A las 6 de la mañana salimos en autobús hacía Songpan.

El paisaje es espectacular, valles glaciares con yacks pastando, banderas de oración, pastores nómadas y yurtas tipo mongolas para el turismo. Pasamos por un paso de montaña a 3840m y a las 8:00h llegamos a un pueblo en el que teníamos que hacer trasbordo, Zoyge, allí aprovechamos para desayunar..¡empanadillas al vapor! otra vez y algo parecido a churros


A las 10:00 continuamos nuestro viaje por el paisaje tan bonito del bajo Tíbet. Más o menos a las 12'00 llegamos a Songpan, otra ciudad chinificada pequeña, bonita dentro de las murallas con todas las puertas puertas de las murallas bien conservadas y las calles principales llenas de tiendas y restaurantes. En algunas de ellas venden cosas tibetanas, pero aquí ya no hay tantos tibetanos, aquí la mayoría son chinos y Hui, hasta hay una puerta de entrada al barrio musulmán donde esta la mezquita. Pero no hemos venido hasta aquí para ver la ciudad, sino por unos de sus parques naturales, el de Huongling, así que la tarde la dedicamos a lavar algo de ropa, porqué íbamos ya al límite de camisetas limpias y a pasear tranquilamente por el pueblo.


El edificio blanco es nuestro hotel
Al día siguiente a las 6:00 cogimos un bus de línea (29,¥) que nos dejó en la puerta del Huanglong Scenic Park. Por el camino pasamos por un puerto de montaña a 4035m y un paisaje de alta montaña espectacular, con picos nevados y que debían medir más de 5500m, circos glaciares y por supuesto yacks.
Al llegar tuvímos que esperar un poco hasta que abrieron las taquillas a las 8:00 y compramos las entradas como no, con carnet de estudiante. Esta vez nos aceptaron todos los carnets (100¥ cada entrada, sin carnet 200¥). Delante de nosotros había cuatro monjes comparando las entradas , sacaron una tarjeta roja con un Buda y les cobraron solo 30¥! Nos pasamos el día riéndonos diciendo que nosotros queremos una " Buda Card" para los descuentos.
Songpan está en una zona de montaña y alrededor hay dos grandes parque naturales, este es uno de ellos. Pero es al que queríamos venir porque es un valle de alta montaña con piscinas naturales que se forman por depósitos de sedimentos calcáreos ( esto de los sedimentos me lo explicaron mis padres). Nosotros compramos la entrada para subir andando, ¿Por que? Pues porque también se puede subir en teleférico y ¿Que hacen los chinos?, Subir en teleférico y bajar andando, así que nosotros decidimos subir andando para evitar aglomeraciones.



El lugar perfecto, ojalá dejasen bañarse pero entiendo como me dijo mi madre que si dejasen bañarse no estarían como están y que estás maravillas de la naturaleza tardan muchos miles de años en formarse y hay que protegerlas.
Totalmente maravillados seguimos subiendo por el camino , todo el camino es cuesta arriba por una pasarela de madera con escalones. De vez en cuando hay bancos para descansar, miradores, servicios y muchas papeleras. Está todo súper limpio, super cuidado y señalado. Ni una colilla en el suelo, da gusto. Seguimos subiendo disfrutando de todas las piscinas y cascadas y parándonos mil veces a mirar el paisaje porque no sólo son las piscinas sino todas las montañas que las rodean.

Subiendo con nosotros sólo vimos a dos familias más y a una pareja de alemanes, todos los demás habían subido en el teleférico. Por el camino vimos " Oxígeno bares" y puestos dónde vendían botellas de oxígeno.
Tardamos casi tres horas en llegar al templo confuncionísta que hay arriba , conforme íbamos llegando nos íbamos cruzando con gente que bajaba por donde nosotros subíamos y que iban con las botellas de oxígeno ¡ellos son así! y de repente alrededor del templo, en la pasarela que hay para ver la última piscina, todo estaba lleno de gente

. Pero tan lleno que había que ir en fila, porque como siempre pasan un montón de tiempo con las posturas haciendose fotos. Así que se veía toda la pasarela llena de chinos con paraguas, chinas con vestidos y tacones, todos con bolsas enormes de comida, porque siempre que van de turismo a algún sitio llevan un montón de comida....y el encanto de nuestra subida se desvaneció.¡ Y nosotros que habíamos subido tan tranquilos, solos y disfrutándolo todo!
La bajada la hicimos por el lado de la izquierda, aparte de para evitar a cientos de personas, para ver las piscinas desde el otro lado, aunque se ven menos.

Llegamos abajo, salimos y empezamos a buscar cómo volver porque no hay bus de vuelta, bueno hay uno a las 15:00h peor no deja en Songpan sino en otro pueblo y desde allí hay que ir a Songpan en taxi. Al poco tiempo de estar en la carretera preguntado cómo ir a Songpan un hombre con un coche tipo Uber dijo que nos llevaba por poco más de lo que nos había costado el bus.
Al llegar a Songpan comimos en un restaurante Hui y nos fuimos a ducharnos y descansar. Por la noche salimos a dar una vuelta y cenar pinchitos. El pueblo por la noche es increíble. Hay luces hasta a lo largo del río. En todas las calles farolillos, etc etc además hay como una feria gastronómica o algo así con carpas en las que venden comida y todavía hay más luces.
Mañana vamos a Chendu a ver la mayor reserva mundial de Osos Panda!!!