cañón para ver salir la luna llena. Mientras, nos va explicando cosas de su tribu, nos enseña grafitis antiguos de la extinta tribu de los indios Anasazi, que desapareció sin dejar más rastros ni razones de su desaparición, y nos explica mil historias más. La única pega son los mosquitos, pero con un buen repelente se soluciona xD. Todo es genial.

Acabada la visita, nos vamos al hostal a dormir.