Hoy toca dejar nuestro alojamiento en Solčava que tanto hemos disfrutado. Desayunamos otra vez más como reyes, dejamos que los peques se despidan de las cabritas y nos ponemos en ruta dirección Bled, que será nuestra base durante los dos siguientes días.
Revisando la ruta, éste fue un día de transición del viaje. Nuestra idea era hacer una parada previa en Radovljica, comer de pícnic en el lago Bohinj, visitando esta zona por la tarde, para llegar a Bled a la hora de cenar.
Sin embargo, tuvimos que adaptar parte del recorrido, ya que de camino encontramos mucho tráfico, obras... y sacrificamos la visita a Radovljica. Para atravesar Bled en dirección Bohinj tardamos muchísimo. Se nota que hemos entrado en la zona más turística de toda Eslovenia, y a ratos echamos un poco de menos la tranquilidad de Solčava.
Después de toda una mañana en el coche, llegamos al lago Bohinj a la hora de comer. Es el lago más grande de Eslovenia, realmente precioso. Estamos ya en pleno parque natural del Triglav. Estábamos deseando bajar ya del coche, los peques al ver el lago quisieron bañarse (recomiendo a futuros viajeros llevar siempre a mano una bolsa con los bañadores, etc. ya que realmente hay opciones de bañarse muy a menudo).
Buscamos un rinconcito tranquilo e instalamos nuestro pícnic en una pequeña playita en la orilla del lago. Los peques aprovecharon para bañarse en el agua (helada), el entorno es realmente idílico. En esta zona de Bohinj (a diferencia de Bled) hay mucho deporte de aventura, Kayak... pero no resulta agobiante, es muy muy bonito.

Después de comer y ya refrescados, nos dirigimos a la primera parada de la tarde, la cascada Savica, que es el principal afluente del lago Bohinj. Dejamos el coche en el párquing habilitado (5€). Des de allí sale un sendero que lleva a la caseta dónde se paga la entrada para acceder (3€ por adulto y 1,50€ los niños). A partir de la caseta empieza un camino asfaltado, con escalones (unos 500 según las malas lenguas
Tiene una altura de 51 metros y es realmente bonita. Supongo que en época de deshielo debe ser aún más impresionante. Las vistas del lago Bohinj y de las montañas desde el mirador son

Ya de bajada, buscamos un rincón para merendar (los peques no perdonan,

Finalmente, llegamos al punto dónde empieza la excursión de la Garganta Mostnica. Aquí tuvimos varios errores de planificación. Primero, no acabábamos de encontrar dónde aparcar, ya que para acceder al párquing más cercano había que transitar por un pequeño tramo de carretera "privada", al final nos aclaramos y llegamos al aparcamiento (de pago, carísimo, ¡¡3€ la hora!!), pero perdimos un tiempo precioso. Otro error fue que contábamos que la excursión era más corta. Una vez aparcados, empezamos a preguntar y vimos que ida y vuelta nos podía llevar tranquilamente 3-4 horas. Aquí empezaron nuestras dudas sobre qué hacer, ya que no queríamos que se nos hiciera tarde para el check-in en Bled. Al final, empezamos la excursión y al cabo de unos 20' llegamos a la caseta de la entrada. Allí nos informamos y vimos que realmente no nos daba tiempo a hacer la excursión. Así que con pena nos dimos la vuelta por dónde habíamos venido. Nos quedó la espinita clavada, ya que esta garganta se veía preciosa, pero a veces en los viajes hay que aceptar que no da tiempo a todo y disfrutar las cosas tal y como vienen.
También nos hubiera gustado subir en el Teleférico de Vogel, pero al final hay que escoger, ya que Eslovenia no es un país barato, y siempre hay que dejar algo para la próxima ¿no?
De vuelta al coche, vimos que había un mercado de artesanos en la zona de Stara Fužina y aprovechamos para comprar productos locales como queso, yogur y miel.
Algo cansados del día (hemos hecho mucho rato de coche) decidimos irnos hacia nuestro alojamiento en Bled. Nos alojamos en el Apartment Klin. Teniendo en cuenta que Bled es super turístico, fue el alojamiento que más nos costó reservar (y eso que lo reservamos en febrero). La verdad es que nos gustó mucho, y lo mejor es que nos permitía ir hasta el lago a pie (algo bastante importante, ya que en Bled aparcar es muy complicado).
Si volviera a organizar este viaje, me alojaría en la zona de Bohinj y no en Bled. El entorno del lago Bohinj es mucho más tranquilo y 'natural'. Aunque Bled es precioso (como explicaré en la siguiente etapa) a los futuros viajeros que busquen tranquilidad les recomendaría la zona de Bohinj, ya que la zona de Bled es realmente ultra turística y para mí pierde un poco el encanto al estar tan explotada.
Aprovechamos el final de la tarde para organizar la visita del día siguiente a la famosa Garganta de Vintgar. Este es un tema a parte que explicaré ampliamente en la siguiente etapa y uno de los motivos principales por lo que me decidí a escribir este diario, ¡que hubiera información en el foro actualizada sobre la Vintgar Gorge!