Cogimos el coche y nos fuimos a desayunar a una patisserie en Pontorson. Era miércoles y estaba el mercadillo montado, al final encontramos sitio para aparcar en una calle paralela a la principal.
Nuestra siguiente etapa era recorrer la ruta de la libertad hacia las playas de Normandía, ibamos en sentido contrario al seguido por las tropas en la Operación Cobra. Tras una hora de viaje, llegamos a Matigny, uno de los pueblos donde se desarrolló parte de la Batalla de Normandía. La iglesia de este pueblo y su plaza adyacente está recreadas en el juego Call of Duty WWII.
Continuamos hasta Sainte-Mère-Église (unos 50km - 40 minutos), aparcamos en la plaza de la iglesia (2€/24h). Llegó un Volkswagen Kübelwagen, que aparcó delante de las tiendas de piezas de las WWII.

Empezamos a buscar sitio para comer, pero muchos de ellos cerraban en breve, eran las 13:20 y estaban llenos. Al final acabamos en el Bistrot at The Biscuit Sainte-Mere-Eglise, que resulta que tenía parking gratis. Un sitio para comer si pilla de paso, con amplio horario. Es también una fábrica de galletas.

Dimos una vuelta por la iglesia y por el exterior del museo Airbone, la cola para entrar era bastante larga. Decimos irnos a visitar la batería de Azeville (10 minutos).

En Normandía hay multitud de museos privados, no tenía muy claro que nos fueran a gustar, pero tras la visita de la batería nos alegramos mucho de haberla visitado. Es espectacular lo que construyeron los Alemanes y durante el recorrido con audioguías en español puedes hacerla más o menos rápida, según decidas. Nosotros al ir con un niño, decidimos sólo escuchar los 17 relatos de las salas principales (1 hora). Pero en varias de ellas tienes más relatos especifico sobre determinadas cosas (sistema de calefacción, ventilación, armamento...). Además nos dieron un vale descuento que pudimos usar en el Museo Pegasus. Totalmente recomendable la visita, al niño fue lo que más le gustó del viaje, sales con una idea clara de como era y funcionaban las defensas del Muro Atlántico.

La siguiente visita fue el museo D-Day Experience, atraídos por su simulador en un DC-47, que recrea el vuelo de los aviones hasta Normandía de los paracaidistas americanos. El resto de cosas son ropas y elementos que llevaban los paracaidistas de la 101 división y los alemanes que defendían la casa adyacente. La verdad que para los 12€ que vale la entrada, se queda un poco corto el museo. Tendréis que valorar si os merece la pena, salvo que seáis fanáticos de la serie Hermanos de Sangre, puesto que podréis ver ropa de varios personajes de la compañía Easy, entre ellos del mismísimo Winters.

A la salida del museo tenéis una tienda que vende ropa y útiles, tanto originales, como réplicas. Tras una hora de visita, nos fuimos a nuestro próximo hotel Ibis Budget Bayeux.
Cuando reservamos, no encontramos nada económico por los alrededores. El hotel tiene habitaciones básicas, con telarañas y araña en los techos. Necesitas coche y no hay nada cerca para desayunar, por lo que contratamos el desayuno del hotel.
Como estábamos cansados, decidimos cenar en la parrilla de al lado del hotel y aprovechar el descuento del 15% que nos dieron en recepción. Pedimos una hamburguesa pequeña 12.50€, una ensalada cesar 14,60€ y un perrito caliente 11,90€. Cerveza de barril a 4€. La comida estaba buena, pero sólo comería allí si me pillara de paso.