Y si os cuento que apenas son las 12 am y ya he subido 700 escalones y bajado otros tantos. No, no vivo en un piso 30 y me he quedado sin ascensor. Estamos en la mayor cueva de hielo del mundo, en la Eisriesenwelt.
www.eisriesenwelt.at/ ...reise.html
Estamos en Werfen a 70 kms de Hallstatt (1 hora y 15 minutos). Para llegar a esta increíble cueva hemos dejado el coche en el parking habilitado, allí mismo se sacan las entradas (ya os digo que no son baratas aunque aquí casi nada es barato). Para llegar a la entrada de las cuevas tienes que tomar un teleférico que parte del aparcamiento y te deja unos cientos de metros más arriba, desde aquí hay que caminar unos veinte minutos por una ascensión bastante durilla desde la que ya se ve la entrada a las cuevas, menos mal que parte de la misma se hace por un falso túnel a cubierto del sol.
Hemos llegado a la gran abertura que da acceso a las cuevas, las vistas compensan el esfuerzo, la carretera queda allá abajo.
Como veis llevamos las chaquetas de esquiar, sabíamos que dentro de la cueva la temperatura es inferior a 0º, la puerta de acceso está cerrada, en unos minutos llega el guía y nos entrega a cada uno un farolillo, ya que dentro no hay luz eléctrica.
Abre la pequeña puerta y una ráfaga de aire polar nos deja medio congelados, entramos y nada más cerrar la puerta se detiene la corriente de aire.
Las cuevas son un espectáculo, el guía se va deteniendo en las formaciones de hielo más espectaculares y enciende bengalas para que las podamos admirar, además va explicando el proceso de formación y las características de la cueva. Está prohibido tomar imágenes las que os pongo están sacadas de internet.
La visita no es larga, antes de las 12 estamos fuera y de camino al aparcamiento aprovechamos para hacer un posado con el valle y el Castillo de Werfen dominándolo desde una atalaya a orillas del río Salzach.
Otra fotito del castillo, pero ahora visto desde la carretera.
El castillo es visitable, además del museo ofrece todos los días un espectáculo de cetrería www.salzburg.info/ ...ohenwerfen . Pero nuestra segunda visita de hoy no va a ser el castillo. Hace un par de días nos quedamos con las ganas de subir al Dachstein, la cima más alta de los Alpes del Salzkammergut y de Alta Austria y hoy es temprano y lo tenemos a 45 kms de distancia (1 hora de coche), hacia allí nos dirigimos siguiendo el valle del Salzach por la A10, por el camino vemos multitud de remontes que partiendo de los pequeños pueblos suben hasta las cimas cercanas y permiten a sus habitantes esquiar sin prácticamente salir de casa.
En esta página podeis ver las distintas opciones disponibles en esta montaña, tener en cuenta que en el glaciar, situado a 2700 metros de altura
Nos decidimos a subir, pagamos
Nos decidimos y pagamos el pastón que cuesta la subida y bajada en el telecabina y esperamos nuestro turno mirando desconfiados la velocidad y el desnivel que salva el artefacto (1000 metros de desnivel en apenas 6 minutos).
Una vez dentro todo consiste en rezar todo lo que sepas y mirar hacia el frente, hacia abajo la cosa da miedo.
Nos pasamos un buen rato por allí arriba, con el personal esquiando en pleno mes de junio y mas de cuatro metros de nieve de espesor, es lo que tiene el poder esquiar en la cima de un glaciar. Comienzan a aparecer las nubes y decidimos bajar para disfrutar del resto del día. Volvemos por donde habíamos llegado, cuando llegamos a la altura de la localidad de Golling an der Salzach en donde deberíamos dejar la A10 para dirigirnos hacia Hallstatt vemos un cartel que indica las Gollinger Waserfall, no estaban en el plan del día pero como todavía es temprano decidimos acercarnos.
Comenzamos a caminar por un sendero muy bien señalizado que nos introduce en un bosque frondoso y muy húmedo, siempre con el río a nuestra derecha formando pequeños y contínuos saltos de agua, entre la humedad reinante y que se pone a lloviznar nos calzamos los chubasqueros. En apenas 10 minutos y tras un último tramo a través de escalones llegamos a las pasarelas de madera que nos permiten cruzar el caudaloso río y situarnos a los pies de la cascada, que se precipita con gran fuerza entre las rocas desde unos treinta metros de altura. Preciosa y además, no nos hemos encontrado a nadie por el camino. Cuando fuimos era gratuita, hoy en día creo que hay un parking habilitado y cobran por el acceso. Mañana mas.



















