La península de Reikjanes se puede recorrer en un día o incluso en menos tiempo. Fácilmente accesible desde Reikjavik o desde el aeropuerto de Keflavik, dado que este está en la misma península. Se trata de un territorio volcánico dentro de la falla que parte el país en dos. El paisaje de la península se caracteriza por los campos de lava y acantilados de roca volcánica lleno de aves marinas.

Ruta del día: www.triptotheworld.es/ ...reikjanes/
Al salir de Grindavik cogimos la carretera 425 que circula al lado del mar. La primera parada son los acantilados de Brimketill en el sur de la península. El campo de lava choca con el mar y forma estos acantilados de roca negra. Fue muy llamativo durante el viaje que a pesar de que Islandia es una isla en el medio de Atlántico no había oleaje y el mar estaba habitualmente calmo aunque fuese mar abierto (aquí justamente fue el único lugar con oleaje).
Continuando por la carretera 425 llegamos a los campos de fumarolas y pozas lodo de Gunnuhver, tras pasar por la central térmica. En este campo está la poza de lodo más grande de Islandia con más de 20m de diámetro formada por el agua caliente que derrite la piedra del campo de lava y los gases de compuestos de azufre que emanan haciendo el agua ácida. Esta zona es patrimonio de la Unesco como gran parte de la Reikjanes. Para ver mejor las pozas y el todo el área hay pasarelas por la zona para seguridad el visitante. Es impresionante contemplar la fuerza de la naturaleza, en el viaje a Islandia coges otra perspectiva sobre la naturaleza que no se puede ver en el resto de Europa.

Antes de volver a la carretera nos dirigimos al faro de Reikjanes que está sobre una colina en el medio del campo de lava. Pasamos por él y llegamos a los acantilados de Valahnúkamöl en el extremo más alejado de la península, con el mar que pegaba más fuerte y moldeaba las rocas dejando formas más puntiagudas. Estos acantilados son zona de anidación y avistamiento de aves marinas.

Volvemos de nuevo a la carretera principal y llegamos al puente entre dos continentes, puente de Miðlína, que está sobre la falla que separa la placa de América y Eurasia.
El día comenzó a ponerse más feo y a llover por lo que decidimos no ir al lago Kleifarvant ni el área geotermal de Krýsuvík y nos fuimos a Reikjavik a dar un paseo por su centro, en Islandia hay que tener siempre alternativas por si la meteorología no permite seguir los planes. Reikjanes aunque no lo acabamos de ver todo, fue un buen punto de inicio de lo que nos íbamos a encontrar en Islandia.
En Reikjanes se encuentra la Laguna Azul. Nosotros no fuimos porque habíamos mirado antes los baños termales que hay distribuidos por la isla y preferimos ir a otros menos conocidos que la Blue Lagoon. En el lago Myvant hay otros baños termales que salen a mitad de precio que la laguna azul y está menos concurrida al quedar en el noreste de la isla y por donde nosotros vamos a pasar. No obstante hay un número elevado de baños y pozas de aguas termales y está bien saber dónde están por si queremos entrar en calor en un día de frío.
