Como mi vuelo salía a las 15:50 solo disponía de la mañana y como para ese día tenía reservada la visita al parlamento a las 10:30 decidí no hacer otros planes. Tras hacer el check out y dejar la maleta en el hotel, me dirigí a la plaza Kossuth Lajos a la cual no había vuelto desde mi primer día y que me encontré mucho mas vacía.
Para la visita hay que bajar unas escaleras situadas cerca de la parte norte del Parlamento. El edificio fue construido a final del siglo XIX en solo 19 años y es el segundo más grande del mundo tras el de Rumania. Despues de pasar el control de seguridad, cada miembro del grupo recibe un aparato para oír las explicaciones que da el guía (es para que no vaya gritando por los pasillos) Las aéreas que se visitan aparte de recorrer muchos pasillos son la escalera principal, cuya puerta solo se abre al principio del curso parlamentario y por donde entran cada diputado, el gran salón de la cúpula donde está depositada la santa corona húngara conocida también como corona de san Estaban, junto a un cetro, un orbe y una espada, por último el Salón de la Antigua Cámara de los Lores.


La visita dura una media de 45 minutos siendo las explicaciones del guía, amenas y aclaratorias, antes de abandonar el edificio por el centro de visitantes se pasa por un pequeño museo donde hay una maqueta del parlamento y una estrella roja de la época soviética entre otras cosas.


Finalizada la visita, recupere la maleta en el hotel y tome el autobús 100E que lleva directamente al aeropuerto concluyendo con ello mi estancia en la perla del Danubio.

Para la visita hay que bajar unas escaleras situadas cerca de la parte norte del Parlamento. El edificio fue construido a final del siglo XIX en solo 19 años y es el segundo más grande del mundo tras el de Rumania. Despues de pasar el control de seguridad, cada miembro del grupo recibe un aparato para oír las explicaciones que da el guía (es para que no vaya gritando por los pasillos) Las aéreas que se visitan aparte de recorrer muchos pasillos son la escalera principal, cuya puerta solo se abre al principio del curso parlamentario y por donde entran cada diputado, el gran salón de la cúpula donde está depositada la santa corona húngara conocida también como corona de san Estaban, junto a un cetro, un orbe y una espada, por último el Salón de la Antigua Cámara de los Lores.


La visita dura una media de 45 minutos siendo las explicaciones del guía, amenas y aclaratorias, antes de abandonar el edificio por el centro de visitantes se pasa por un pequeño museo donde hay una maqueta del parlamento y una estrella roja de la época soviética entre otras cosas.



Finalizada la visita, recupere la maleta en el hotel y tome el autobús 100E que lleva directamente al aeropuerto concluyendo con ello mi estancia en la perla del Danubio.