Día 2 de Noviembre.
Hoy según el plan inicial nos íbamos a quedar en Queenstown, pero con los cambios hemos madrugado para llegar a coger el barco y ver DoubtfulSound.
Sin ver Queenstown, lo atravesamos prácticamente, llegamos a Manapoiri sobre las 10:00. Aparcamos el coche el parking y nos dirigimos a la oficina de Real Estate Journeys, la empresa que contratamos para hacer la excursión. Canjeamos nuestras entradas y esperamos ansiosos al embarque. El día volvía ser espectacular: solazo y sin nubes.
Primero te llevan en barco hasta un punto en que sólo se puede acceder mediante dicho transporte, después nos montaron en un autobús con el que ascendimos y descendimos por una pista forestal hasta llegar a un embarcadero donde nos esperaba el siguiente barco, éste más grande para por fin hacer la excursión por los fiordos.

En el barco estaba compuesto de varias cubiertas, la exterior, era desde donde se podía disfrutar mejor de las impresionantes vistas y también de quedarte helado como un pajarito del frío que hacía, pero mereció la pena pasar un poco de fresquito.

El recorrido llega hasta el mar de Tasmania, hasta un islote con focas, y luego da la vuelta parando en alguna casada hasta llegar de nuevo al embarcadero inicial.



De ahí otra vez al autobús y deshacer el camino que habíamos hecho por la mañana. Por último, cogimos otro barco hasta llegar al embarcadero de Manapoiri donde todó empezó.
En total fueron unas 6 horas en total.
De Manapoiri nos fuimos dirección Te Anau. Por el camino a parte de reservar habitación en el motel Anchorage Motel Appartments donde pasaríamos dos noches, no paramos de comentar en el coche el día tan fantástico que habíamos tenido.
Llegamos a Te Anau antes de que anocheciese, hicimos el check-in, unas compras, dimos un paseo por el pueblo y al motel a cenar y a preparar todo para el día siguiente.
En cuanto al alojamiento, el Motel Anchorage Appartmets, éste continuaba la tónica de algunos de los moteles que estábamos reservando, habitación enorme con cocina y todo muy limpio.
Valoración del día: Día fantástico!! Nos encantó la excursión al fiordo de Doubtful. No es nada barato, unos 150 euros por persona, pero si se puede, merece la pena. La vegetación que se ve y la parada de motores del barco para oír sólo la naturaleza nos impactaron mucho.