Hoy Lalibela, es lo primero que conocimos de Etiopía, hay una serie de reportajes de la BBC, "Around the world in 80 treasures" de Dan Cruickshank, son buenísimos, y en esos reportajes conocimos Lalibela, tenemos ganas desde que los vimos.
Y hoy al fín toca, nos levantamos pronto, nos dirigimos a las iglesias, no se ven más que a etíopes con su pañuelo blanco cubriendo los hombros y la cabeza, cantando, rezando, y un par de guiris con su cámara fotografiándolo todo, no parece molestarles, es más, sonríen, empezamos por el museo que hay cerca de donde venden los tickets, pues bueno, sin más, seguro que es espectacularmente importante en cuanto a los tesoros que encierra, pero no sé apreciarlo, y es muy sencillo y mal montado, lo cual no ayuda.
Ya he empezado a currar, así que no tengo mucho tiempo para escribir, no me voy a enrrollar con información, lo podéis buscar en la wikipedia, google también es útil, o leeros diarios de gente que ha puesto mucha más información y mejor que la mía, sólo deciros que es espectacular, imaginar que todas esas iglesias no están construidas, están talladas, qué cantidad tan impresionante de trabajo, empezamos por el grupo norte:








Y no son sólo las iglesias, es el ambiente, el ir por los túneles, los estrechos caminos tallados en la roca y que unen una con otra, es una gozada. Los interiores no son maravillosos, pero son los adecuados, los que le pegan a estas iglesias, por cierto, puede que los tejados que les han puesto para protegerlas de los elementos no sean la mejor idea del mundo, pero de momento y hasta que haya presupuesto (esperemos que pronto, pero no se...) son necesarios, y estropean más las fotos que la visita, cuando estás allí molestan a la vista al principio, pero en seguida te olvidas de ellos, porque las iglesias acaparan toda tu atención.
Y como no, paramos en Bete Gerorgis, la más icónica, aquí tenemos la suerte de coincidir con un grupo de peregrinos, que insistieron en que nos sacáramos fotos con ellos, muy majos.



Y parada para descansar y comer, fuimos al Unique, buena elección, nos gustó la comida, el precio, y la chica del restaurante hasta nos invitó al café, muy maja.

Y una vez repuestos, a seguir visitando, mientras cae una tormenta bastante bonita, pero no importa, la mayoría de las veces estás bajo tierra así que.. eso sí, en el siglo XII se les olvidó poner alcantarillado, los túneles y pasadizos hacen las veces de alcantarillado, y el agua corre por allí para que no se inunden las iglesias, a ver, que no es que el agua te llegue por la rodilla, pero os vais a mojar los pies, aunque tiene su punto divertido hacer espeleología y barranquismo mientras visitas iglesias

Aquí es donde el guía nos dice que tenemos que elegir entre ir por un túnel sin iluminación al que llaman "el infierno", es un túnel en el que vas a oscuras 75 metros, no sé, pero nunca he tenido claustrofobia ni miedo a la oscuridad, me parece que el nombre de el infierno le viene grande, no es para tanto, pero si crees que te puedes agobiar puedes ir por otro sitio, como hay que ir sin ningún tipo de fuente de luz (flash, linterna..)no hay fotos del interior del túnel, tampoco serían muy interesantes, pero sales por aquí

y continuamos visitando



Y poco más que contar, de vuelta al hotel nos tomamos un tej, un licor de miel típico de aquí, cena y a dormir que hoy el día ha cundido.
