Martes 2 de julio
En Bergen atracamos sin problemas y con pasarela a la salida y al regreso.
Se llega al centro de la ciudad en poco andando, a lo primero que se llega es al Bryggen con sus famosas casitas típicas de la zona, al lado mismo se pueden contemplar una edificaciones de madera muy antiguas.

Siguiendo andando un poquito y a la derecha está el mercado del pescado,

es pues como cualquier mercadillo, en este caso de frutos del mar, salazones etcétera hay quien se enamora, hay a quien le da igual; en fin para todos los gustos, a mi me parece también que los mercados del pescado que hemos visto están sobrevalorados.
Y ya que estamos de opiniones este destino de Los Fiordos también nos lo parece, y me lo parecerá mas aun a su finalización, pues esperábamos algo mas ya que es un destino mítico para muchos y muy renombrado.
No es que esté mal ni mucho menos pero hay países y lugares mejores o que nos han gustado mas, es nuestra opinión.
Bueno, a lo que vamos.....

Aprovechando que hacía algo de sol nos vamos hacia el funicular donde hay largas colas tanto para sacar las entradas como para los que ya la tenemos sacada, tras una media hora subimos arriba en 3 tongadas, arriba hace bastante fresquito y llovizna pero las vistas son espectaculares y las fotos salen preciosas.

Como no habíamos sacado entradas para regresar y seguía el buen tiempo optamos por regresar andando, son 3 kilómetros y medio o algo así y el entorno boscoso es bonito, vale la pena aunque luego teníamos agujetas en los gemelos y los dedos de los pies dolidos de tanto bajar y bajar.
Y poco más que visitar en la ciudad, sí exceptuamos las tiendas de souvenirs, ropa, gorras etcétera.

Luego vimos la iglesia de San Juan que está en alto la zona de universidades y como comentamos entre nosotros, le encontramos parecido con la que había en Estocolmo cerca de nuestro hotel.

Si le pones fotos ya sería excelente 