Efectivamente, pasamos la noche “de gratis”, entre otras cosas porque no había nadie para cobrarnos a las 7 de la mañana. El único que se benefició de nuestra estancia en ese paraje fue un coyote que se zampó los restos del pollo asado que habíamos cenado. Sabemos que era un coyote porque vimos su silueta y unos ojos brillantes acechándonos en la oscuridad. Aquí por bichos, que no falte. Evidentemente no pudimos hacer fotos. Una pena.
Nos hemos pasado los últimos tres días subiendo y bajando por Sierra Nevada (la de aquí, naturalmente). Tenemos un método infalible para saber a qué altura estamos mediante el efecto de la presión atmosférica en nuestro colchón de aire. Vamos, que cuando estamos en el llano, se desinfla y cuando subimos a más de 3.000 metros de altura se hincha como un globo y amenaza explotar. Así que nos pasamos la vida inflando y desinflando el colchón según la altura a la que estemos durmiendo.
El viernes nos dimos una vuelta por el famosos Yosemite NP. Nos pilló un día nublado aunque sin lluvia y como estábamos al principio del fin de semana, había bastante ocupación pero a niveles razonables porque es un parque de gran afluencia y turismo familiar. Todo el mundo va allí a practicar su deporte favorito especialmente senderismo y ciclismo. Nos gustó mucho el valle y sobre todo las cascadas. Para salir del parque hacia el este, se abandona el valle por una carretera que sube a más de 3000 metros entre bosques y lagos glaciares.
La cascada más bonita del Yosemite NP:
Yosemite N.P. (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrEl valle de Yosemite. Muy bucólico:
Yosemite N.P. (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrLos cervatillos se pasean tranquilamente entre los coches:
Yosemite N.P. (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrUno de los lagos glaciares, también en Yosemite:
Yosemite N.P. (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrSiguiendo al norte, atravesamos nuevamente un trozo del estado de Nevada donde los policías estaban poniéndose las botas parando a coches y multando, suponemos que por exceder los límites de velocidad. En todas partes cuecen habas.
Nuestra siguiente parada fue en el Lago Tahoe, que nos sorprendió gratamente. A pesar de ser un sitio muy concurrido por el turismo local vale la pena visitarlo por su belleza que recuerda a los paisajes alpinos y nórdicos. Especialmente bonito es Emerald Bay.
Emerald Bay, pintoresco rincón del lago Tahoe:
Lake Tahoe (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrPlaya lacustre:
Lake Tahoe (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrPasamos 2 noches en el camping al lado del lago. Al regresar de una de nuestras visitas para comer, nos dimos cuenta de que nos faltaba el pan de molde. Nos volvimos locos buscando la bolsa donde apenas quedaban unas rebanadas. Compramos más pan y a la tarde nos encontramos la bolsa mordisqueada cerca de nuestro coche. Era bastante evidente que nos habían robado el pan las ardillas que pululan por todas partes. Ya lo hemos dicho, hay mucho bicho aquí.
También descubrimos que aquí está el bosque de Tallac. El de Jackie y Nuca.¿ Alguien se acuerda de la serle?
Lake Tahoe (California) by Juan Hernando Martín, en FlickrDespués de subir y bajar, nos toca solo bajar y lo hemos hecho por la ruta 49, que es el camino donde se inició la fiebre del oro. Iniciamos la ruta en Coloma donde allá por 1848, un carpintero que estaba construyendo un molino y sin querer, se encontró con una pepita de oro. En 5 meses más de 90.000 personas estaban removiendo las tierras adyacentes para hacerse ricos. El carpintero murió más pobre que las ratas y a la comarca la llamaron El Dorado. Otro espejismo de la humanidad. Terminamos la ruta en Columbia, también fundado por mineros de la fiebre del oro y muy bien conservada. Es el original del pueblo del oeste de Almería. Solo le faltaba un pistolero y el Sheriff.
Aquí se encontró la primera pepita de oro que desencadenó la fiebre por el susodicho:
Coloma (Gold Trail) - California. by Juan Hernando Martín, en FlickrModernos buscadores de oro en acción:
Columbia (Gold Trail) - California. by Juan Hernando Martín, en FlickrLa diligencia a punto de salir:
Columbia (Gold Trail) - California. by Juan Hernando Martín, en FlickrConociendo a los Herreros y herrerías del mundo, aquí llamados Blacksmith:
Coloma (Gold Trail) - California. by Juan Hernando Martín, en FlickrA este saloon le faltan las puertas típicas:
Columbia (Gold Trail) - California. by Juan Hernando Martín, en FlickrHoy dormimos en una localidad llamada Manteca. Afortunadamente no es grasienta y no tiene más interés que encontrarse en nuestro camino a San Francisco. A estas alturas ya hemos recorrido más de 5000 millas (unos 8000 kilómetros) desde que salimos de Chicago y aunque aquí solo ponemos una pequeña muestra tenemos más de 1700 fotos (de momento) para enseñar a quien las aguante.
