* Port Angeles
Nos despertamos de nuevo con la niebla cubriendo Port Angeles, aunque esta vez no supuso ninguna sorpresa.
Tras cargar el equipaje en el coche, nos despedimos de la entrañable Sharon. A pesar de las sensaciones iniciales, nuestra estancia en casa de Sharon había resultado excelente. Y lo mejor de todo fueron nuestras conversaciones con ella. Así que fue un momento un poquito triste. Deseándonos lo mejor nos dijimos adiós y seguimos nuestro camino.
Sin ninguna duda, lo mejor de Port Angeles fue nuestra estancia con Sharon, así que si estás por allá y buscas un lugar para sentirte como en casa, no lo dudes.
A pesar del buen desayuno el día anterior en el Haven (Port Angeles), esta vez habíamos elegido otro sitio para empezar el día. Anoche, mientras volvíamos del Lake Crescent, vimos un local junto a la carretera de acogedor aspecto llamado Granny's Café. Nos pareció una excelente opción, así que, tras repostar en una gasolinera de Port Angeles, para allá que nos fuimos. Al llegar aún estaba cerrado (abrían a las 9:00h), así que esperamos sentados en unas mesas de picnic que había al lado y aprovechamos para ir planeando el día que teníamos por delante.
Al cabo de un rato llegaron un par de obreros, lo que nos reafirmó en que si la gente del lugar iba a aquél sitio a desayunar, debía de ser bueno.

El Granny's Café
No tardaron en abrir. El local lo llevan dos chicas, pero ni rastro de la "abuela" por ningún sitio. Aún así mereció muchísimo la pena. No sólo el interior era genial, también lo fue el desayuno. Eso sí, algo más caro que el día anterior. Si tienes apetito pídete el Granny's Breakfast. Yo elegí un un poco más "ligerito" con pancakes (deliciosos), bacon y huevos revueltos. 36,57$ (propinas incluídas). No os lo perdáis.

Interior del Granny's Café
Más que satisfechos con nuestra experiencia en el Granny's Café, continuamos camino hacia la primera visita del día, el Trail a las Sol Duc Falls.
* Lake Crescent (Olympic NP)
Para llegar a la carretera que se desvía hacia la zona de Sol Duc, debes reseguir la orilla sur del Lago Crescent, lo que aprovechamos para parar en alguno de los miradores y así disfrutar del lago con luz de la mañana.

Lago Crescent
* Sol Duc (Olympic NP)
La carretera que sube hacia la zona de Sol Duc es muy bonita, con varios lugares que seguro merecían una parada, pero ese día teníamos bastantes kilómetros por delante, así que, saltándonos el Sol Duc Springs Resort, que visitaríamos a la bajada, llegamos con el coche hasta el párking que hay al inicio del Sol Duc Falls Trail.
Este trail, de un poco menos de 3 Km (i/v), lleva, como su nombre indica, hasta unas cataratas. Pero ya sólo por recorrer el camino merece la pena. Los bosques de lluvia de la zona son increíbles, de los que más nos gustaron, así que bajo nuestro punto de vista es un trail imprescindible.
Eso sí, una vez más nos encontramos con un trail bastante transitado, así que procura ir temprano para encontrar aparcamiento y evitar aglomeraciones.

Sol Duc Falls Trail

Sol Duc Falls

Sol Duc Falls
La vuelta la haces por el mismo camino que has hecho al venir.
De nuevo en el coche, y aún sorprendidos por el recorrido que acabábamos de hacer, iniciamos marcha atrás (una vez más esta es una carretera que no tiene continuación y para seguir viaje tienes que deshacer los kilómetros realizados hasta volver a la carretera principal). Esta vez sí paramos en el Sol Duc Springs Resort.
Sabíamos que había unos baños termales, así que nos acercamos a echarles un vistazo y, si nos convencían, pues pasar un rato de relax. La cuestión es que lo que pudimos ver de las instalaciones no nos pareció nada del otro mundo, además de que estaba saturado de gente, con lo cual poco relax íbamos a tener, así que decidimos aprovechar el tiempo en seguir descubriendo la zona. De todas maneras puede ser una opción a tener en cuenta si haces el viaje en familia o sencillamente no te apetece tanta caminata y prefieres hacer algo diferente.
Nuestro siguiente destino iba a ser Neah Bay y en concreto, el Cape Flattery Trail.
* Cape Flattery Trail (Reserva india Makah)
El Cape Flattery Trail está situado en la reserva india de los Makah, con lo cual aquí no hay Annual Pass que valga. Para acceder a él, una vez que entras en la reserva, debes comprar el Makah Pass (10$), que dejarás colgando del espejo retrovisor como indicativo de que has pagado la cuota correspondiente. Esta zona era de acceso prohíbido hasta hace unos años en que se abrió para disfrute de todo el mundo. Previo pago, claro.
Hay varios puntos en Neah Bay, el pueblo principal de la reserva Makah, donde puedes comprar el Makah Pass, pero más allá de Neah Bay ya no lo podrás comprar. Así que, a menos que una vez que llegues al Cape Flattery Trail quieras volver atrás a comprar el pase, asegúrate de haberlo comprado antes. De todas maneras nadie nos pidió el pase ni vimos a nadie controlando si los coches que aparcaban llevaban el pase o no.
La carretera que llega hasta Neah Bay es muy bonita. Durante un buen trecho vas bordeando la costa, disfrutando de bonitas imágenes que te tientan una y otra vez a hacer una parada (en realidad, del paisaje disfrutamos durante el camino de vuelta, porque durante el de ida la habitual niebla tapaba por completo tanto la carretera como la bahía. Fue llegando a Neah Bay cuando empezó a despejarse). En nuestro caso, por falta de tiempo, no hicimos ninguna parada ni a la ida ni a la vuelta.
Una vez más visitar esta zona de la península de Olympic implica recorrer una carretera cuyo recorrido tendrás que deshacer para continuar más tarde tu camino, así que si no dispones de mucho tiempo en tu visita a Olympic NP tenlo en cuenta. Sólo para que te hagas una idea, desde Sol Duc hasta Neah Bay tardamos casi 2 horas.
Aclarado todo esto, volvamos al viaje en sí. Nos habíamos quedado de camino a Neah Bay.
Nada más llegar buscamos el Makah Museum, que es un museo dedicado a la cultura Makah.
Este museo es uno de los puntos donde puedes comprar el Makah Pass y eso es lo que hicimos nosotros.
El museo tenía muy buena pinta, así que si te interesa la cultura de los nativos americanos y dispones de tiempo, puede ser una muy buena opción. Nosotros teníamos de sobra de lo primero pero falta de lo segundo, así que seguimos adelante.
En lo que respecta al pueblo de Neah Bay, la verdad es que no tiene ningún atractivo, excepto un puerto que, con sus numerosos barcos pesqueros, ofrece una bonita estampa.

Puerto de Neah Bay
Por cierto, como curiosidad comentar que entramos en un supermercado y tal cual entramos, nos marchamos debido a lo carísimo que era todo. ¿De verdad la gente que allí vive compra a estos precios?
Tras unos minutos de recorrido en coche, llegamos al párking donde se inicia el Cape Flattery Trail. Este trail es de unos 2,5 Km (i/v). Se inicia en un camino de tierra ancho pero más adelante se convierte en una serie de pasarelas de madera con subidas y bajadas. En algunos puntos la pasarela está levemente elevada por encima del nivel del suelo (no más de un metro). Esto puede suponer un problema si te encuentras con alguien que va en dirección contraria a la tuya, ya que no puedes bajarte de la pasarela. Pero salvando este tipo de situaciones, el recorrido es totalmente viable.
El recorrido de ida es de bajada, con lo que la vuelta, al ser de subida, se hace un poco más cansado, pero nada complicado.
A pesar de hacer un día soleado, la zona de Cape Flattery estaba cubierta por la niebla, lo que nos regaló un ambiente típico de los bosques de lluvia: cielo plomizo, la niebla deslizándose entre los árboles, la humedad... Vamos, que si se daba la situación de que pasara un rato sin cruzarte con nadie, podía llegar a ser un poco inquietante. Inquietante, pero definitivamente cautivador.

Tramo inicial del Cape Flattery Trail

Tramo de pasarela de madera
Tras disfrutar del magnífico recorrido llega la guinda del pastel: los acantilados del Cape Flattery, el punto más occidental de los Estados Unidos (sin contar Alaska ni Hawai).
Sencillamente increíble. A nosotros nos recordó muchísimo a los paisajes de Point Lobos, en la costa de California, pero aunque sin desmerecer a estos últimos, Cape Flattery nos gustó más.
Encontrarás varios puntos para ver el paisaje, a cuál mejor. El sonido de las olas rompiendo contra las rocas, diferentes tipos de aves sobrevolando la zona... El conjunto nos resultó espectacular.
Sin lugar a dudas una visita imprescindible en la península de Olympic.

Cape Flattery

Cape Flattery
De vuelta al coche, deshicimos el recorrido hasta retomar la carretera principal y poner rumbo a Forks, donde íbamos a pasar la noche.
Llegados a este punto debo explicar que íbamos un poco asustados. ¿Por qué? En aquellos momentos (segunda quincena de Agosto) los americanos estaban en plena campaña electoral para las elecciones a la presidencia de los Estados Unidos. Ahora ya conocemos el sorprendete resultado, pero en aquél momento por nuestra mente la posibilidad de que ganara Trump ni existía. Bueno, no existió hasta que empezamos a recorrer las carreteras del estado de Washington y ver la cantidad de carteles apoyando la candidatura de Trump. Me refiero a carteles que ponen en el jardín de su casa los simpatizantes de cada candidato. En lo que llevábamos de viaje sólo habíamos visto un cartel pro-Hillary. Ni dos, ni tres... UNO.
Esto nos hizo ver que las posibilidades de que ganara Trump no eran tan remotas y, sinceramente, a nosotros la perspectiva nos daba (y nos sigue dando) un poquito de miedo. Así que, querido lector, si estás leyendo este diario unos años después de este momento en el que escribo, sabrás si esos temores eran fundados o no.
* Forks
Pero volvamos al viaje. A primera hora de la tarde llegamos a Forks (algo menos de 1h y 1/2 desde Clape Flattery). Pero antes de llegar al pueblo nos contramos con una imagen ya icónica de la saga de películas de Crepúsculo: el puente con el cartel con el nombre del pueblo, imagen que aparece en la primera película de la saga.
¿Recuerdas que ya había comentado que somos unos frikis del cine? Pues bien, la saga Crepúsculo no nos entusiasma, por decirlo suavemente, pero ya que íbamos a estar en la zona y visitar varios lugares de la película, hicimos la osadía de ver la saga completa antes del viaje.
Forks y alrededores es donde se centra la saga de novelas en las que se basan las películas. En cambio, en lo que respecta a las películas en sí, pocas escenas se rodaron por allá, pero algunos de esos puntos son muy identificables.
Así que al llegar a la entrada del pueblo, paramos el coche y nos hicimos la foto de rigor.

Cartel de entrada a Forks
Aún nos quedaban pendientes algunas visitas en este día, pero decidimos llegarnos hasta el hotel, hacer el check-in, dejar las maletas y así pasar más tranquilos el resto de la tarde.
El alojamiento para esa noche era The Forks Motel (351 S Forks Ave), reservado a través de hotels.com por 114,82$ (sólo alojamiento). De estructura típica de motel de carretera, de esos que puedes aparcar justo delante de la puerta de la habitación, nos sorprendió positivamente. Ya no solo por la amplitud de la habitación, habitual en los moteles americanos, sinó por el buen aspecto que ofrecía. Quedamos muy safisfechos, totalmente recomendable.
* Rialto Beach (Olympic NP)
De nuevo en marcha, nos dirijimos a la playa de Rialto siguiendo las indicaciones de nuestra querida Patricia. Y para meternos más en el espíritu de Crepúsculo, echamos mano de la música.
Dentro de nuestra selección musical, había creado una carpeta llamada On Location (Localizaciones), en el que había puesto todo tipo de música relacionada con las películas y series cuyos escenarios íbamos a visitar. Volviendo al tema de la saga Crepúsculo (sí, ya sé que para no gustarnos mucho lo disimulamos bastante
Así que, de camino a la playa de Rialto, pusimos dicha canción para meternos más en situación. Parece una tontería, pero desde entonces, cuando escucho esa canción siempre me acuerdo de nuestra visita a aquellas playas. Así que si eres un romántico como yo, anímate a amenizar las visitas con la música adecuada, seguro que lo disfrutas más.
Pues con el romanticismo rebosando por las ventanillas del coche, llegamos a la playa de Rialto Beach. Situada dentro del Olympic NP, pero colindante con la Quileute Indian Reservation, dispone de un aparcamiento en la misma playa, con lo que el acceso es fácil, a diferencia del resto, como veremos más adelante.
Al bajar del coche, nos encontramos con un paisaje, una vez más, dominado por la niebla. Y también una vez más eso le sumaba atractivo al paisaje. El sol que hasta allí nos había acompañado, quedaba ahora oculto por la densa niebla, apenas convertido en una esfera luminosa de baja potencia.

Rialto Beach, antes de acceder a la playa
Caminamos hacia la playa un corto sendero entre árboles deformados por la fuerza del viento y en seguida nos vimos obligados a saltar por encima de los numerosísimos troncos blanquecinos que caracterizan a las playas de la zona.

Rialto Beach
Desde la arena, apenas podías vislumbrar unos metros mar adentro. Así que lo que empezamos considerando un hecho encantador se empezó a convertir en amenaza, porque... ¿cómo íbamos a disfrutar en esas condiciones de la puesta de sol, tal y cómo habíamos previsto?

A. buscando el sol
Y es que el objetivo que nos habíamos marcado para finalizar el día, era disfrutar de la puesta de sol desde la Second (2nd) Beach o Segunda Playa.
Decidimos ser positivos y mantener nuestros planes de ir a la Second Beach, así que tras pasear un rato por Rialto, continuamos con el itinerario previsto.
* Second Beach o Segunda Playa (Olympic NP)
Llegamos al párking de la 2nd Beach, o mejor dicho los párkings. La 2nd Beach es una de las playas más visitadas de la zona y a la vista estaba que, haciendo el día que hacía y siendo ya avanzada la tarde, tuvimos que subir hasta la segunda zona de aparcamiento para encontrar sitio.
Desde el aparcamiento sale el trail que, hasta la playa es de 1,1 Km aproximadamente (2,2Km i/v). Una vez en la 2nd Beach puedes seguir caminando hasta llegar a la 3rd Beach (Tercera Playa)
Iniciamos el camino una vez más rodeados por la niebla. No íbamos solos. De vez en cuando nos cruzábamos con gente que iba o volvía de la playa. Muchos de los que iban hacia la playa, lo hacían cargados de equipo para pasar la noche allá.
El bosque que atraviesas es precioso y, a veces, teniendo en cuenta la niebla y la luz cada vez más menguante, tenebroso.
Cuando por fin pudimos divisar la playa, nuestros temores se confirmaron, estaba invadida por la niebla, más si cabe que la Rialto Beach. Ya que habíamos llegado hasta allí, acabamos de hacer el último tramo del camino que baja hasta la arena de la playa. Desde allá, entre la niebla, se vislumbraba la silueta de las gigantescas rocas rodeadas de agua que caracterizan esta playa.

Second Beach invadida por la niebla
Había bastante gente paseando a pesar del tiempo e, incluso, como comentaba antes, algunos empezaban a montar las tiendas de campaña entre los numerosos troncos arrojados por la marea dispuestos a pasar la noche. Debían ir bien abrigados, porque el frío que hacía y la humedad que se te iba calando bien adentro, no creo que fuera a ser una noche agradable.

La Second Beach, vista hacia el sur, un poco más claro

Puesta de sol emborronada por la niebla
En fin, estaba claro que no íbamos a poder disfrutar de la puesta de sol. Aún así estuvimos paseando un buen rato por la arena porque la playa lo merecía. Pero si cubierta de niebla nos parecía bonita, ¿cómo hubiera sido verla sin niebla? Una vez más, el destino no había querido que disfrutáramos de ese lugar como se merecía, pero nada podíamos hacer.
Así que, estimado compañero, si tienes la oportunidad de ver la puesta de sol en esta playa una tarde clara, no te la pierdas... ¡y comparte las fotos conmigo!
Poco a poco regresamos al coche sin haber disfrutado de la esperada puesta de sol.

Camino de la Second Beach
Volviendo hacia Forks, nos encontramos con otro punto de visita para los fans de Crepúsculo, la frontera entre el territorio de los hombres lobo y de los vampiros. No deja de ser un cartel bastante gracioso que sirve de reclamo para una tienda que hay al lado y una zona de alojamiento. Además del susodicho cartel, encontrarás un enorme cartel con las siluetas de los dos protas masculinos repletos de firmas y dedicatorias, además de un indicador del nivel de actividad vampírica de la zona.
Nosotros aprovechamos para comprar un par de cosas para la cena y, ya que estábamos, hacernos un par de fotos.
Evidentemente es sencillamente un punto de reclamo turístico, pero si te pilla de paso, puedes parar a hacerte la foto.

Cuidadín con cruzar al lado que no te corresponde
Antes de llegar al hotel, pudimos disfrutar de una luna llena preciosa. ¡Qué apropiado para estar en una zona repleta de criaturas sobrenaturales! Paramos a un lado de la carretera para admirarla. Otro coche había tenido la misma idea. Se trataba de otra pareja que tras haber recorrido varios kilómetros para disfrutar de la puestra de sol en la Second Beach, se había llevado un chasco. Tras compartir nuestra decepción, nos quedamos un rato admirando a la luna con ellos.
A falta de puesta de sol... Y es que no se conforma el que no quiere.

A falta de puesta de sol...
Tras despedirnos de los compañeros de frustración, seguimos adelante.
* Forks
Llegamos al hotel, donde, aprovechando el espacio, pudimos cenar tranquilamente cuatro cosas que habíamos comprado en el supermercado y, tras ver un par de capítulos de series, nos fuimos a dormir. Ni vampiro ni hombre lobo interrumpieron nuestro descanso.
