Teníamos prevista la llegada a las 8 h y al igual que otros días llegábamos antes, teníamos previsto ir a visita por nuestra cuenta la ciudad, habíamos quedado con parte del grupo para salir juntos, amaneció un día triste y lluvioso, una pena porque esta ciudad nos agradó mucho, precioso sitio para visitar, pero mejor sin agua.
A las 9 h salíamos del barco hacia la estación de autobuses cerca del puerto, era nuestra intención coger un bus para desplazarnos hasta el museo viviente(Den Gamle By), para después bajar andando visitando la ciudad, pero los autobuses en esta ciudad circulan de tarde en tarde, así que como teníamos tiempo decidimos echar a andar, no estaba lejos llegar andando, justo llegábamos al museo poco después de la apertura, nos llevaría más de 2 horas verlo, un museo muy curioso, era una ciudad compuesta de viviendas de distintas épocas, desde el siglo XIX al siglo XX, dentro se recrean todo tipo de oficios, comercios, escuelas, granjas, etc. todo muy interesante.


Tras terminar la cena nos fuimos al Salón Moliere, donde se celebraba la noche española, no había mucha gente, al día siguiente nos íbamos y muchos se habían ido a dormir, pero no podíamos faltar a nuestra fiesta, donde una vez más puede bailar sevillanas con nuestra amiga Verónica. Sobre la 2 a.m. nos retirábamos a descansar, al día siguiente tocaba madrugar