Madre mía. En Japón lo único que es gratis es el agua de grifo en los restaurantes, y respirar. Los templos son una media de 500 yenes cada uno en Kyoto. En Tokyo son algo más baratos (300 en Kamakura).
Un plátano (uno, que lo vendían empaquetado individualmente), un euro. Una sandía cuadrada, 175 euros. Tapers de plástico de ensalada en los supermercados, 5 euros más o menos.
Comer en un restaurante, mínimo mil yenes por persona. Sin embargo el día de las gyozas comimos 12 de ellas, arroz y sopa, por 1000 yenes los dos.

Es un país de contrastes incluso en los precios, donde hay cosas muy caras y otras muy baratas.