Día 7. Telouet - Tichka - Marrakech.
Mas adelante la carretera se une con la principal, la N9, cerca de volver a cruzar por el puerto de Tichka, esta vez sí, con buen tiempo y buenas vistas terminamos llegando a Marrakech por camino ya conocido.
Dejamos el coche, lo más cerca que el tráfico lo permite, de nuestro Riad. Lo dejamos aparcado en una calle y desconfiados, pagamos la pisada al que pareció el primero que aprovechó la situación. Quizás sea mejor dejarte de problemas y buscar un parquin oficial, más fácil de explicar dónde está a la hora de que vengan a recogerlo, pues nuestros periplos con la furgoneta habían llegado a su fin.
El Riad Les 2 Portes, a pocos metros de la bulliciosa plaza Jamma El Fna, se encuentra recónditamente escondido, profundizando por oscuros callejones que ni loco te meterías por ahí de no ser que alguien te acompañe, pues la ubicación en el GPS, la marcaba en otro lugar. Otro sitio más que nos sorprende por dentro, un bonito patio interior daba acceso a unas acogedoras habitaciones con original atractivo y una disposición excepcional a la hora atenderte y ayudarte para cualquier cosa, hacen referencia a otro sitio la mar de recomendable.
Fuimos a comer a la terraza mas alta del restaurante Chez Chegrouni (+-100MAD) donde tienes unas vistas privilegiadas de la plaza Jamma El Fna. Si no pillas sitio cerca del balcón, puedes cambiarte cuando alguien se valla.
Callejeamos y recorrimos bien todos los zocos. Te recomiendo ir muy atento al GPS para no desaprovechar ninguna zona de los zocos, las especies, las tintorerías, los metales, el cuero…
y sobre todo para encontrar el camino de vuelta pues tras un buen rato perdido entre callejuelas de puestecillos, sin ninguna referencia, bajo un techo de toldos y cañas, es facilísimo desubicarse y perderse.
El atardecer sobre la plaza lo vimos desde la terraza del Café Glacier, vale con que te tomes un té.
Para cenar te recomiendo cualquier sitio, menos los típicos puestos de la plaza, vamos que ni acercarte, son muy pesados y encima se come mal, poco y caro. Ya te digo que con los marroquís no hemos tenido ningún problema y hemos dado con muy buena gente, no es para nada un país inseguro, nada de malas caras, pero aquí sí, fue el único sitio donde de alguna manera, trataron de intimidarnos, nos faltaron al respeto e incluso escuchamos algún insulto, tan solo paseábamos tratando de escoger un sitio y el acoso sobrepaso el límite. No ocurrió nada porque pasamos de todo, no puedes entrar al trapo con estas provocaciones, adiós, nunca mais y a otra cosa mariposa que teníamos que disfrutar del ambiente nocturno de la ciudad.
Marrakech es el lugar con más vida nocturna de todo Marruecos, pero también es una pintoresca ciudad para recorrer, pasear y descubrir todos sus rincones hasta perderse, disfrutar de su embrujo y sentir esa actividad y energía que irradia.






