Salimos muy temprano de LA con rumbo al Valley of Fire, siguiendo la mítica Ruta 66.
Esta carretera fue utilizada en los años 30 por muchos emigrantes de las grandes ciudades del este, buscando nuevas oportunidades en la costa oeste.
En realidad, solo queda algún tramo de la histórica carretera, ya que fue descatalogada cuando se implantó la moderna red de autopistas interestatales.
Paramos en Barstow, donde había un museo dedicado a la Ruta 66. Lamentablemente, el museo estaba cerrado.
También había un museo del ferrocarril con varias máquinas antiguas de ferrocarril muy fotogénicas. Por la línea ferroviaria circulaban trenes kilométricos con cientos de vagones.
Cerca de Barstow está el pueblo minero abandonado de Calico. Han reconstruido el pueblo tal como era en el s.XIX, y ha quedado muy curioso. Aseguraría que el área "Far West" de Port Aventura está inspirada en este pueblo, porque algunas de las recreaciones son idénticas, con el cementerio, el tren de la mina, etc.
En realidad también es un parque temático, aunque tiene la gracia de que el lugar es el mismo que era cuando aquí vivía gente. Muy interesante la escuela, que es original y está muy bien conservada
Vale la pena dedicarle un par de horitas a Calico, aunque cuando fuimos al mediodía el calor era sofocante.
A poca distancia de Calico está el restaurante Peggy Sue, ambientado en los años 50. Se come bien y a precio razonable. Aunque, de hecho, tampoco es que haya demasiadas alternativas gastronómicas por la zona porque todo esto es un desierto. El desierto de Mojave.
A pocos metros hay un recinto donde hay un montón de tanques y demás vehículos militares.
Veo algunas construcciones -no me atrevo a llamarlo "casas"- esparcidas por el desierto y me pregunto cómo rayos pueden vivir ahí. A menudo están rodeadas de chatarra y coches oxidados.
Por la tarde fuimos a andar por el Valley of Fire State Park.
Es una zona de rocas rojizas muy espectaculares, que con la caída del sol van cambiando de color.
Hicimos una caminata por ahí, hasta que el sol desapareció.
Siguiendo la ruta hacia el Este, llegamos a Sant George, y dormimos en un hotel que no estaba mal, con piscina y todo en la que nos bañamos.
En el techo del baño había una araña de considerable tamaño. Cuando la cazamos, confirmamos que era una reclusa parda, también conocida como "araña violinista". Efectivamente, es la araña más peligrosa que existe.
Un anticipo de lo que nos esperaba.
Gracias por compartirlo!