Hoy el objetivo era hacer kilómetros y kilómetros para intentar acercarnos lo máximo posible a Puy du Fou, para el que habíamos sacado entradas para 2 días.
Pero para amenizar tanta carretera y como nos resistíamos a abandonar Suiza, decidimos parar en MURTEN , también conocido como Morat, protegida por la muralla por un lado y por el lago del mismo nombre por el otro.
Es una ciudad, de 800 años de historia, que parece que sigue anclada en el pasado. Recibe otro tipo de turismo, aquel que huye de las altas montañas y el senderismo. Su encanto se basa en que sigue perfectamente conservada: tiene un casco antiguo medieval que es una delicia, y una muralla circular que es única en Suiza y que además se puede transitar (del estilo de la de Rothenburg ob der Tauer).
Las casas más bonitas y la vida de Murten se concentran en la avenida principal, la Hauptgasse, lo estropea la cantidad de tráfico que tiene y los coches circulando por todas sus calles.
Dedicamos a esta ciudad alrededor de un par de horas y después retomamos el camino, nos quedaban por delante casi 900km.
Llegamos a Les Epesses ya de noche, tras haber parado en un mc Donalds cercano. Con la aplicación de park4night elegimos para pasar la noche un área de descanso para campers y autocaravanas cercana, no nos lo pensamos mucho porque era tarde, estábamos muertos, y no había mucha iluminación por esas carreteras.
Mañana empezaba Le Puy Du Fou....



