Lo primero que hicimos fue desayunar para coger fuerzas del día que nos esperaba. Tras eso nos despedimos de las chicas tan simpáticas que trabajaban allí y nos pusimos dirección a Dublín. Tomamos la autopista, bueno la poca autopista que tienen, pero que para ir de Belfast a Dublín está bastante, y de camino decidimos parar en el yacimiento arqueológico Brú na Bóinne (palacio de Boine). La verdad es que no tardamos mucho en llegar de Belfast al yacimiento, más o menos una hora y media. Lo que pasa es que por el camino paramos en un Starbucks que había en la autopista a la salida de Belfast para hacer un poco de compra de comida.
Nada más llegar Newgrange tuvimos un problema; no sabiamos que había que sacar los tikets en el centro de visitantes de Brú Na Bóinne. Tomamos el coche otra vez y media hora para llegar al centro de visitantes, porque los caminales donde se encontraba el yacimiento para gente que no los conoce son casi intransitables.
Llegamos al centro de visitantes y una vez allí compramos las entradas para ir a ver Knowth y Newgrange. Te dan unas pegatinas con la hora de subir al autobús, para que sepas a que hora es tú guía.
Nosotros llegamos a las 12 del mediodía y nos dieron hora para ver Knowth a las 13:00 y para ver Newgrange a las 15:35. Vamos que ir allí, o llegas a primera hora o ya no puedes hacer mucho más (porque además yo había avisado al apartahotel de Dublín que llegariamos a las 17:00).
Mientras para hacer tiempo estuvimos viendo el centro que te explica como vivían, como transportaban las piedras para construir las tumbas, los símbolos celtas encontrados.

Aprovechamos para comprar unos bocadillos para el camino en el bar restaurante del centro; no le recomiendo a nadie que se los lleve por ahí si no lleva mochila. Los pedimos para llevar porque no teniamos hambre todavía, pero con tan mala suerte que al ser calientes la bolsa se iba deshaciendo, al igual que el bocadillo, y el aceite lo iba pringando todo, y como no llevábamos mochilas ni nada no teniamos como guardarlo, y sin servilletas.
A la hora dicha fuimos a los autobuses donde te esperan para llevarte a los yacimientos. Tienen un puente que atraviesa el rio Boinne muy práctico y se ven uns vistas excepcionales.

La primera parada en Knowth, nada más verlo alucinamos, es genial e impresionante. Hay unas 17 tumbas que rodean el túmulo principal, ya demás se pueden apreciar a la perfección los grabados en las piedras. Allí nos estuvieron explicando la historia, y luego pudimos entrar por dentro a una pequeña habitación de muestra. Luego subimos encima y vimos las vistas.

Estuvimos allí un rato paseando y tomamos el otro autobús a Newgrange que está al lado. La verdad e q ponen como impresionant este yacimiento, y a mi parecer lo es más el otro. Este está demasiado arreglado, que es muy bonito, pero me gustó más el anterior, todo va sobre gustos.
También nos explicaron la histora y pudimos entrar dentro que eso me encanto, la explicación que nos hicieron dentro.

Tras salir de allí fuimos a recoger el coche y nos pusimos dirección a Dublín. No nos fue nada difícil llegar y encontrar los apartamentos. Nada más llegar estaban al lado del James Joyce Bridge. Tenian una oficina donde nos dieron las llaves, y nos enseñaron el apartamento, nos dieron las llaves para el parking del coche.
Este era el apartahotel Ellis Quay apartments con dos habitaciones:


Cuando terminamos de arreglar las cosas nos dimos una vuelta por los alrededores para ver que había cerca y como estaba odo situado. Paseamos por delante de Four Courts y the franciscan Friary.

Tras eso fuimos a cenar cerca del temple Bar unas pizzas y de allí s fuimos a descansar para poder rendir al día siguiente en lá visita a al ciudad.
Nada más llegar Newgrange tuvimos un problema; no sabiamos que había que sacar los tikets en el centro de visitantes de Brú Na Bóinne. Tomamos el coche otra vez y media hora para llegar al centro de visitantes, porque los caminales donde se encontraba el yacimiento para gente que no los conoce son casi intransitables.
Llegamos al centro de visitantes y una vez allí compramos las entradas para ir a ver Knowth y Newgrange. Te dan unas pegatinas con la hora de subir al autobús, para que sepas a que hora es tú guía.
Nosotros llegamos a las 12 del mediodía y nos dieron hora para ver Knowth a las 13:00 y para ver Newgrange a las 15:35. Vamos que ir allí, o llegas a primera hora o ya no puedes hacer mucho más (porque además yo había avisado al apartahotel de Dublín que llegariamos a las 17:00).
Mientras para hacer tiempo estuvimos viendo el centro que te explica como vivían, como transportaban las piedras para construir las tumbas, los símbolos celtas encontrados.

Aprovechamos para comprar unos bocadillos para el camino en el bar restaurante del centro; no le recomiendo a nadie que se los lleve por ahí si no lleva mochila. Los pedimos para llevar porque no teniamos hambre todavía, pero con tan mala suerte que al ser calientes la bolsa se iba deshaciendo, al igual que el bocadillo, y el aceite lo iba pringando todo, y como no llevábamos mochilas ni nada no teniamos como guardarlo, y sin servilletas.
A la hora dicha fuimos a los autobuses donde te esperan para llevarte a los yacimientos. Tienen un puente que atraviesa el rio Boinne muy práctico y se ven uns vistas excepcionales.

La primera parada en Knowth, nada más verlo alucinamos, es genial e impresionante. Hay unas 17 tumbas que rodean el túmulo principal, ya demás se pueden apreciar a la perfección los grabados en las piedras. Allí nos estuvieron explicando la historia, y luego pudimos entrar por dentro a una pequeña habitación de muestra. Luego subimos encima y vimos las vistas.

Estuvimos allí un rato paseando y tomamos el otro autobús a Newgrange que está al lado. La verdad e q ponen como impresionant este yacimiento, y a mi parecer lo es más el otro. Este está demasiado arreglado, que es muy bonito, pero me gustó más el anterior, todo va sobre gustos.
También nos explicaron la histora y pudimos entrar dentro que eso me encanto, la explicación que nos hicieron dentro.

Tras salir de allí fuimos a recoger el coche y nos pusimos dirección a Dublín. No nos fue nada difícil llegar y encontrar los apartamentos. Nada más llegar estaban al lado del James Joyce Bridge. Tenian una oficina donde nos dieron las llaves, y nos enseñaron el apartamento, nos dieron las llaves para el parking del coche.
Este era el apartahotel Ellis Quay apartments con dos habitaciones:


Cuando terminamos de arreglar las cosas nos dimos una vuelta por los alrededores para ver que había cerca y como estaba odo situado. Paseamos por delante de Four Courts y the franciscan Friary.

Tras eso fuimos a cenar cerca del temple Bar unas pizzas y de allí s fuimos a descansar para poder rendir al día siguiente en lá visita a al ciudad.