Nuestro viaje a Paris después de tener todo preparado desde hace meses empezaba a torcerse debido a que el Primer Ministro Frances aprueba sin consenso y por la vía del decretazo una reforma de las pensiones que aumenta la edad de jubilación de los Franceses así como los años de cotización para poder cobrarla.
Toda una odisea, con la que está cayendo en Paris, más que por encontrarnos disturbios o cosas así, lo que peligraba era el vuelo ya que hay muchas cancelaciones debido a las huelgas por el aumento de la edad de jubilación en el país galo. Y también los traslados, ya que al tenerlos contratados para una hora concreta no sabíamos si podía también verse afectados al cambiar de vuelo.
Finalmente el vuelo de Transavia salió casi una hora tarde por varias circunstancias pero salió y Nacho, nuestro chofer, nos pudo recoger en el aeropuerto sin más sobresaltos.
A la 1 de la tarde estábamos a en el hotel, el traslado desde Orly se hace bastante ameno y más con la compañía de Nacho que no paro de hablar en todo el viaje
Descargamos las maletas y subimos a la habitación, pequeña pero confortable, lo malo que con tanto trasto casi no entrábamos pero por el precio que pagamos no se puede pedir más.


Bajamos a comer cerca, elegimos un sitio al lado del hotel llamado Poupiz. Elegimos este sitio ya que abren casi todo el día, tenían menu para niños y carnes a la brasa, pizzas y ensaladas. Pedimos unas pizzas y una ensalada Todo con buen sabor, raciones abundantes y a buen precio. Todo 30€ con bebida y sin postre(para el niño ponían un sobre de frutas).

Tras comer el niño estaba cansado así que cogimos en carro y decidimos bajar andando hacía el centro de Paris, dejamos lo del Sagrado Corazón para otra ocasión. Pusimos rumbo a los Jardines de las Plantas de París pasando por plaza de Italia y viendo algunos estragos que había causado los disturbios de las noches pasadas en Paris.

De ahí decidimos bajar por el Sena hasta Notre Dame, por el camino nos pillo la lluvia dejando una bonita estampa debajo de uno de los puentes del Sena donde nos cobijamos


Llegamos a Notre Dame y la primera estampa fue bastante decepcionante, todo vallado como si fuera la valla de Melilla (con sus concertinas y todo) y varios módulos prefabricados para los obreros que entendemos que están restaurando la Catedral. Grúas gigantescas Después de haber visitado Paris hace unos años deja mucho que desear la estampa actual.

De ahí a la fuente de Saint Michel y a cenar algo que el día había comenzado muy temprano, para llegar al aeropuerto, y aún nos quedaban aún muchos días de caminatas por Paris y sobre todo en Disney.
