Este es el relato del viaje que hicimos con mi novio por algunas capitales europeas y espero que pueda ser de utilidad a futuros viajeros. A mí me resultó de mucha ayuda haber leído diarios y consejos del foro para organizar este viaje, así que considero que una buena forma de contribuir es contándoles mi experiencia.
El
viaje duró 24 días, del 24 de marzo al 16 de abril de 2018, y lo hicimos por cuenta propia. En un principio contábamos con 19 días (además de nuestras vacaciones, aprovechábamos algunos feriados en Argentina), y los destinos fijos eran Praga, Viena, Budapest y Berlín. Luego conseguimos unos días más y agregamos Ámsterdam.
Sacamos los
pasajes aéreos con cinco meses de anticipación. Teniendo en cuenta las distancias entre los destinos y los precios de los vuelos (y porque en Holanda, según habíamos leído, la mejor época para ver tulipanes en el parque Keukenhof era a mediados de abril), decidimos empezar el viaje en Budapest y terminar en Ámsterdam. Viajamos con KLM; el trayecto Buenos Aires-Budapest tuvo una escala de poco más de tres horas Ámsterdam y el tramo Ámsterdam-Buenos Aires fue directo. Los vuelos estuvieron bien, con buen servicio a bordo y en general sin demoras.
Para las reservas de
alojamiento, primero nos metimos en Booking y seleccionamos los hoteles que tenían un precio razonable y estaban relativamente bien ubicados. Luego leímos opiniones en Tripadvisor, y finalmente reservamos los hoteles que más nos convencieron a través de la página web de cada uno, ya que encontramos mejores precios que en la famosa página de reservas. Salvo casos puntuales, pagamos la estadía por adelantado. Excepto en Praga y en Berlín, al hacer el check-in tuvimos que abonar un impuesto local que no estaba incluido en la tarifa. Los hoteles donde estuvimos fueron:
BUDAPEST: Ibis Budapest Centrum (4 noches con desayuno: 223,82 euros)
VIENA: Star Inn Hotel Premium Wien Hauptbahnhof (4 noches sin desayuno: 316,80 euros)
PRAGA: Residence Bene (4 noches con desayuno: 276 euros)
BERLÍN: Gat Point Charlie (5 noches sin desayuno: 391,60 euros)
ÁMSTERDAM: Motel One (Zuideramstel) (4 noches con desayuno: 469,72 euros)
La
cantidad de días (completos, sin contar los de llegada y salida) destinados a cada ciudad fue la siguiente:
BUDAPEST: 3 días
VIENA: 3 días (1 de ellos destinado a Bratislava)
PRAGA: 3 días
BERLÍN: 4 días
ÁMSTERDAM: 3 días
El tiempo que dedicamos a cada lugar nos pareció acertado. De haber estado menos días, nos hubiéramos quedado cortos para hacer las visitas que teníamos planificadas. Y de haber estado más días, podríamos haber hecho otros recorridos o pasado más tiempo en determinados sitios.
Para trasladarnos entre las distintas ciudades usamos el
tren. Compramos los pasajes por Internet (se habilitan dos o tres meses antes de la fecha del viaje, según la página web de cada empresa) y, excepto en el caso de Budapest (donde tuvimos que imprimir los billetes en unas máquinas de la estación), en los demás casos llevamos el billete impreso de antemano (lo envían por correo electrónico en formato PDF al momento de hacer la compra). Estos son los trayectos que hicimos, con los precios por persona y otros datos:
BUDAPEST-VIENA: 19 euros, 2da clase, reserva de asiento incluida, tren Railjet (
empresa húngara MAV).
VIENA-PRAGA: 14 euros, 2da clase, reserva de asiento optativa por 3 euros, tren Railjet (
empresa austríaca OBB).
PRAGA-BERLÍN: 40 euros, 1ra clase, reserva de asiento optativa por 3 euros, tren EuroCity (
empresa checa CD.CZ).
BERLÍN-ÁMSTERDAM: 60 euros, 1ra clase, reserva de asiento incluida, tren InterCity (
empresa alemana Bahn).
El
clima estuvo bien, por suerte no nos tocaron muchos días de lluvia. En Budapest y en Viena hizo frío; en Praga, Berlín y Ámsterdam nos tocaron días fríos (sobre todo a la mañana y a la noche) y otros más templados. Lo recomendable es vestirse tipo cebolla, es decir, por capas, y abrigarse o desabrigarse según la temperatura.
En cuanto al
dinero, llevamos euros, florines húngaros y coronas checas desde Argentina, porque era lo que más nos convenía. También llevamos tarjetas de crédito y débito, pero en general nos manejamos con efectivo. Como sugerencia, es preferible usar siempre la moneda propia de cada país porque, de lo contrario, el cambio no termina saliendo muy ventajoso.
Contratamos la
asistencia al viajero (Assist Card) un mes antes de viajar.