Vis es una pequeña isla del archipiélago de delante de Split, y aunque es una de las
más bonitas de Croacia no está muy masificada. A mí fue una de las que más me gustó. Como curiosidad decir que en Vis se rodó la peli Mamma Mia, porque salía más barato que Grecia…
Vis está un poco más alejada de Split que sus vecinas Brač o Hvar por lo que es
recomendable pasar aunque solo sea una noche y aprovechar más el trayecto. Para llegar a Vis hay que coger un f
erry en Split que tarda un poco más de dos horas.
En este ferry se puede entrar con coche. También hay un catamarán rápido que tarda 1 hora y veinte, y aunque tiene el mismo precio que el ferry, solo hay uno al día. También hay ferry desde otras islas como Hvar o Brač.
Aunque Vis no está muy poblado hacer [b]autoestop nos resulta extremadamente fácil así que nos movemos por toda la isla sin dificultad. También se puede alquilar coche o moto en la isla pero te pegan una buena clavada (seguramente sale más a cuenta llevarla en el ferry).
El primer día vamos hasta la
playa más famosa de la isla, Stiniva, que está
bastante petada porque hay muchos barcos que hacen tours de un día desde Split u otros lugares de Dalmacia (un tour de un día sale por 70-80€).
Para llegar hasta Stiniva hay que aparcar y bajar
20 minutos a pie por un camino muy empinado. Mejor si lleváis calzado deportivo. Sobre todo en la subida protegeros del sol y llevad agua. Hay que tener un mínimo de preparación física (no es que sea difícil, pero mi abuela no podría hacerlo para entendernos).
A pesar de la gente, la playa es una
auténtica maravilla. Las formas caprichosas de las rocas cierran la playa que tiene un color increíble. Es una playa de piedras como suele ser habitual en Croacia, así que una esterilla y chanclas atadas son unos buenos aliados.
En la playa hay un pequeño bar y un mini apartamento (imagino que será bastante caro) y por la tarde la playa queda en la sombra.
La primera noche la pasamos allí haciendo vivac, y de hecho no estábamos solas! Había otra pareja que montó una tienda y otro chico del que nos hicimos muy amigas, que también hacia vivac. La verdad que, aparte de los mosquitos todo perfecto.
El
atardecer en la playa, por fin sin gente, es maravilloso. También pudimos disfrutar de un cielo de
mil estrellas espectacular. También soy muy fan de bañarme bien temprano en la mañana, cuando todavía no ha llegado mucha gente, y despejarse con el agua fría es una sensación brutal.
A media mañana volvimos a la carretera y nos fuimos hasta
otra playa espectacular, Srebrna, súper bonita.
Esta playa es bastante grande y no hay tanta gente. De hecho, por lo bonitas que son las islas de Croacia, me sorprende la poca gente que hay, esperaba que en temporada alta estuviera todo más masificado. Además del color del agua que te deja sin palabras, las islas son muy verdes y no están excesivamente construidas. Eso se debe en parte a que la propiedad de la tierra está muy fragmentada desde la época del imperio austrohúngaro y para una parcela hay como 20 propietarios así que es difícil ponerse de acuerdo para construir algo. Sea por lo que sea, las islas son una maravilla.
Para llegar a Sreberna hay que andar unos
10 minutos desde el aparcamiento. El agua, una de las mas azules y cristalinas que he visto. La playa está rodeada de vegetación así que hay pinos debajo de los que tumbarse. Como es ya habitual, la playa es de piedras, pero tengo que decir que cada vez soy mas fan de las playas de piedras: más limpias, el agua esta muchísimo más clara y luego no tienes arena por todas partes. Además, con mi esterilla hinchable estoy de lujo. En la playa hay un pequeño bar donde sirven también comidas.
Puedes andar un poquito por la costa porque hay vistas maravillosas. A unos 10 minutos hay unas piedras que en teoría son una playa nudista, pero no era muy cómodo para bañarse.
También comentar que Vis fue en tiempos de Yugoslavia una base militar y está toda agujereada de
túneles y búnkers. Hay tours para verlos pero por libre también te los puedes encontrar.
A media tarde volvemos a
Vis pueblo (el autoestop nos funciona de maravilla y somos 3!) nos apetece mucho dar una vuelta porque el lugar tiene su encanto, heladito y terracita, estamos de lujo.
Con la broma se nos hizo tarde y acabamos durmiendo muy cerca del mismo pueblo de Vis, cerca de la
playa Prilovo. Estábamos muy poco escondidos y aun así no tuvimos ningún problema ni por la noche ni por la mañana.
A la mañana siguiente nos desperezamos con un buen baño en la playa de Prilovo que no está mal por ser la playa “del pueblo” además que tiene duchas (aleluya!) así que un poco de agua no salada nos sienta de maravilla.
Desayunamos como unos reyes en una terrazita delante del puerto esperando a las 12 para coger el ferry de vuelta a Split.
Vis me parece una isla maravillosa para aquellos que buscan
naturaleza y tranquilidad. Aunque es pequeñita tiene un montón de rincones para explorar así que da de sí para más de un día (de hecho te lo recomiendo).