El viaje no ha podido empezar mejor, y es que dos días antes de salir, sale publicada la relación de aprobados de la oposición que he terminado este año, y yo estoy entre ellos, con lo que la euforia es máxima, está claro que hay ocasiones en las que los astros se alinean de tal forma en la que todo sale a pedir de boca.
Salimos de nuestra casa muy emocionados, y todo hay que decirlo, mi novio un poco cansado ya que sólo ha podido dormir un par de horas después de trabajar.
El primer paso es el vuelo de Santiago a Madrid, que se produce sin retrasos ni incidencias, y enseguida estamos en Barajas haciendo cola para hacer el check in, ya que no nos ha permitido realizarlo online, así que a pesar de no tener que facturar nos toca hacer cola, cosa que nos salvó de quedar en tierra. Y es que estando tan tranquilos en la cola, se acerca una chica de Air Canada para preguntarnos cuál es nuestro destino final y si tenemos el ESTA y el ETA, a mi pregunta de qué es el ETA, nos dice que es un documento necesario (equivalente al ESTA) para entrar en Canadá, nosotros le decimos que no vamos a entrar en Canadá sólo hacer escala en el aeropuerto, y ella nos dice que sin eso no nos van a dejar embarcar, a mi casi me da un patatús y es que en ningún sitio había oído hablar de esto... Nos dice que intentemos sacarlo online mientras estamos en la cola, super nerviosos conseguimos meter los datos y pagar el importe lo más rápido posible, y después de unos 25 angustiosos minutos nos llega el correo de aprobación… La verdad es que lo pasamos fatal, y menos mal que todo fue muy rápido, se lo decimos a la chica y nos pone una pegatina en el pasaporte y que ya nos vale para 5 años. Uf, crisis evitada. Yo ya me veía sin viaje.
Después de todos los trámites por fin nos subimos al avión, y teniendo en cuenta que nuestro último vuelo largo había sido con Emirates, la impresión del avión es bastante deficiente, las pantallas se ven regular, de hecho yo ni siquiera vi nada, hay muy poco espacio, y a la comida también le llega mucho, creo que de las peores que he tenido junto con Air France. Además nos toca la última fila, con el ruido que eso comporta y al lado un chico que parece asustado por volar y se pasa el vuelo bebiendo vino y moviéndose sin parar…
El tiempo va pasando y al fin aterrizamos en Toronto. Empezamos todos los trámites por el aeropuerto y enseguida llegamos a la zona de embarque, aunque el vuelo se retrasa media hora, así que toca esperar. Al final salimos 45 minutos tarde y la verdad es que ya vamos muy machacados, cuando estamos llegando el capitán dice que debido al intenso tráfico aéreo aún no podemos aterrizar, así que tiene que quedarse sobrevolando la zona, lo que nos regala un plano increíble de Manhattan que arranca varios OHHH entre el pasaje, intenté sacar fotos, pero me salieron movidas.
Por fin aterrizamos en La Guardia y todo es muy rápido ya que el control de pasaporte ya lo hemos pasado en Toronto. Buscamos una máquina para comprar las metrocard ilimitadas para 7 días. En la única máquina que funcionaba de las que vimos sólo podías pagar con tarjeta y como os comenté en los preparativos, no pudimos pagar con las tarjetas de débito que no cobran comisión.
Para ir de La Guardia a Brooklyn nosotros hicimos una combinación de bus y metro, hasta donde yo sé es la única manera de ir en transporte público, hay un bus que va a Manhattan, el M60 y otro que va por Queens, el Q70 y puedes enlazar con un metro a Brooklyn o también a otros puntos de Manhattan claro, que es lo que hicimos. Aquí os dejo el hilo del foro al respecto de los traslados https://www.losviajeros.com/foros.php?t=220968
Nos llevó bastante llegar a la parada ya que el tráfico era intenso, y el siguiente paso es coger la línea de metro hasta nuestro hotel.
Llegamos a nuestra parada de metro y nos encaminamos hacia el hotel. Ya empieza a gustarnos el rollo de la zona, cuando nos para un señor para decirnos que si necesitamos ayuda, nos indica donde está el hotel y nos recomienda las empanadillas de un food truck que hay al lado, empezamos bien jeje.
Hacemos el check in y ya son las 21 de la noche, estamos totalmente agotados, así que abortamos el plan de Times Square y decidimos hacerle caso al señor y coger unas empanadillas para cenar.
Justo al lado del carrito vemos el primer puesto de árboles de navidad, algo muy peliculero y que a mi me hacía bastante gracia, y además desprendían un olor a abeto muy intenso.

Nos compramos también unas bebidas en el supermercado de al lado y ya cenamos todo en la habitación, la verdad es que las empanadillas estaban muy buenas.
Nos acostamos pronto ya que el cansancio es brutal y mañana toca madrugón.