06/07/07 viernes - Mae Hong Song -
Madrugamos e hicimos unas fotos por la terraza, río, y jardines del hotel. Tras el desayuno salimos en la camioneta a la excursión del paseo en elefante. En el punto de partida venden unos manojos de plátanos y cañas de azúcar para dárselo a los elefantes y hay una plataforma para montar fácilmente. Cruzamos el río Pai con sumo cuidado, pues el agua llega al cuello del elefante y hay bastante corriente; nada más cruzar nuestro conductor se apeó y nos dejó a solas con la montura, él continua el trayecto a pie pero atento al recorrido. El paseo dura una hora y es realmente una experiencia excepcional, el camino discurre entre frondosa vegetación y muy cerca del río; una gozada.
Continuamos hasta el embarcadero donde nos esperaba una canoa y nos metimos todos equilibrando el peso, sentados sobre el suelo transversalmente en sentido alterno, como la forma es similar a una hamaca no resulta incómodo, además los chalecos salvavidas sirven de acolchado para la espalda. Durante este paseo por el río Pai llovió bastante rato y aun así vimos varias cuadrillas que estaban sacando arena del fondo del río, utilizando sus manos y bidones de lata, menudo trabajito. Disfrutamos del paisaje y a la llegada nos dirigimos de nuevo en la camioneta hacia el poblado de Nai Soi de la tribu de la etnia Padang conocida por las famosas “Mujeres Jirafa.”.
Este poblado se nota que es mucho más visitado por los turistas que los anteriores, a la entrada existe un control policial (o militar) pues desde allí sale un camino que lleva a un campo de refugiados. En cada cabaña tienen un puesto de venta atendido por una niña o mujer ataviada con sus collares, pulseras y vestimenta típica. Desde muy jóvenes han aprendido a tratar a los turistas; una niña de unos 8 ó 9 años nos supo convencer para que le compráramos utilizando el cebo de “sienta por favor, foto y compra” en perfecto español. Nos da la impresión que esto aun siendo auténtico, está explotado hacia el turismo y los niños no necesitan más regalos, por el camino pudimos ver lapiceros tirados en el suelo y también algún pastelito que por lo visto no le gustó a alguien, pero que enseguida fue recogido por otro niño. Pudimos visitar la escuela y allí dejamos el material escolar que habíamos cogido. También había en el poblado algunas mujeres “orejas largas” vestidas con el traje típico, nos dijo la guía que sólo se lo ponen para las fiestas.
De regreso pudimos ver muy de cerca varias familias plantando arroz. Volvimos a Mae Hong Son para comer y después visitamos un bonito templo situado en lo alto de la ciudad, no puedo precisar el nombre pero es muy singular por sus edificios pintados de blanco y tiene muy buenas vistas de la ciudad. Regresamos al hotel, disfrutamos de un rato de relax en la piscina y cenamos en el hotel una curiosa barbacoa típica de comida Thai; te ponen brasero sobre la mesa y vas asando filetitos de pollo mientras en el mismo recipiente se cocina una rica sopa con verduras y fideos.
Para la noche habíamos quedado con Rung para ir a una discoteca local “El Chalet”, éramos los únicos turistas y nos sorprendió el ambiente tan agradable y amistoso que había, enseguida nos indicaron que no estaba permitido fumar en el interior y nos sentamos junto al escenario donde un grupo tocaba en directo música internacional de los años 70 y 80, (muy bien por cierto). En entrada exhiben un cartel como el de prohibido fumar pero que indicaba la prohibición de entrar con pistola ¿? "casi no bebimos nada", cada vez un brindis, incluso con los de las mesas de al lado. Al final de la actuación la cantante se sentó un rato con nosotros y se hizo fotos y abrazos con las mujeres un ambiente envidiable, a la 1:00 terminó la actuación y un poco después volvimos al hotel “sin contratiempos a pesar de lo que había llovido”.
Excursión a lomos del elefante:









Rung en la canoa sobre el río Pai

El poblado de Nai Soi de la tribu Padang: Las “Mujeres Jirafa.





La escuela:

Mujeres "Orejas Largas"

Plantando arroz, muy cerca del poblado:

07/07/07 sábado.- Mae Hong Song - Chiang Mai
Preparamos las maletas ya que salimos para Chiang Mai y en el desayuno las chicas del hotel tan encantadoras como siempre, nos hicieron escribir en un cuaderno de visitas que tienen y ellas nos escribieron en nuestro diario, se hicieron fotos con nosotros, risas, abrazos... si la despedida dura un minuto más se me saltan las lágrimas. A las 10:00 salimos hacia el aeropuerto y a las 11:30 embarcamos en un pequeño avión de hélice pero muy nuevo y confortable y es que el aeropuerto es muy pequeño y no admite aviones grandes. Nuestro conductor había salido el día anterior hacia Chiang Mai y nos estaba esperando en el aeropuerto, por la mañana hicimos la “ruta turístico-comercial” y visitamos tiendas de todo tipo de artesanía, seda, joyas... y después de comer nos llevaron al hotel.
A las 6 salimos andando y llovía un poco, muy cerca del hotel al cruzar la calle y por saltar un charco me golpeé contra la cornisa metálica de un quiosco y me hice una pequeña brecha en la cabeza que precisó asistencia en el hospital, tanto los del grupo como la guía nos acompañaron en todo momento, utilizamos los taxis colectivos para ir al hospital y en poco más de una hora ya estaba atendido: 10 puntos de sutura perfectamente practicados. No quisimos entretener más a Rung, (en teoría era su tarde libre) así que la mandamos para casa y nos fuimos a cenar a un hotel junto al mercado nocturno y después de compras.
El grupo con las chicas del hotel:

Otro templo de Mae Hong Song:



La fábrica de sombrillas:

El traicionero kiosco que me atacó:

Camino del Hospital, (gracias Doctora).

08/07/07 domingo - Chiang Mai -
A las 9:00 nos recoge Rung para visitar el templo Wat Prathat Doi Suthep muy importante por que alberga restos de Buda y es centro de peregrinación de millares de visitantes. Está situado en las afueras de la ciudad, en la cima de la montaña más alta de Chiang Mai, a 12 km. por una carretera con muchas curvas pero con bonitos paisajes. Desde donde te deja el vehículo puedes acceder a través de unas escaleras de 300 peldaños o coger un pequeño funicular y una vez arriba el templo se alza sobre la ciudad ofreciendo unas vistas fantásticas y después continuamos por el recito amurallado visitando dos templos más El Wat Prha Singh y el Wat Chedi Luang que ya habíamos visitado solos el primer día de Chiang Mai.
Nos llevaron al hotel para comer y nos despedimos del chofer, el hombre muy majo, se emocionó y todo y como empezó a llover nos quedamos descansando un rato. Más tarde salimos y de camino pasamos por el kiosco donde me había golpeado y le saqué la foto y volvimos al mercado nocturno para cambiar un reloj y efectuar alguna compra más, hay que ver cómo cambia de visitarlo de día a por la noche, no encontrábamos nada, menos mal que nos reconoció el vendedor donde habíamos comprado los relojes si no, aun estamos buscándole.
Wat Prathat Doi Suthep






Un grupo de niñas posan en las escaleras del templo:

09/07/07 lunes. - Chiang Mai – Regreso.
Los chicos del grupo habían reservado una excursión por libre y nosotros preferimos dejarnos la mañana de relax reservándonos para la dura jornada que nos espera. Después de desayunar fuimos paseando al centro visitando cuantos templos nos encontrábamos en el camino, cada uno tiene su encanto y al ir solos nos relacionamos más con los monjes y la gente que íbamos encontrando, también visitamos un mercado donde compran los lugareños, y había de todo, aquí vimos los únicos taxis tuc-tuc a pedales y a media mañana nos fuimos a la piscina donde nos relajamos hasta la hora de comer. A las 17:00 h. nos recogen para llevarnos al aeropuerto, esto se acaba pero aun me quedó tiempo para conectarme a Internet en el hall del hotel y mandar un par de mensajes y saludar al foro, facturamos y nos despedimos de Rung, no podemos evitar emocionarnos un poquitín pues ha sido encantadora, le mostramos nuestro sincero agradecimiento y a nuestro pesar nos dirigimos a pasar el control de seguridad y pasaportes. El transfer en Bangkok resultó muy cómodo pero se hacen muy largas las 4 horas de espera. Una sorpresa inesperada, en el aeropuerto nos encontramos con Tomás un compañero de trabajo que volvían de viaje de novios desde Vietnam y aquí enlazaban con otro vuelo vía París, nos llevamos una gran alegría y aun estuvimos un rato de charla.
Uno de los pequeños templos de Chiang Mai:

Tuc-tuc a pedales ya quedan muy pocos:

10/07/07 martes – llegada a Madrid y fin de viaje. –
Embarcamos a la hora prevista y salimos con puntualidad británica; menos mal que en esta ocasión sí que pudimos dormir un poco y así las horas pasan más rápido, llegamos a la hora y enlazamos con el Ave a Zaragoza sin ningún contratiempo, el viaje ha terminado, ha pasado tan rápido que parece un sueño y es que verdaderamente Tailandia es un país de ensueño, donde sus gentes marcan la diferencia con cualquier otro destino.
“Un viaje de 10 puntos, que te deja marcado”.
Tere y Fernando.-
