Nos levantamos a las seis y media de la mañana,el sol ya ha salido y a las siete bajamos a desayunar. Como no sabíamos demasiado bien qué tranvía hemos de coger,preguntamos y es el tranvía 71 que cogimos en el Ring, en la esquina entre Schubertstrasse Park y Schwzarzenbergstrasse el que nos va a llevar al cementerio central o Zentralfriedhof dónde hemos llegado a las nueve menos cuarto. Aun cuando sabemos que a Mozart lo tiraron a un foso del cementerio de San Marx, preferimos ir directamente al Zentralfriedhof donde están las tumbas de varios de los más grandes músicos;además,también se rodaron allí escenas del “tercer hombre”. Atención;el cementerio central tiene dos paradas de tranvía,debes bajar en la segunda(entrada principal). Las tumbas de los músicos están en la avenida principal a mano izquierda señaladas con un cartelito.

Schubert en Zentralfriedhof y Josef Strauss en Zentralfriedhof
Inevitable que a la memoria te venga algún vals;cualquiera menos el del Danubio Azul que ya está bien, ante la tumba de los Johan Strauss padre e hijo o la “Pastoral” de Beethoven ante la tumba del genial sordo. Hay un monumento a Mozart aun cuando sabemos que no está. Debo cumplir una promesa a un amigo y casi grito “cosí fan tute”ante el monumento. Visitamos también la iglesia de San Carlos Borromeo en el mismo cementerio y después paseamos por la avenida donde la actriz del “tercer hombre”,Alida Valli,pasa de largo al final de la peli sin hacer caso a Holy Martins(Joseph Cotten). Eso sí,la mítica cítara de Anton Karas no se me va de la mente ni quiero que se vaya.

Después de un buen rato en el Zentralfriedhof, nos trasladamos a Schönbrunn que también tiene tela.Venga.Pillamos un clàssic Pass que nos da opción a visitar 40 de las 1.440 salas que tiene el palacio. En la sala de los espejos,Mozart dió su primer concierto ante la emperatriz Maria Teresa.Tras ver las habitaciones privadas de Sissí, en la que se ve hasta su báscula;menuda obsesión tenía la princesa con el peso,pesaba 48 kilos,medía 1,73 de altura y su cintura era de 50 cms y las de Francisco José vamos a la sala de ceremonias donde se celebraban bautizos y bodas.Aquí concretamente están reflejados en cuadros la boda del hijo heredero de Maria Teresa ,Joseph II con Isabel.La parada nupcial era de 98 carrozas.También hay dos cuadros del convite,uno de la boda y otro de una representación-concierto. Es curioso que cuando Joseph II se casó,Mozart tenía cuatro años y no podía ir a la ceremonia pero el que paga,manda y la emperatriz insistió en qué el niño también fuera pintado en el cuadro.
Es curioso como las lucecillas de sala al igual que la anterior funcionan como si fueran cirios,se mueven y todo.En fin,es curioso.Es en esta sala dónde se reunieron Kennedy y Kruschev en los años 60.La sala siguiente está empapelada en papel de arroz y tiene un gran significado. En esta sala, el heredero de Francisco José I, Carlos debía de abdicar y renunciar al trono el año 1.918 en que se instauró la república pero no quiso abdicar y fue desterrado del país muriendo en Madeira el año 1.922.Su mujer Zita murió el año 1.983 y está enterrada en la cripta imperial de la iglesia de los capuchinos.
Destaca también una sala lacada en negro que Maria Teresa hizo cuando su marido murió. Hay tres cuadros,un del marido,otro de ella con tres niños pequeños, y el otro de los dos hijos Leopold y Josef en Roma.Pasamos a la sala de Napoleón Franz,hijo de Napoleón Bonaparte y Maria Luisa,hija del emperador Franz.Murió a los 21 años de una enfermedad pulmonar y al lado hay un pajarillo disecado,la alondra preferida del joven.
Después hemos pasado a ver dónde trabajaba la archiduquesa Sofia(tía política de Sissí) de la que se decía que era el único hombre de la corte;era asesora política del sobrino Francisco José I.En la sala 37 vemos la cama dónde nació éste.
Una vez acabada la visita y en los jardines del palacio comemos un poco dado que se han hecho las cuatro de la tarde casi y todavía quedan:el laberinto,los jardines del heredero,la glorieta que me trae recuerdos de viajes pasados con gente de Madrid,Asturias,Barcelona y Sevilla.(Elena,Raquel,Manuel,Dolores,Enrique) y la degustación y presentación de strudel en la repostería del palacio.
Al salir del palacio,cogemos dos metros;el 4 y el 6 y el tranvía 38 para ir a Grintzig.Este barrio es un antiguo pueblo de viticultores que hoy en día se ha convertido en reclamo de turistas con su multitud de tabernas.Sino queréis ver turistas japoneses,hay que ir antes que se haga de noche.Allí hemos entrado al heuriger Weingut Reimprecht que es uno de los más famosos del barrio (Cobenzgasse,22). Es un antiguo convento de 300 años en el corazón del barrio de Grinzig.Nos hemos bebido tres vasos de vino verde a 2,50 la unidad y no hemos empezado a cantar porque no nos acompañaban. Había música con violín y acordeón.

entrada del weingut reiprecht en Grinzig músicos en el establecimiento
Cuando hemos podido andar recto,hemos ido a la parada del tranvía y veo que detrás de mí está la casa de uno de los más grandes directores de orquesta de la historia,Karl Bohm,Viena sorprende a cada paso.Hemos tirado hacia la Hundertwasserhaus(Löwengasse) que es un conjunto de casas creadas por el arquitecto del mismo nombre;en realidad,Friedrich Stowasser;no tiene ángulos rectos,incluso el suelo no es plano. Es una maravilla.Tiene 50 apartamentos,es colorista,de fachadas personalizadas.Es de 1895 con mezcla de estilos de todo tipo decorativo.

De allí al Prater que tenemos cerca del hotel.La santa se queda en tierra pero yo subo al Riesenrad (la noria gigante) que tiene 54 metros de diámetro y fue construida en el año 1897 para celebrar los 50 años de reinado de Francisco José I,estaban de moda esas grandes norias. Pesa 244 toneladas y tiene 15 cabinas en una de las cuales había una cena privada.

Volvemos al hotel con los pies reventados;esperamos que no nos pase factura para el resto del viaje.Karas sigue...la lara lara,lara.......la lara lara,lara....