El camino a Grimselpass nos pareció muy bonito, lleno de pequeños pueblos muy cuidados, grandes praderas... y de repente empiezas a subir, y te encuentras con la pared.

Las vistas espectaculares. Pero al llegar arriba.....la verdad es que nos decepciono un poco porque en el parking que hay justo arriba ya no se ven las vistas hacia ese lado, sino que da al embalse. y la verdad que no nos apasionó...

y seguimos bajando y seguían más embalses, con un montón de obras...No está mal, pero me esperaba mas.
El plan para hoy era visitar la garganta del Aar (Aareschlucht), y dormir en algún sitio cercano indeterminado y de repente se cruzó con nosotros el cartel del camping Aarschlucht (bueno, mejor dicho se metió la autocaravana que iba delante nuestra) y nos metimos para adentro!! Solo les quedaba una plaza, que suerte!
Es muy sencillo (42CHF/noche), pero tiene una piscina desmontable y un montón de juguetes/raquetas/bicis para que los mas pequeños y no tan pequeños . Hasta una colchoneta para saltar y un arenero! Mis hijas estaban encantadas, no podían parar de jugar! Nosotros también aprovechamos para descansar después de comer y bañarnos un poquito en la piscina, que para algo estábamos de vacaciones, jeje.
Por ellas no hubiésemos salido del camping en todo el día pero queríamos visitar la garganta y teníamos acceso (casi) directo. Subiendo por un caminito desde el camping en 5 minutillos estábamos en la puerta de la entrada oeste. Hay otra entrada (este) mas grande, y yo creo que es desde donde entra la mayoría de la gente. El paseo va por unas pasarelas encima del rio. Entrando por este lado vas de lo mas ancho a lo mas estrecho, yo diría que va de menos a mas en espectacularidad, así que felices de haberlo hecho así;-).

La entrada nos costo 26.40CHF, con un pequeño descuento por alojarnos en la zona (nos dieron tarjeta turista en el camping). El recorrido esta bien preparado para niños, durante todo el recorrido nos dan a conocer a Citronella y sus amigos los Tatzelwürmer, una familia de semidragones de la mitología alpina mediante preguntas con varias opciones (está en alemán). Si respondes a todas las preguntas puedes ponerlo en un buzón y puedes ganar algún premio, creo...nosotros fuimos respondiendo a las preguntas, pero no nos enteramos hasta el final de que había que enviarlas, así que nada. De todas formas a las niñas les sirvió para ir entretenidas buscando las figuras de la familia por la garganta. En la puerta oeste, donde nosotros terminamos el recorrido, hay un parque muy chulo para ellos. Después de estar un rato allí, aprovechamos que la entrada incluye el viaje de tren a la otra entrada para volver al camping. El tren se coge a unos 5-10 minutos andando del parque. Hay que cruzar el rio, pero no tiene perdida ninguna. Aviso a navegantes! en cuanto os montéis en el tren picarle para que pare en la siguiente parada! Nosotros estábamos esperando a salir del túnel que cruza la garganta y total que la parada está dentro del túnel! Cuando alguien va a bajar o subir del tren se abren unas puertas al exterior, pero si no hay nadie no para ni se ve parada. Nosotros nos la saltamos. Menos mal que el trayecto hasta el final son 5 minutos mas, y luego el tren da al vuelta y nos pudimos bajar. No me veía de excursión por la campiña suiza a las 8 de la noche buscando el camping, jejej
Dormimos genial, super tranquilos, y a la mañana siguiente recogimos y emprendimos ruta hasta el siguiente destino. Hoy nos tocaba otra vez pateada por el monte esta vez a Hasliberg, así que lo primero de todo era comprar pan. Al poco de salir del camping vimos un obrador, así que allí nos paramos. Compre 2 barras de pan para los bocatas. Casi me da un soponcio! 6CHF! Al menos el pan estaba bien rico! Después de media horita de viaje llegamos a Haslital Reuti. Al preparar el viaje estuvimos pensando si dejar el coche en Meiringen y coger el teleférico en la primera parada, o subir hasta Haslital Reuti y coger el teleférico en esa parada. Vimos que nos compensaba mas económicamente el segundo, así que es lo que hicimos. El trayecto en coche es algo mas largo, pero así cargábamos bien la batería.
Hoy íbamos a enlazar 2 rutas pensadas para niños, la ruta de los enanitos (Zwergenweg Mägisalp-Bidmi) y a continuación la ruta de las canicas (Kugelweg Hasliberg) ambas todo bajada para llegar directamente al parking donde teníamos el coche, así que nada más llegar compramos los billetes (84CHF, solo ida) y para arriba! Desde el teleférico tienes unas vistas espectaculares!


A las niñas al principio les daba un poco de miedo eso de ir colgados, pero enseguida se les pasó....Una vez arriba que es lo que nos encontramos???? Efectivamente, un parque! con cama elástica y todo! así que ahí nos quedamos un ratillo y a seguir camino, que se acercaba la hora de la comida y no habíamos hecho ni empezar. La ruta de los enanitos es una ruta muy fácil, de unos 5 km, con bajadas ligeras, y bastantes actividades en el camino para los niños, tienen columpios, casitas de enanitos donde pueden entrar, una casita para jugar a recolectar piñas... Por el camino hay un par de sitios con merenderos. En el primero que nos encontramos nos paramos ya a comer, había merenderos libres, pero solo al sol, y la verdad, hacia tanto calor que lo que apetecía era sombra! Ya encontramos un banquito un poco alejado, y a comer!! A las niñas les encantó el recorrido. Iban siempre delante nuestra buscando nuevas sorpresas. Por el camino hay, que yo recuerde, 2 granjas. Las dos tienen una nevera fuera con queso para vender. Solo tienes que elegir el queso que quieres (diferentes tamaños) y meter el dinero que cuesta en una cajita cerrada. La primera granja además tiene refrescos (metidos en una fuente con agua, para que estén bien fresquitos) y la segunda tenia tarrinas de helado!. Nosotros compramos un queso con un dibujo de los enanitos que estaba muy bueno:-).

El recorrido nos deparaba todavía alguna sorpresa, y es que nos fijamos que la familia de delante nuestra esta mirando y cogiendo algo de los laterales del camino. Disimuladamente nos pusimos nosotros a buscar, y que es lo que nos encontramos?? Montones y montones de fresas y frambuesas silvestres! nos pegamos un atracón de fresas, mis hijas ya las veían a la legua. Pequeñitas pero super sabrosas. otros días nos encontramos mas fresas, pero como aquel día ninguno!

El recorrido termina en la estación de Bidmi (se puede coger el teleférico de vuelta) pero como os he dicho nosotros decidimos enlazar con la ruta de las canicas. Consiste en una ruta pasando por 13 circuitos de canicas distribuidos por el monte. Las canicas se compran en la cafetería de Bidmi (posiblemente se compren en mas sitios, pero nosotras lo compramos ahí) y cuestan 3 chf, hay de varios colores. Nosotros tuvimos numerito porque cada una quería un color, y para la chorradilla que era, con una canica teníamos mas que suficiente!! pero bueno, conseguimos solventarlo... Los circuitos son bastante grandes, y los hay de todos tipos, de madera, de metal, con vueltas, sin ellas, con varios caminos alternativos...

La verdad es que las niñas se lo pasaron bien. El camino a ratos tiene bastante desnivel (cuesta abajo) pero con cuidado se puede hacer sin problemas. El último de todos esta ya en el pueblo, justo al lado de la estación del teleférico y es enooorme. Además había una cama elástica y un balancín, así que después de bajar bastante cansadillos ya llegar allí fue como un chute de energía de nuevo, y nos pasamos allí casi hasta la hora de cenar. Después, a nuestra siguiente parada, el parking del museo Ballenberg. En este parking por 10chf se permite la pernocta, pero para las 10 de la mañana hay que desalojarlo. Por lo demás el parking no tienen ningún servicio, aunque se duerme tranquilo y nivelado. Había otras 3 o 4 AC.
La gente recomienda bastante este museo al aire libre sobre la vida tradicional suiza, pero nosotros decidimos pasar y seguir camino hacia la zona de los lagos. Quizás en otra ocasión
El "programa" de hoy incluía agua, monte, lujo y diversión. No pinta mal!
Comenzamos el día dirigiéndonos a las cascadas de Giessbach, a 15km de donde hemos dormido. El terreno donde están las cascadas es un terreno privado, con un hotel histórico de lujo y acceso directo al lago Brienz a través de uno de los funiculares mas antiguos del mundo. La carretera es bastante estrecha, y en algún momento tuvimos que parar o echar marcha atrás para dejar sitio a los coches que venían de frente, pero bueno, con calma se consigue! Allí tienen un parking bastante grande. Cuesta 10chf para todo el día (tarifa única). Se puede pagar con tarjeta en la maquina o con dinero directamente al señor que controla los coches. Justo a la entrada se puede coger un mapa del terreno, con 2 rutas marcadas, una para ver las cataratas, y otra para bajar hasta el lago. Nosotros decidimos hacer un mix de las dos, viendo primero las cataratas, pasamos por el hotel (se puede entrar en la terraza hasta un jardincillo que tienen en la parte de atrás) con unas buenas vistas del lago, y después bajamos hasta el embarcadero del lago.


Habíamos visto en el mapa que te podías bañar en la zona del embarcadero, por lo que habíamos metido bañador y toalla en la mochila, pero al llegar no nos gusto mucho, nos parecía un acceso no muy bueno para las niñas, y encima estaba a la sombra, por lo que no apetecía tanto bañarse. Lo que si hicimos es aprovechar para mojarnos un poco los pinrelillos. Justo cuando estábamos llegando al embarcadero apareció uno de los barcos que hacen ruta por el lago. La verdad es que son chulos! Ya de vuelta a la furgo, después de un par de horitas de paseo vimos unos merenderos muy apañados justo al lado del parking, con su madera y su sitio para hacer el fuego, y decidimos quedarnos a comer en ellos, pero con lo de hacer fuego no somos tan expertos, así que que sacamos nuestro camping-gas y nos preparamos la comida en el momento mas a gusto que a gusto!! Nos estamos quedando con todos, pensábamos nosotros :-P. Hasta que llegaron unos orientales al lado y se había traído una minibarbacoa de esas de un solo uso y se pusieron a hacerse sus verduritas y sus cosas! Bueno, a nosotros que nos quiten lo bailao!! jeje si no llega a ser por las avispas que había hubiese sido perfecto, pero nada que nos fastidie la experiencia...
Hora de continuar viaje, la siguiente parada era Iselwald, donde teníamos localizada una zona de baño para un día tan caluroso como el de hoy. En Iselwald no se puede entrar con el coche, pro lo que hay un par de aparcamientos disuasorios a la entrada (donde nos quedamos a dormir junto con otras furgos). Ahora la anécdota del día: Nada mas aparcar íbamos a ver el pueblo cuando al ir a salir me di cuenta de que me había dejado las sandalias en el parking de Giessbach! Tuvimos que volver a por ellas por esa carretera estrecha.... Menos mal que el del parking se había dado cuenta y me las había guardado... que desastre! mas de media hora perdida entre ir y volver!!Bueno, podía haber sido peor...
Por fin ya llegamos con todo a Iseltwald, aparcamos y nos dirigimos directos a la playa. Es un bar con una playa con acceso directo al lago Brienz. El acceso a la playa es gratuito, así como las tumbonas y las sombrillas. Tiene mucha zona verde, unas escaleras para bajar al agua, y un trampolín para tirarse. Además tiene una zona de piedras con chorros que a los niños les encantaba para jugar, y también un parque para ellos. En el agua hay también una plataforma hasta la que se puede nadar sin problemas. Pasamos allí toda la tarde disfrutando de la playa y relajándonos, que llevábamos mucho estrés (jeje). De vuelta nos acercamos al pueblo con toda la intención de dar una vuelta,

pero en la plaza principal nos encontramos con un parque, donde por supuesto nos tuvimos que quedar, y después el ayuntamiento había organizado unas actuaciones de música tradicional con cuerno alpino, acordeón y tambores, así que allí nos quedamos a ver como tocaban!

Fue interesante, eso si, bajábamos la media de edad unos cuantos años!!jajaj. Después de las actuaciones, a la furgo a cenar y dormir.