Sigo mi ruta por los acantilados de Loiba,llego a Playa de Picón en Costa Xuncos,lleno de rocas y acantilados y con unas vistas impresionantes.



Que preciosidad de lugar y más al atardecer que le da un encanto especial con los últimos rayos de sol.



Bajas un caminito entre las rocas y hay un banco donde puedes sentarte a comtemplar esta maravilla (no es el famoso banco más bonito del mundo).



Últimos rayos de sol sobre los acantilados de Loiba,Os Castros y toda la costa de Ortigueira.

Ahora sí voy al "Banco más Bonito de España",sólo estaba una chica joven con una señora mayor haciéndose fotos,cuando yo llego se van,ósea que me quedo sola en el banco,ideal para hacerme todas las fotos que quiera,como llevo trípode no necesito a nadie


O Coitelo y Playa Fábrega.

Al filo de lo imposible


Al final el trípode murió y lo dejé encima del banco por si alguién quería cogerlo y arreglarlo,la base donde se enrosca la cámara estaba rota ,se movía y se torcía solo y no quise arriesgar más,porque al poner la cámara que pesa cada vez se iba doblando más y al final acabaría la Nikon en el suelo y esa si que me dolería porque vale un pastizal.
Prosigo mi ruta y de camino al Mirador Pena Furada me encuentro este precioso chalet,además toda la finca sin vallar ni nada,apenas había una cadena para no pasar,con lo bonito que es y cuanto riesgo para los tiempos que corren,pero también esta en un lugar muy apartado,miedo me daría a mí estar ahí por las noches sin ninguna protección y con visibilidad a todo el que pase.

Un poco más adelante esta el Mirador Pena Furada con unas vistas increíbles.Cuando llegué me pasó algo curioso,paro el coche en el camino para hacer unas fotos al paisaje y un poco más adelante me encuentro un coche con la puerta abierta y nadie alrededor.Empecé a mirar por todos sitios y no veía ni oía a nadie alrededor,me entró un poco de yuyu,empecé a mirar por los acantilados para abajo,ya estaba pensando que alguién se había suicidado y había dejado el coche abierto lleno de cosas,incluso el móvil en el salpicadero junto al volante,todo a la vista,por eso pensé lo del suicidio,sigo mirando y nada y casi abajo del todo,del camino que hay para bajar a pie de playa veo un señor caminando tranquilamente hacía el mar


Estas rocas me parecía un submarino saliendo del agua,jajajajajaja,de echo creo que es conocido por ese nombre.

Ahí podéis ver otro camino de bajada a pie de playa,muy bonito el entorno.

A Pena Furada, es una mole rocosa realmente impresionante,las olas rompen en ella haciendo un espectáculo y a la vez erosionando las rocas y formándolas caprichósamente a su antojo,como esta roca con dos arcos,símbolo de los acantilados de Ortigueira.

Playa de Sarridal al atardecer.

Ya de camino a La Coruña paso por unas casitas y paro para hacer alguna foto al entorno rural y sale "Pancho" a mi encuentro,me pongo hablar con él y con su dueño,el perro no quería irse,se quería montar en el coche y venirse conmigo,jajajajajaja,tengo muy buena mano con los animales y ellos lo notan




Llego a Coruña,ceno y a descansar para mañana continuar mi ruta gallega.