Jueves 9/8
Lo primero fuimos a ver las cascadas de Triberg. Muy turístico (mejor no ir fin de semana), cobran la entrada. La cascada es grande el paseo por el entorno muy bonito, hay varias rutas, hicimos una de unos 4 km por el bosque. El pueblo de Triberg no nos gustó, solo tiendas de relojes y souvenirs, la iglesia en obras. Se nos pasó la hora de comida y no encontrábamos donde comer.

Fuimos a ver uno de los relojes de cuco más grandes en Schonach y comimos en este pueblo. Cobran la entrada para ver el reloj, es muy curioso, está bien por verlo una vez.


Después fuimos a ver el pueblo de St. Margen, tiene un monasterio bonito (solo lo vimos por fuera) y un paseo agradable. Es pequeño. Las vistas del paisaje bonitas. Solo iría si te pilla cerca o de paso, como a nosotros.
