
El vuelo de IBERIA sale del edificio satélite de la T4 por lo que hay que añadir tiempo extra para la facturación y llegada al avión, ya que este edificio se encuentra un poco retirado de la terminal y solo para llegar te toma una media hora.
El vuelo largo, cosa que ya sabía, da tiempo a ver pelis, series, jugar, al volar de día entra la comida, un tentempié y la cena, salimos puntuales y a las 14:30 ya estábamos en San José.
Teníamos contratado el transporte al hotel y allí nos estaban esperando los de la agencia para las últimas instrucciones.
Nos entregaron un mapa de Costa Rica, otro de la ciudad de San Jose y una tarjeta de telefonía que había solicitado, en este caso de Movistar (posteriormente nos enteramos que fue una buena elección ya que a pesar de ser Kolbi la empresa que más cobertura y mejor funcionaba era de la que teníamos la tarjeta).
Con el cansancio acumulado del largo vuelo, el cambio horario y que los nervios nos habían hecho pasar una mala noche, salimos a conocer San José ya que era el único tiempo que íbamos a pasar allí.
El conductor que nos llevó del aeropuerto al hotel ya nos fue indicando por el camino las cosas interesantes por las que íbamos pasando y a nosotros nos dio tiempo a pasear por su avenida Central acercarnos al Teatro Nacional, la Catedral, el Mercado de Artesanía y poco más ya que a esas horas que para nosotros ya serían las 3 de la madrugada no podíamos con nuestra alma y al día siguiente nos tocaba madrugar.
Compramos algo de fruta en un supermercado, que nos comimos en el hotel y a dormir.