Desde el centro de Baden-Baden hay que tomar un bus hasta la base del funicular que te lleva hasta arriba.

Ese lugar sí que me encantó, el paisaje es increíble, las vistas de la selva negra desde ahí eran espectaculares.

Hay asientos para descansar o tomar el sol y una confitería donde poder tomar algo fresco.

Había gente haciendo aladeltismo, algunos haciendo senderismo, otros subían a la torre,


Nosotras sólo disfrutamos del entorno tomando el sol con vistas a la selva negra. Hermoso con mayúsculas.

Contentísimas del tiempo que pasamos en el Monte Merkur, volvimos a Gengenbach y a descansar.