Vale, ya está bien de lloriqueos, volver...descartado, quedan cuatro días, en lo que volvemos a Addis y cambiamos los billetes ganaremos como mucho dos, estamos vivos, respiramos, podemos andar y nos gusta viajar, así que, adelante, quizá no al ritmo habitual, pero si no nos rendimos en Danakil no lo vamos a hacer ahora, y qué narices, no rendirse sienta genial.
Vale que hoy tampoco tenemos que hacer gran cosa, sentarnos en el coche y disfrutar del paisaje, pero lo hicimos genial, nos sentamos perfectamente, con cinturón de seguridad y todo, y miramos el paisaje con muchas ganas, y lo disfrutamos todo, la música del chófer (que al fín había cambiado), las cabras locas que se nos cruzaban, los baches que nos dieron un vibromasaje estupendo, los plátanos que nos vendió una señora al lado de la carretera y que nos sentaron mejor que bien, los monos, las ovejas y los burros que amablemente se cruzaban delante del coche para que aminorara la velocidad y poder saludarnos mejor... la gente que sonreía, y el paisaje definitivamente nos gustaba, y nos gustaba ver que teníamos fuerzas y actitud.
Llegamos a primera hora de la tarde, con tiempo de dar una vuelta, decidimos dar nuestra ya clásica vuelta en busca de zumos, y nos pusimos un reto, llevo una semana con una postal escrita, pero no he conseguido mandarla, no he visto sellos ni un buzón, pero a la salida del hotel he visto tiendas de souvenirs, con postales y TACHAN!, sellos, me conecto al wifi y veo que hay oficina de correos en Lalibela, a casi dos kilómetros, mas dos de vuelta, mas algo más que andes... unos cinco kilómetros, está bien para probarse un poco, así que al lío, y.....

Lalibela es bastante pueblo, más que ciudad, bastante tranquilo, aunque sí que es verdad que todo el mundo es "demasiado" amable, todo el mundo te saluda, quiere practicar su inglés, quiere recomendarte un estupendo restaurante, un sitio genial.. es un poco cargante, pero descubrimos que diciendo "preferimos andar solos, gracias", funciona bastante bien, y no suelen ser muy pesados.
Ha ido bastante bien, nos venimos arriba, mañana toca ni más ni menos que disfrutar de las iglesias de Lalibela (ya hemos visto un par de ellas por fuera, especialmente Bete Giorgis, te las encuentras casi sin querer, el sitio no es muy grande, y las tenemos ganas), así que hoy sin riesgos, cena en el hotel (no lo hacemos casi nunca, pero la verdad es que cenamos bastante bien) y mañana...