Son las tres de la mañana y suena la alarma, preparo el desayuno y mientras Marisé se va despertando me fumo un cigarrito. A las 6:30 tenemos vuelo desde Santiago con escala en Madrid y llegada prevista a Munich a las 11:30.
El vuelo sin problemas, a la hora prevista estamos en Munich y nos dirigimos hacia los mostradores de coches de alquiler para recoger el coche reservado. Sin problemas con el idioma, el empleado habla español (es sudamericano), primer problema solucionado. Bueno, mejor dicho, si surge un problema, el coche reservado no está disponible y nos pregunta si nos importaría aceptar un coche de gama superior por el mismo precio


Nos dirigimos por las expléndidas autopistas alemanas hacia nuestro destino, no vamos directamente a Hallstatt ya que antes teníamos prevista nuestra primera toma de contacto con la naturaleza austríaca, las Gargantas de Liechesteinklam. En 2 horas y media (190 kms) estamos aparcando en el aparcamiento habilitado en la localidad de Sankt Johann im Pongau en el inicio de esta preciosa ruta, no recuerdo cuanto nos cobran, hace muchos años

La ruta es corta, hora y media entre ida y vuelta por una profunda garganta excavada por el río. Caminamos río arriba primero por pasarelas de madera, después por túneles excavados en la roca, cruzamos un puente que cruza la garganta de pared a pared, siempre con el río a nuestros pies, de agua cristalina y color turquesa. La ruta culmina en una bonita cascada. Después de la ruta comemos algo y conducimos hacia Hallstatt.
En una hora y cuarto llegamos allí, por el camino vamos comentando encantados el precioso paisaje austríaco que atravesamos. Nuestro alojamiento es un apartamento con cocina y baño a los pies del lago, a la entrada del pueblo hay una barrera, tenemos que dejar el coche y caminar hasta la casa que es la primera que aparece tras la barrera. Nos presentamos a nuestro anfitrión, un tío majo, nos da una tarjeta para que podamos entrar con el coche y nos enseña el apartamento que está en el bajo de su casa, una vivienda tradicional. Tenemos parking privado y un pequeño jardín con una mesa y unas sillas a la sombra de un arbol para comer al aire libre, además de un embarcadero. No recuerdo como hicimos para contratarlo ni el precio pero esta es la página del mismo.
www.hallstatt.net/ ...ft-tanken/
Parece que estamos en un sueño, todo a resultado muy fácil y el lugar es de postal, si hasta tenemos patos
