Grand Park Royal Cozumel
Bueno pues qué decir de este hotel de ensueño con una calita preciosa con aguas cristalinas
, una pasada para hacer snorkel (la verdad es que en esta época del año (febrero) en que estuvimos, el agua de las piscinas estaba bastante fría, sin embargo, el de la playa estaba genial). Es un hotel con todas las comodidades de un resort pero sin serlo del todo, pues llegabas al sitio mas alejado en 5 minutos caminando.Las habitaciones son muy espaciosas y con dos camas de matrimonio, nevera con bebidas disponibles y una cafetera. Y la joya de la corona! para acceder a la misma, un ascensor panorámico con vistas al paraíso.


Todo cuidado en detalle y una limpieza exquisita.
Además disponía de una piscina para niños con toboganes y cubos donde nuestro pequeño se lo pasó pipa (aunque con los labios morados por el frío

Y bueno pues... qué decir de un Todo Incluido! A disfrutarlo! Dispone de 4 Restaurantes, 2 piscinas infinitas, 2 Jacuzzis frente al mar, una piscina grande con una pequeña cascada y todas las comodidades de un Resort. Seguramente no sea el más lujoso ni el mejor de Riviera Maya, ni tampoco donde mejor vas a comer, pero a nosotros nos gustó mucho, también es verdad que era la primera vez que íbamos a un hotel de estas características.
Lo único malo es que la calita y las piscinas infinitas dan justo a donde llegan los cruceros por lo que se pierde un poco el encanto.
Punta Sur
En estos 6 días tan sólo uno aprovechamos para hacer una excursión a PUNTA SUR, y cuando pensábamos que nuestro hotel era el paraíso nos encontramos con algo mejor!
Comenzamos alquilando el coche en un stand del hotel, puesto que un par de días salimos a dar una vuelta por la calle (llegan muchos cruceros y te avasallan ofreciéndote excursiones, taxis y coches de alquiler) y ninguno nos daba la suficiente confianza, ni era ninguna ganga, por lo que decidimos ir a lo seguro. Nos pidieron una licencia de conducir y una tarjeta de crédito (cosa que no llevábamos), pero nos valió con una de débito. Pedimos la sillita de bebé del coche y listo para recogerlo al día siguiente a las 8 de la mañana.
Desayunamos, cogimos las mochilas con toallas, agua y crema biodegradable y fuimos a por el coche. Por cierto, allí todos, o casi todos los coches, son automáticos, a tener en cuenta ya que a los que estamos acostumbrados al cambio manual nos cuesta un poco al principio pero enseguida te acostumbras
Salimos de allí y no hay pérdida, todo recto por la costa.
Paramos en Playa Mía a la que se accede gratuitamente por un acceso que es la trasera del club de playa que debe ser una pasada, pero hacía tantísimo aire y había algo de Sargazo por lo que decidimos seguir con nuestra ruta.
No estuvimos demasiado atentos y nos pasamos de largo la entrada a punta sur (Se accede por el bar de Reggae que se anuncia en la carretera) pero llegamos a unos acantilados muy chulos donde habían grandes olas a causa del vendaval. Dimos la vuelta y a 2 minutos entramos al recinto. En la puerta pagas los tickets (288$ MEX por cabeza, niños menores de 4 años gratis) y te dan un mapa , accedes y primero paramos en un mirador del manglar en el que había diferentes aves, entre ellas flamencos, y también cocodrilos, cosa que al niño le alucinó.
Más adelante llegamos al Faro, desde el que hay vistas espectaculares y desde allí, hay un pequeño museo por el que accedes a la playa de dónde sale una ruta a pie de unos 10 minutos a través de la cual llegas a una "charca" en la que pudimos ver todo tipo de reptiles de diferentes tamaños y colores (hay que ir prontito, puesto que luego pasamos con el coche y con el calor o la gente que pasa, los animales se esconden y ya no ves apenas ninguno).

De ahí continuamos hasta la playa de punta sur, y nos encontramos con estos animalitos tan agradables

y un montón de avasalladores ofreciéndonos tumbonas, masajes, bebidas, comida y chalecos para hacer Snnorkel....Las tumbonas gratuitas, pero para el resto podías dejarles allí un riñón, era todo un poco caro, el precio de estar en medio de la nada
El agua estaba muy movida (habíamos leído que incluso podíamos ver tortugas, pero ni las vimos ahí ni en ningún otro punto de todo nuestro viaje, esa es mi "espinita" del viaje y ha de constar), por lo que estuvimos un ratito y nos marchamos a comer al hotel , puesto que eran las 2 de la tarde y cerraban a las 4 el recinto de punta sur. No dimos la vuelta en barca a través del Manglar ya que el niño ya estaba pesado pero si tenéis intención de ir sólo hay 3 pases (12, 13 y 14h).
Ya que habíamos alquilado el coche decidimos ir al centro neurálgico de cozumel a dar una vuelta por la tarde-noche. Allí, en el mes de los carnavales, que coincidió con nuestro viaje, exponen esculturas festivas por todo el paseo marítimo y hacen una feria en la que también pudimos montar al peque en alguna moto destartalada (como la de los centros comerciales pero muy descuidadas), porque había una noria en la que no deseo se monte ni mi peor enemigo
En el centro hay una plaza con las típicas letras de la riviera maya, puestecitos para comprar souvenirs y una fuente de luz y sonido que no nos quedamos a ver pues nos pillaba en la hora de la cena y decidimos marcharnos.
Y llegó el día 6, y tocó decir adiós a este hotel de ensueño, pedimos nos llamaran un taxi desde el hotel, nos recogieron y dejaron en la puerta del embarcadero del Ferry. Esta vez y saliendo un euro mas caro cada billete, decidimos viajar con la compañía Ultramar (la verdad es que hay poca diferencia entre uno y otro, salvo que este tarda 5 minutillos menos y que tiene música en directo durante el trayecto).