Para viajar a Singapur las personas de nacionalidad española no necesitamos visado, sólo un pasaporte con una caducidad de más de 6 meses. En el avión nos hacen rellenar un formulario con nuestros datos personales, que entregaremos al control de pasaportes del aeropuerto a nuestra llegada.
Los enchufes en Singapur son como en Inglaterra, así que tenemos que llevar adaptador.
El agua del grifo es potable y sabe bien. Al contrario que en varios países del sudeste asiático, no hay que sufrir por el hielo de los refrescos, las ensaladas lavadas ni nada de esto.
Moneda: El dólar singapurense equivale a unos 65 céntimos de euro. Nosotros no hemos hecho cambio de moneda. Sacamos 100 SGD (Singapore Dollar) de un cajero para los gastos pequeños y el resto lo hemos pagado todo con tarjeta de crédito (el cambio es mejor pagando con tarjeta que sacando dinero en metálico). Las tarjetas de débito o visa electron no son aceptadas siempre.
(En la foto: vista de la zona financiera)
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Transporte:
La forma más práctica de pagar el transporte público es comprando la tarjeta EZ-Link.
Existen dos modalidades: una con viajes ilimitados por 1, 2 o 3 días y otra que vas recargando conforme vas gastando.
Compramos la EZ-Link en el mostrador de Tourist Information en el aeropuerto. No se puede comprar desde las máquinas del metro.
Compramos la recargable. No sé si sale más a cuenta que la de viajes ilimitados.
El precio del billete depende de la distancia de tu trayecto. Tanto en el metro como en el bus hay que pasar la tarjeta al entrar y al salir. Si no pasas al salir del bus te cobran el trayecto más largo posible (unos 2€).
Esta tarjeta también sirve para el monorraíl que une Singapur con la isla de Sentosa.
Desplazamientos:
Caminar siempre es la mejor forma de conocer una ciudad, pero Singapur no es una ciudad especialmente amable con los peatones.
En un cruce de dos calles puede que solo haya uno o dos pasos de peatones (en vez de los cuatro a que estamos acostumbrados en Europa) así que hay que mirarse dónde cruzar para no acabar dando más vuelta de la necesaria.
El Google Maps, siempre tan necesario, aquí se queda corto, pues la ciudad dispone de una multitud de pasadizos subterráneos que unen paradas de metros y centros comerciales que son muy convenientes para desplazarse de forma rápida (y resguardados del calor y/o de la lluvia) pero que Google Maps no te muestra. También existen pasos elevados para peatones para cruzar las grandes avenidas y unen centros comerciales y mercados.
Por suerte, los autobuses abundan, cubren toda la ciudad, tienen una buena frecuencia y en las paradas hay información detallada de las rutas y horarios. Y también está el metro: rápido, limpio y con aire acondicionado.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Clima:
Singapur no tiene estaciones como tales, tiene dos temporadas de monzones pero todo el año hace calor y humedad, además de lluvias frecuentes. Yo salía del hotel cada mañana con el paraguas y las gafas de sol en el bolso. Y utilizaba las dos cosas casi cada día.
Ahora (marzo) en teoría es temporada “seca” y la lluvia fuerte no suele durar mucho.
Seguridad: Singapur debe de ser un sitio muy seguro, porque todo el mundo es muy confiado. Vimos gente dejando bolsos desatendidos en sillas de restaurantes mientras iban a buscar su comida al mostrador.
Lenguaje: Los idiomas oficiales del país son: inglés, tamil, malayo y chino mandarín. Muchas señalizaciones están en los cuatro idiomas, pero si sólo ponen un idioma, es el inglés. Todo el mundo lo habla fluidamente.

(En la foto: noodles)
*** Imagen borrada de Tinypic ***