Menos mal que amaneció buen día para hacer la excursión. Desayunamos en el porche unas tostadas, zumo y café todo comprado en el super y hecho en la cocinita que tenía microondas, cafetera y tostador.
A las 9:45 llegamos a la oficina de Raggamuffin tours y nos reunimos con el resto del grupo que íbamos a hacer la excursión. A las 10:30 embarcamos en un catamarán y zarpamos. En el camino la tripulación preparó bandejas con frutas cortadas y refrescos y nos fueron dando información sobre lo que íbamos a ver. Hol Chan significa en maya pequeño canal, los canales son aberturas en la barrera de coral. En Hol Chan está prohibida la pesca por eso hay una vida marina tan rica.
La primera parada fue en Coral Garden y tardamos aproximadamente 1 hora en llegar. Nos colocamos nuestras super máscaras, nuestras camisetas de nadar, finitas que secan rápido, para no quemarnos y saltamos al agua. Vimos muchos peces, pero lo que más me gustó fue ver una tortuga gigante y cómo subía desde el fondo hacia la superficie. Luego buceamos por otra zona que había un barco hundido y nos entretuvimos viendo cómo los peces se metían y salían de lo que quedaba del casco del barco.

En cuanto anclaron el catamarán los tiburones lo rodearon y os puedo asegurar que, aun sabiendo que son inofensivos, impresiona y mucho, tanto que dudamos si tirarnos al agua o no, pero cuando vimos que los primeros bajaban y no pasaba nada nos lanzamos. Era impresionante estar en el agua rodeados no sólo de tiburones sino también de mantarrayas. Fue todo un espectáculo. Ellos pasaron de nosotros y ni se nos acercaron y disfrutamos haciéndoles un montón de fotos.

La siguiente parada era lo que llaman el Chanel, el canal, la apertura más grande de la barrera de coral. Cuando bajamos nos dividieron en dos grupos, cada uno con un miembro de la tripulación y nos dijeron que no nos separásemos del grupo. Al principio estuvo bien, vimos muchos peces, algún tiburón más y hasta una morena, pero luego dejé de disfrutar del espectáculo. Y yo que le tenía miedo a nadar con tiburones, aquello sí que fue peligroso y hasta me vi en peligro. Resultó que el canal tiene unas corrientes muy fuertes que no te dejan avanzar, llegó un momento que era imposible seguir al grupo y tras un rato de intentarlo, estaba ya completamente agotada y llegué a tener miedo, suerte que cerca había un grupo de otro barco con un salvavidas, de esos redondos, y se lo pedí porque ya no podía más, al verlo, uno de los tripulantes de nuestro barco vino a por mí y me llevó hasta el catamarán empujándome porque la corriente tiraba de mí, qué mal lo pasé, mira qué he buceado en un montón de sitios, pero nunca me había pasado eso. A mi chico y otras personas les pasó más o menos lo mismo. Luego me contaron que ese lugar es muy peligroso y que en cuanto te descuidas te saca al otro lado de la barrera de coral. Consejo: si hacéis esta excursión pedir que os den chaleco salvavidas, a nosotros nos dijeron que si sabías nadar no hacía falta, pero os aseguro que en el canal es muy aconsejable.

Cuando emprendimos la vuelta, los tripulantes prepararon la merienda, que consistía en ceviche y ron punch. Todo muy bueno. Disfrutamos un montón del catamarán, la brisa del mar en la cara, el ambiente y sentarte en la red era muy divertido porque además te iba salpicando el agua.

El final de la excursión era en una playa que resultó ser la playa de Koko King y allí nos dejaron para ver la puesta de sol.
Nos situamos frente al mar en unas tumbonas, pedimos unas bebidas y disfrutamos de una espectacular puesta de sol, mucho más bonita aún que la del día anterior.

