Y amanece el tercer día y cogemos el coche para hacer ruta. La dirección: Lucca. Aparcamos el coche y entramos por la puerta de Santa Maria. Lucca es una ciudad amurallada, aunque sus murallas no sirvieran nunca como baluarte defensivo, sino algo mas bien estético.










Y empezamos la visita. El duomo era obligado asi como la Piazza del Campo. Nos cogimos un multi ticket para poder visitarlo todo: duomo, baptisterio, la puerta del cielo, la cripta. El duomo es majestuoso y brutal con obras de Donatello y otros ilustres maestros. Especialmente nos gusto la Librería Piccolomini decorada con frescos y llena de libros antiguos. Finalizamos la visita subiendo arriba del Duomo para tener vistas tanto interiores como exteriores, algunas de ellas realmente sugerentes gracias a la niebla que se había levantado.







