Este día al igual que en la etapa anterior, teníamos la excursión a Londres con Costa, visita guiada con la comida incluida, un picnic que como en la del Monte Sant Michel estábamos recogiendo a las 8:15, porque teníamos la hora de reunión a las 8:30 para salir del barco, otros miembros del grupo la tenían la visita a Londres con Shores2Shores y con Excursiones para cruceristas, y el resto se fueron por libre a visitar Colchester, para lo que utilizaron el tren desde este la estación de Harwich (muy cerquita del puerto).
Como ya os comenté en las anteriores etapas, mucho antes de entrar en aguas de Inglaterra, las autoridades de este país, nos hicieron un reconocimiento y cotejaron nuestras caras con los pasaportes, pues bien, desde las 8:30 que teníamos la cita, hasta las 9h no nos avisaron para bajar, al parecer porque había controles a la salida, y efectivamente cuando íbamos a salir en la terminal había una enorme cola originada por el "chequeo" de los perros con los policías, haciéndonos pasar uno a uno y aguantando que el perrito de turno nos pusiera el morro encima y en las bolsas que llevábamos. Nunca en mis 12 cruceros que llevo nos había pasado esto, ni si quiera cuando fuimos a San Petersburgo, con la fama de controladores que tienen las autoridades rusas para entrar en su país.
A las 10:45 estábamos entrando en Londres, pero nos encontramos con un inconveniente, era fiesta y además había una maratón popular, por lo que había muchas calles cerradas, y otras aunque se podía pasar con el bus, no dejaban estacionarlos, por tanto fue una visita muy panorámica, sólo tuvimos dos paradas, una a orillas del Támesis, muy cerca de la gran noria (El ojo de Londres), junto al Jubilee Gardens, dejándonos la guía una hora 15 minutos para pasear y hacer fotos, desde allí pudimos fotografiar el complejo formado por Houses of Parliament donde se encuentra la Cámara de los Lores y la de los Comunes.




A las 20 horas estábamos en el teatro para el espectáculo de esa noche, "Cabaret" que fue una pena, y tras el mismo nos dirigimos como todas las noches hacia la cena donde nos encontraríamos todo el grupo e intercambiamos impresiones sobre la excursión a Londres y a Colchester, y como todas las noches terminamos la cena con los trucos y juegos de nuestro camarero, Rosario.
Tras la cena y como en el Palatino donde estaban los animadores con la noche de los 70-80, no se cabía, nos fuimos a la sala Moliere donde pudimos tranquilamente tomar una copa antes de ir a la cama, al día siguiente llegaríamos a Ámsterdam y además teníamos que adelantar de nuevo la hora, pues volvíamos al horario de España, así que tocaba de nuevo dormir una hora menos.