Hoy día de viaje largo y duro, pero espectacular, merece la pena.
Bordeamos las Symien Mountains, y hay una ley no escrita que dice que cuando peor es la carretera, mejor es el paisaje, la carretera es asquerosamente mala, el paisaje absolutamente espectacular.
Salimos a las 8:30 y llegamos a las 5, parando para sacar algunas fotos del paisaje, como una bonita cascada que caía al lado de la carretera, gentileza de la temporada de lluvias, menos mal que vamos en un todoterreno.

Un par de paradas hidráulicas para ir a unos baños preciosos y muy limpios (detrás de ese árbol y detrás de esa piedra)...

Y llegando a Axum se nos perdió un poco el conductor buscando el hotel, que perdimos como media hora, así que creo que se puede decir que tardamos 6 horas mas media de regalo por un despiste, oye, que cualquiera tiene un fallo, hasta ahora el conductor lo ha hecho todo de lujo, es muy majo, nos ha invitado a un café para compensar, y si nos pusiera una música más variada ya sería perfecto (tiene un pendrive con unas 15 canciones africanas que llevamos escuchando 4 días, y aunque están bien me están empezando a cansar).
Vale, qué contar de Axum, que creo que con una tarde vale, tiene un valor arqueológico e histórico increíble, pero turístico... están a medias, no hemos entrado en el parque de las estelas, se ven perfectamente desde fuera.


No hemos entrado en la catedral, y desde luego no hemos entrado en la iglesia de Santa María de Sión, (en esa no entra nadie)si, la auténtica y genuina iglesia donde se guarda la auténtica y genuina Arca de la Alianza, ¡Chúpate esa Indiana Jones!

A lo mejor es que no pillamos guía y nos hemos perdido muchas cosas, pero me da la impresión de que aún así hemos hecho lo que hay que hacer en Axum (estelas, catedral, Santa María de Sión..) así que nos damos una vuelta por el pueblo, nos encontramos un par de árboles enormes y estupendos, y paseamos un ratillo disfrutando del ambiente...



Nos da tiempo a tomarnos unos zumos (en este caso de mango y plátano) antes de cenar, que no solo de cerveza vive el hombre, curiosidad, cuando pides un zumo le echan lima, le da un toque estupendo.

Cena, nada reseñable, y a mimir que mañana toca caña.