21 Mayo
Llegamos cerca de las 17:30h a la estación de Wien Hbf. Nada más movernos desde la estación de tren hasta la de metro, que hay en la misma estación, compramos 2 billetes simples y cogimos la linea U1 (Roja). En 20' llegamos a nuestro hotel, el Ibis Budget Wien Wesse. Es el típico hotel Ibis Budget, habitación muy básica pero todo muy limpio y moderno. El desayuno era tan completo como en el hotel de Praga. No podíamos tener queja alguna.
Después de unas llamadas a la familia para actualizarles el parte y arreglarnos, nos fuimos a pasar la tarde en el parque de atracciones del Prater. Como ya sabreis, el parque es gratuito y sólo hay que pagar en las atracciones que te montes, además de en los servicios públicos que hay (0'50€!). En el parque hay de todo, incluso un circuito de karts, varios restaurantes (aunque algo caros), puestos de comida rápida, etc. Logramos encontrar un pequeño "chiringuito" cerca de la atracción del Toboggan, que tenía una terracita y en la que no había mucha gente, pero la pinta de cerveza estaba a 3'5€
Llegamos cerca de las 17:30h a la estación de Wien Hbf. Nada más movernos desde la estación de tren hasta la de metro, que hay en la misma estación, compramos 2 billetes simples y cogimos la linea U1 (Roja). En 20' llegamos a nuestro hotel, el Ibis Budget Wien Wesse. Es el típico hotel Ibis Budget, habitación muy básica pero todo muy limpio y moderno. El desayuno era tan completo como en el hotel de Praga. No podíamos tener queja alguna.
Después de unas llamadas a la familia para actualizarles el parte y arreglarnos, nos fuimos a pasar la tarde en el parque de atracciones del Prater. Como ya sabreis, el parque es gratuito y sólo hay que pagar en las atracciones que te montes, además de en los servicios públicos que hay (0'50€!). En el parque hay de todo, incluso un circuito de karts, varios restaurantes (aunque algo caros), puestos de comida rápida, etc. Logramos encontrar un pequeño "chiringuito" cerca de la atracción del Toboggan, que tenía una terracita y en la que no había mucha gente, pero la pinta de cerveza estaba a 3'5€
Echamos toda la tarde ahí e incluso nos montamos en alguna atracción, aunque en la antigua noria no lo hicimos ya que nos pareció algo caro (10€). Terminamos comiendo en un puesto de kebabs. El día lo acabamos viendo la Iglesia de San Francisco de Asís, que está situada en la plaza Mexikoplatz. La iglesia es impresionante, parece un auténtico castillo. Está mucho mejor iluminada desde la avenida que da al Danubio que desde la plaza, que estaba un poco desangelada. Dudamos si cruzar el puente para ver desde lejos la zona de la ONU, pero despues del ajetreo que habíamos tenido, descartamos la opción y nos fuimos al hotel a descansar porque el día de mañana iba a ser demoledor, con el planning que teníamos pensado. ¡Había que aprovecharlo al máximo!