El mítico "Golden gate":
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en Flickr“If you`re going to San Francisco…” Con la mítica canción hippie de Scott McKenzie metida en la cabeza durante los tres días que hemos pasado aquí. Es inevitable: si un sitio tiene una canción, la cantas. Y si te la cantan por la calle los músicos callejeros, con más razón, como nos pasó a nosotros en el Fisherman´s Wharf (el muelle de los pescadores). El caso es que San Francisco hace honor a la canción y mucho más, pues es una ciudad imprescindible. La zona del muelle, es de las más turísticas, y con razón, pues paseando por ahí puedes ver enfrente la isla de Alcatraz, visitar en sus muelles barcos históricos con diferentes tecnologías, ver leones marinos, y sobre todo, comer y consumir.
La isla de Alcatraz. No nos acercamos más por si nos enchironaban...y sobre todo, pq es muy caro:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrTomando medidas para montar una línea de barcos de vapor por nuestros caudalosos ríos:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrFishermans Wharf. Para comer y beber todo lo que se quiera:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrLa hemos visto en tantas películas y series, que quién no ha tenido alguna vez ganas de patear sus calles empinadas. Cuando estás aquí, verificas que todo es como lo habías imaginado: sí, sí, las calles son empinadísimas, y los antiguos tranvías suben y bajan con gran estrépito cargados de turistas. Los llamados “cablecars” tienen un curioso sistema de remonte, pues van enganchados a unos cables de acero insertados en el pavimento, que están en constante movimiento y que tiran de ellos, por lo que, literalmente, ¡¡el suelo de las calles suena!!. Lo cierto es que de este tipo de tranvías solo quedan en uso dos o tres líneas, si bien sigue habiendo líneas de trolebuses y otros tranvías de los años cuarenta que aprovechan la energía eléctrica y no contaminan. Entre eso, y el aire que hace constantemente, lo cierto es que es una ciudad bastante libre de contaminación.
Cablecar atestado de turistas:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrDentro del tranvía. ¡Que vértigo!:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrTranvías de los años cuarenta que siguen en funcionamiento. En su momento, un prodigio tecnológico:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrVayas por donde vayas, todo son colinas, cosa que si bien los pies no agradecen por el cansancio que supone, sí hay que reconocer que es un espectáculo visual constante. Las casas se adaptan al desnivel del terreno, y los trazados de las calles también. A pesar del desnivel, el trazado de las calles está hecho con escuadra y cartabón: todo grandes rectas con subidas y bajadas. A excepción de un tramo de Lombard street dónde se han permitido el lujo de zigzaguear para salvar el desnivel.
Toda una atracción de feria: los coches hacen cola para bajar zigzagueando por Lombard Street:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrUno de los puntos más altos de San Francisco es Twin Peaks. Nada que ver con la clásica serie de televisión. Son dos cerros idénticos (en España los hubiésemos llamado algo así como “Las tetas de San Francisco”), desde los que se divisa la mejor panorámica de la ciudad, y donde hay que atarse para no salir volando.
Twin Peaks. Para tener una buena vista de la ciudad:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrA los pies de Twin Peaks están el barrio de Castro, conocido por su activismo en defensa de los derechos de gays y lesbianas. Un barrio colorido y dinámico con su propio mercadillo de productos ecológicos y naturales. Esta vez sí que compramos unos tomates que nos supieron a gloria, así como unas empanadas que vendía un amable pibe argentino.
En el barrio de Castro hay mucho ambiente:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrCuate, aquí hay tomate:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrAnexo a Castro, se encuentra el barrio de Mission. ¿ Que por qué se llama así ?. Obvio: hasta aquí llegó fray Junípero Serra para fundar la última misión de las que formaban el Camino Real a lo largo de la costa de California, y que dio nombre a la ciudad, al estar dedicada a San Francisco de Asís.
Si los misioneros levantasen la cabeza:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrHay que decir que hemos comido muy bien en San Francisco, básicamente porque nosotros nos lo comemos todo. Esto no quiere decir que sean guarrindongadas, sino cosas originales, ya sea un producto típico para turistas, como en el muelle, un menú japonés en Japantown o comida auténticamente china de Chinatown.
Comiendo "clam chowder bread" mientras nos ameniza un músico callejero:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrPlato combinado japonés:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrComida china, rodeados de chinos, en Chinatown naturalmente:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrA una gran ciudad no le puede faltar un gran parque. En el caso de San Francisco, este honor corresponde al Golden Gate Park. El nombre engaña, porque no está junto al famoso puente, pero vale la pena visitarlo, al igual que las casas de estilo victoriano que salpican diferentes zonas de la ciudad, como en Alamo square.
A este parque no le faltan ni unas bonitas cascadas:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrRincón étnico:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en Flickr"The painted ladies", entre las casas más bonitas de San Francisco:
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrPero, sin duda, uno de los emblemas más representativos de la ciudad ha sido nuestro lugar favorito, y no podía ser otro que el famoso Golden Gate que atraviesa la entrada a la enorme bahía. Visto desde el este, desde el oeste, desde dentro, desde fuera, es de una elegante belleza, una increíble obra de ingeniería. Las imágenes nunca hacen honor a la realidad. Aún así, hemos hecho unas cuantas fotos, de las que dejamos una pequeña muestra.
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en Flickr
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en Flickr
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en Flickr
San Francisco (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrNuestra suite ambulante seguirá mañana rumbo al norte, apuntando a Canadá. Últimamente ha estado dando algún problema con el cambio automático, y hoy hemos llevado el coche a un taller cercano especializado en transmisiones, dónde nos han dicho que el arreglo supone unos 2500 dólares, cantidad que por supuesto no estamos dispuestos a desembolsar. Así que, como reconocidos ateos, y ante la imposibilidad de pedir milagros, nos encomendamos a santa Mecánica de las Transmisiones Automáticas para que la cosa no vaya a más, y nos permita completar nuestra aventura.
