Empezamos el viaje con un señor madrugon, antes de las 3 estamos arriba ya que tenemos que llevar el coche hasta el parking de larga estancia de aena, ya reservado de antemano y cuyo coste total son 54 euros por los once días. Como esta vez tenemos que facturar tenemos que llegar un poco antes, aunque la facturación fue muy rápida y enseguida estamos en la puerta de embarque. Salimos en hora, a las 5:55 horas de la mañana. El vuelo hasta keflavik son poco mas de 4 horas, que con el descompense horario frente a España, dos horas menos, aterrizamos a las 8:15 de la mañana. Recogemos el equipaje y salimos a la puerta de la terminal de llegadas. Tras preguntar en información por lava auto, nos dicen que esperemos unos minutos. A los muchos minutos, al menos veinte, vemos una furgoneta de lava, pero cuando el chico llega nos dice que solo caben ocho personas, y como no entramos nos toca esperar, pero la siguiente es la nuestra. En pocos diez minutos se llega desde el aeropuerto hasta las oficinas de lava. En ellas hay una maquina de café gratis . hacemos la recogida, pagamos, y te dan una llave para que busques justo afuera tu coche por la matricula que lleva escrita el llavero. Nos ponemos a revisar el coche y encontramos algunas imperfecciones que no están anotadas pero sin problemas el chico de la oficina nos las apunta. Tampoco tenia bandeja trasera y se la pido y me la da sin problemas. Mientras le revisamos, hace acto de aparición, la que nos acompañaría en prácticamente todos los días, la lluvia, que aunque parece un chirimiri, empapa que no veas. Aunque mi marido al principio no le hizo mucha gracia el coche porque no era el modelo nuevo, al final de las vacaciones se alegro un monton, ya que nuestro duster se porto como un campeón. Asi que todo preparado empezamos nuestras andanzas por tierras islandesas, con nuestra compañera la lluvia!!!
Este es nuestro planning para el primer dia. 240 kilometros.

Alejándonos de la ciudad cada vez nos vamos metiendo mas y mas en plena naturaleza, donde empieza a desaparecer prácticamente todo rastro de civilización, alla donde miremos solo vemos extensiones, montañas, ríos y ovejas….curioso lo de las ovejas, si bien es verdad que no siempre es asi, pero cuando no son rebaños, la mayoría de veces se las ve haciendo trios, ni dos, ni cuatro, tres ovejitas…curioso y gracioso


Al entrar a la zona de parking, hay unas cámaras que registran tu entrada. En la zona de recepción hay unos datafonos para ingresar la matricula de tu coche y pagar el parking, 750 coronas, unos 5,50 euros. Yo por si acaso lo pague no vaya a ser que las camaritas me jueguen una jugarreta. Este pago vale para todos los parkings del parque. Aunque seguro que la mayoría no paga. No vimos a muchos hacerlo. Aquí hay baños que también son de pago, también con datafonos a la entrada, 200 coronas, 1,40 euros. Los islandesas son confiados, confían en que la gente lo pague, como lo del coche, habrá unos que si y otros que no, yo sinceramente no lo hice, creo que con casi 6 euros de parking ya hay mas que suficiente.
En esta zona es donde está el mayor lago de Islandia, Lago de Thingvallavatn, se puede ver una de las pocas placas tectónicas que asoman por encima del agua, Almannagjá, la falla resultante de la separación de las placas noramericana y asiática, por la que se puede pasear.



Regresamos al coche y seguimos carretera delante, donde Islandia nos regala, de los muchos que veriamos, nuestro primer arco iris.

La siguiente parada del dia, es la cascada de bruarfoss. Las indicaciones que te hace google maps, o las que anteriormente se daban, ya no valen, ya que esa entrada esta dentro de una urbanización que por el trafico de turistas han cerrado. El parking está mas o menos un par de kilómetros antes, y esta señalado. Además veras siempre coches justo al lado de la carretera y con el rio a la izquierda de el. Aparcamos aquí y desde aquí hasta la cascada son casi 7 kilometros entre ida y vuelta. Pero sin apenas desnivel y muy entretenidos ya que la ruta es muy bonita, y la mitad de la ruta vas metido entre arbolillos y la otra mitad pegado al rio. Antes de llegar a la cascada que da nombre a la ruta, se pasan por algunas otras tan impresionantes como esta


Donde ya se puede ver el precioso color azul del agua, y eso que no había sol.
Siempre al margen derecho del rio seguimos adelante, hasta toparnos con el puente justo enfrente de la preciosa bruarfoss, que aunque poca agua, es impresionante la mezcla del color azul del agua y el negro de la roca.

Llegamos a la zona y se puede aparcar en dos parkings que están a cada entrada vengas del lado que vengas, y gratis. Aquí también hay una cafetería y un restaurante. Nada mas salir a la calle, ya te da el olor a huevos podridos que desprende toda la zona y que se te mete hasta dentro. Un monton de chorros bajan resbalando con los consiguientes carteles de peligro por agua caliente. Esta zona no tiene tampoco mucho que ver, salvo su atracción principal, el geyser strokkur, que cada pocos minutos suelta un enorme chorro hacia lo alto, y allí estamos todos con cámara en mano



Te puedes acercar hasta la misma cascada, eso si, vete preparado porque te vas a mojar si o si, es increíble ver la inmensa caída que tiene hacia abajo, la segunda, de las dos que tiene, que cae hacia el cañon y sigue rio abajo.





Ya cenados, nos vamos al alojamiento de hoy, Hjardabol guesthouse, está a pocos kilómetros del pueblo, alejado de todo. El coche se deja justo delante de las casas. Hacemos el chek in, pagamos y la chica nos explica lo indispensable, en Islandia en todos los sitios, a parte de pagar, wifi y poco mas, no te explican muchas mas cosas. Pero al llegar a la habitación me encuentro con una cama sencilla y dos literas, asi que como mi reserva era una habitación standard con una cama grande o dos pequeñas, eso me da igual, pero no literas. Me voy a buscar a la chica y se lo digo, y sin problema nos cambia de habitación. Esta tiene dos camas unidas y otras dos literas. El baño privado. Fue el alojamiento mas barato del viaje y por desgracia muy malo. La limpieza no era muy grande, y lo peor, los colchones, muelles mas viejos que la tos y muy incomodos, yo no se ni como pudimos dormir. El baño , la ducha solo tenia una cortina al mismo nivel que el suelo, asi que todo el agua se esparcia por el baño. Son como especie de barracones, pero aun asi podían estar mas cuidados. Encima delante de nuestra puerta, el canalón roto y como estuvo lloviendo toda la noche, toda la noche con el ruidito. No se como puede tener un 9,1 en booking. Yo no se lo aconsejo ni a mi peor enemigo.

