Al día siguiente teníamos muchas cosas que hacer, así que nos levantamos relativamente pronto y pusimos rumbo a Grindelwald. Por el camino paramos en un centro comercial a reponer fruta y desayuno que ya se nos estaba acabando, justo en la desviación de Interlaken hacia los valles. Dado que la zona es un poco complicada para la pernocta, decidimos acomodarnos en un camping. Elegimos el camping Eigernordwand (64chf) porque quedaba muy cerca del teleférico para Männlichen, que era el que queríamos coger para la ruta de hoy. Además ya nos habían confirmado que podíamos entrar a partir de las 11, así que la idea era entrar a primer hora y salir pitando hacia el teleférico. En principio no reservan, así que queríamos estar un poco prontito para asegurarnos el sitio, pero no pensábamos que íbamos a coger el ultimo sitio que tenían! Y de ahí a la estación, a unos 10 minutillos andando. Allí he de agradecer la paciencia de la chica de taquilla, porque yo iba con una idea de recorrido, enlazando un recorrido con otro hasta llegar hasta abajo con la idea de ahorrarnos unos eurillos en la bajada en teleférico, y ella me explico precios con o sin descuento (en el camping te dan una tarjeta de descuentos), cogiendo teleférico solo la bajada o subida y bajada etc... Hasta que dimos con la opción perfecta para nosotros. Finalmente, y dada la hora que era, decidimos coger el teleférico hasta Männlichen y hacer la ruta de la vaca Liesselotte, y después volver a bajar en teleférico desde la estación de Holenstein. En total fueron 78.60chf (5chf cada niño, oferta especial de la vaca Liesselotte, y 34.3chf cada adulto, incluyendo el descuento del 30% del camping).
Menos mal que decidimos hacer esto al final porque para cuando empezamos el recorrido eran las 2 de la tarde, y no se si nos hubiese dado tiempo a hacer los algo mas de 10km que teníamos pensado en un principio.
Al llegar a Männlichen nos encontramos con el pedazo parque que tienen en la cima, y la enorme vaca-tobogán que encanto a niños y mayores.

Y no digamos nada de las vistas!! Desde allí se ven los dos valles (Grindelwald y Lauterbrunnen) así como las 3 joyas de la corona, el Eiger, el Mönch y el Jungfrau.


Esos días se celebraba en esas tierras el EigerUltratrail, y una de las categorías "reina" se celebraba justo ese día, 101km a través del monte, con 6700m de desnivel acumulado. Estuvimos un ratillo viendo como llegaban los corredores a la cima de Männlichen. Era impresionante ver por donde subían los corredores. Toda mi admiración!!

Bueno, como os iba diciendo, para cuando empezamos el recorrido eran sobre las 2. El recorrido en cuestión consiste en ir encontrando 13 estaciones distribuidas por el camino, ambientadas todas en las forma de vida de la zona, y en las vacas que pastan por estas montañas. Hay algunas con cencerros, una donde pueden aprender a ordeñar, otra con cuernos alpinos para tocar... En cada parada hay que encontrar un sello con una letra y marcarlo en una hoja que te dan en la estación al comprar los billetes. Si consigues todas las letras tienes premio al volver al pueblo! También nos dieron unos caramelos y una galleta al comprar los billetes. Son 3.5km todo cuesta abajo, y con unas vistas constantes de las montañas. A mis hijas les encanto el ir buscando las letras en cada parada.

En una de las paradas conseguimos lo que se nos había escapado durante todo el viaje: Ver las famosas marmotas de los Alpes!! Se nos habían escapado tanto en Zermatt, como en Hasliberg, y ya lo habíamos dado por imposible! Pues justo en una de las paradas hay una casita con catalejos para verlas, y ahí estaban tranquilamente al sol! un poco lejos, la verdad pero con los catalejos se veían mas o menos. Y la que los encontró fue una de las niñas! Nosotros no veíamos nada! Después de este momento de subidón llegamos a la zona de picnic y decidimos parar a comer los bocatas que traíamos preparados. Como en todas las zonas de picnic que habíamos visto anteriormente, había varios fuegos y madera para quien quisiera usarlas. Después de comer seguimos ruta, ya un poco apuradillos, porque se nos echaba la tarde encima, y teníamos que llegar antes de las 6, que era el ultimo teleférico para bajar! Además justo la ultima parada era otro parque, así que queríamos tener tiempo para que las crías jugasen un rato. Al final terminamos el recorrido sobre las 5.15, así que teníamos un rato para el parque, aunque no era tan guay como el de arriba. Tenia una tirolina, pero iba super rápido y les daba miedo! y algunas cosillas de madera. Después de un ratillo cogimos ya el teleférico para abajo, y pensamos en visitar el centro de Grindelwald, pero estábamos un poco lejos, estábamos ya un poco cansados y además teníamos que poner colada, así que decidimos volver al camping, no sin antes pasarnos por el Intersport para el regalito de la ruta;-).
El camping tiene lavadora y secadora, así que lo dejamos todo limpio y preparado para nuevo uso antes de cenar. Después de cenar, a la camita que mañana seguía la aventura!
Al día siguiente cambiábamos de valle. Íbamos a visitar Lauterbrunnen, y las cascadas Trümmelbach. Aparcamos directamente en el parking de estas cascadas. Se nota que es una de las atracciones mas turísticas que habíamos visitado hasta ahora. Los coches que había alrededor nuestra eran todos de diferentes países, y no se repetía ni uno! El parking estaba bastante lleno, así que auguramos bastante gente, cosa que corroboramos al acercarnos a comprar las entradas, teníamos una cola delante... Estuvimos a punto de ir a comer y volver mas tarde, a ver si había menos gente, pero al final nos quedamos. Tras comprar los billetes (40chf) entramos, y la verdad es que nos quedamos un poco fríos al principio, hasta que cogimos el ascensor y empezamos a subir a las caídas mas altas. Era impresionante la fuerza que tiene el agua, las formas que había hecho en la roca, y como a alguien se le había ocurrido acondicionarlo para visitas! La verdad es que a pesar de ser bastante turístico nos parece que merece totalmente la pena la visita! En hora y media-2 horas estaba visto y volvimos al parking para comer. La idea inicial era hacer el camino hasta Lauterbrunnen andando, pero en ese momento nos pareció que igual iba a ser demasiado, tanto por el cansancio de las niñas, como por la hora, así que decidimos acercarnos hasta el pueblo en coche. Allí aparcamos en el parking al lado de la iglesia, en la zona que pone para autocaravanas. Casualidad que esa zona va con un parquímetro diferente al del parking con barrera que esta al lado, y además tenia muy poca cobertura en el móvil. Conclusión: que teníamos que pagar el parking con francos, y nos nos quedaba más que 1 franco. Después de dudar que hacer, decidimos preguntarle a una taxista si nos podría cambiar 3€ por 3CHF, que amablemente accedió y ya nos quedamos mas tranquilos. En ese tiempo decidimos dar una vuelta por el pueblo.

Subimos a ver la cascada Staubbach. No se si en esta época no tenía tanta agua (igual no cambia el caudal a lo largo del año), pero me la esperaba más impresionante. Incluso desde "dentro" de la cascada, tampoco se veía mucho, tan solo una pequeña llovizna. Después de eso paseamos un poco por la calle principal, y luego como no, un rato en el parque al lado de la iglesia. La verdad es que no sé si tenía las expectativas muy altas de este valle, o no vimos lo mas bonito, pero me dejo un poco fría. Puede ser que si hubiésemos hecho alguna ruta, o ir a Wengen o Murren me hubiese quedado con otra sensación... Si algún día volvemos a Suiza, intentaremos dedicarle un par de días.