Al día siguiente teníamos programada la excursión para avistar ballenas. Al final, como no habíamos podido ver mucho el fiordo, decidimos hacerla en zodiac, ya que se adentraba en el fiordo a la vuelta (y la del barco normal no). En verano tiene que ser genial mojarte, pero con 5 grados resultó un pelín incómodo. Y eso que íbamos con el supertraje que te dan, pantalón de peto y chaquetón, en teoría impermeables, pero la primera vez que la zodic se puso casi en vertical, la cortina de agua nos empapó (cuando acabamos, tuvimos que cambiarnos hasta de ropa interior



Cuando terminamos con la zodiac, subimos a la zona de la duna para ver el paisaje desde arriba y continuamos la ruta hasta Baie Saint Paul, la que llaman Ciudad de los Artistas. Apenas hay un par de horas desde Tadoussac, pero nos apetecía mucho comer tranquilamente de camino y recorrer la carretera que va paralela al río San Lorenzo con tranquilidad, así que ese fue el motivo de no ir directamente a Quebec.
Baie Saint Paul es conocida porque acogió al llamado Grupo de los Siete, un grupo de pintores canadienses, en especial paisajistas, de la década de 1920, que estaban influenciados por el impresionismo europeo y que pintaron muchos de los cuadros de paisajes canadienses más conocidos. De nuevo un pueblo pequeño, con mucho encanto. Si sois amantes del arte, tienen un Museo de Arte contemporáneo.


Cenamos en Le Saint Pub, la microcervecería del pueblo. Por cierto, en toda la zona de Quebec no podéis dejar de probar el sandwich de carne ahumada. Es estilo pastrami neoyorkino, pero un poco más intenso y está espectacular.


