Tras el desayuno salimos en dirección al Lagoa do Canario, situado en la parte Oeste de la isla a unos 15 kilómetros de Ponta Delgada.

Durante el trayecto nos detuvimos en el Miradouro do Pico do Carvão, la verdad es que en Azores tienen muy bien organizado e indicado el tema de los miradores, todos con buen aparcamiento y grandes vistas.

Una vez llegamos al Lagoa do Canario hicimos una pequeña ruta que recorría la orilla, por este lago tan tranquilo rodeado de arboles, realmente fotogénico.
Siguiente parada el Miradouro da Vista do Rei, situado sobre el Lagoa das Sete Citades, que nos ofreció unas fantásticas vistas del antiguo cráter con sus lagos y la pequeña población de Sete Cidades a sus orillas.

Al descender por la carretera EN9-1A hacia la población de Sete Cidades nos detuvimos en el Miradouro do Cerrado das Freiras y en el Miradouro da Lagoa de Santiago, con buenas vistas a la laguna del mismo nombre, para realizar las respectivas fotografías del paisaje.

Una vez en la población de Sete Cidades a orillas de Lagoa Verde y Lagoa Azul, hicimos un paseo por sus tranquilas calles, visitando la Igreja de São Nicolau, volviendo a descender hasta el puente llamado Canal Das Sete Cidades, para realizar un relajante paseo por la orilla del lago Verde.

Mosteiros

Nos trasladamos hasta el bonito pueblo marinero de Mosteiros, situado en extremo occidental de la Isla, nuestro primer objetivo fue bañarnos en la Praia dos Mosteiros, aunque también dispone de unas piscinas naturales entre las coladas de lava, preferimos la oscura arena volcánica de la playa. Hicimos un recorrido por la población que se compone íntegramente de casitas encaladas blancas de aire andaluz, sin apenas aceras en sus calles y con encanto isleño.



Subimos al Miradouro do Ponta do Escalvado, con unas estupendas vistas de la costa que va de Puntas da Ferraria y la población de Mosteiros, siguiendo con la ruta de miradores fuimos al Miradouro do pico de mafra, donde se distinguían perfectamente los islotes frente a la costa.

Vila das Capelas

Una población de 3000 habitantes, cuyos orígenes fueron eminentemente marineros, con una arraigada tradición ballenera, como recuerdo de aquellos tiempos nos encontramos con un monumento de una ballena frente al edificio de Junta de Freguesia de Capelas, nos pareció muy interesante el poder pasear por su pintoresco barrio marinero de modestas casas. Desde la población hay varios miradores como el Miradouro da Vigia das Baleias, el Miradouro do Navio y el Miradouro das Capelas, nosotros solo vistamos el primero.

Dimos por terminadas la visitas del día y regresamos al hotel en Ponta Delgada.