Al día siguiente hicimos otra maratón de lugares bonitos en los alrededores de Amsterdam. Fuimos a Zaanse Schans, Delft y Leiden, siempre movilizándonos en tren.
En Zaanse Schans desde la estación una caminata muy sencilla, se cruza el puente y se llega a la parte turística.

Este pueblo es conocido por los molinos famosos de Holanda. A mí me pareció demasiado armado para el turismo, de hecho no entramos a ninguno, de todas maneras no le quita belleza al lugar.

La fábrica de suecos de madera, seguramente no la veas en otro lugar, hasta suecos de novia tenían en exhibición.

Uno puede quedarse a una demostración de cómo se fabrican los suecos de madera que me resultó muy entretenida.

Las casitas hermosas, de madera, como ayer me fascinaron como las adornan por dentro y por fuera, pintadas de colores azules y verdes, realmente preciosas.
