El despertador sonará a las 5 a.m., pero un rato antes me despierto y veo a mi mujer ya vestida y recogiendo ropa por la habitación del hotel. Nuestro vuelo sale a las 08:40 y tenemos miedo a perderlo..... despertamos a los peques que se beben unos zumos y toman unas galletas, ya habrá tiempo a un segundo desayuno en el aeropuerto.
A las 5:30 arrancamos del hotel, nuestro destino es el parking de larga estancia de la T4 (de donde saldrá nuestro vuelo), llegamos sin problema y entramos en el parking en donde ya teníamos la plaza reservada y pagada (casi 57,00 € no me pareció caro). Toca esperar el bus gratuíto que nos dejará en la puerta de la terminal.
El bus llega en un par de minutos y en otros 10 estamos entrando por las puertas de la terminal, nos dirigimos a la zona de salidas y hacemos el check-in sin problemas. Pasamos el control de entrada y a las 6 y media ya estamos desayunando en un local del aeropuerto, creo que nos hemos pasado con las precauciones
Toca esperar, mas vale prevenir que curar. Con unos minutos de retraso se abre el embarque y cuando nos damos cuenta ya estamos camino de este viaje taaaaaaaaaaan esperado.
Hemos llegado a Viena sobre el horario previsto. Ahora debemos de tomar un transporte hasta la Viena Central Banhof (Hbf), la estación central de tren de Viena. Existen varias posibilidades, se puede ir en el bus Val 1 que sale de delante de la terminal, coger el tren rápido que sale desde la misma terminal del aeropuerto o la opción más barata que fué la que escogimos nosotros. Basta con salir de la terminal y caminar unos 3 minutos (200 metros) hasta la Bahnhof Flughafen Wien, allí cogemos uno de los RJX que cada 40 minutos salen hacia Viena y bajarnos en la estación central de la capital austríaca. El trayecto para todos nos cuesta 10,80 €, es decir, 5,40 € cada adulto. Los niños no pagan porque EL TRANSPORTE PUBLICO ES GRATIS PARA LOS ESCOLARES EN PERIODOS VACACIONALES. OJO, el billete hay que sacarlo igual pero el coste es 0 € por cada niño, nosotros sacamos el billete con tarjeta de crédito en las máquinas de la estación, las instrucciones se pueden poner en muchos idiomas, entre ellos, el castellano. Por cierto, me llega un mensaje de Aena diciendo que mi coche no ha entrado en el parking de larga estancia reservado, busco el ticket, lo miro, y veo que la matrícula está equivocada, no coincide la última letra.
La estación central es muy moderna, ubicada en una zona rodeada de edificios modernos. De aquí saldrá en dos horas y media nuestro tren para Passau (ya tenemos los billetes comprados online - 89,80 € 2 adultos y 2 niños que tampoco pagan
Toca buscar un sitio donde comer cerca de la estación para reponer fuerzas y tener nuestro primer y fugaz contacto con la ciudad. Gracias a Google Maps encontramos el Restaurante Don Giovanni a unos minutos de distancia, las críticas son buenas y el precio parece soportable. Hacia allí nos dirigimos, el interior está vacio y en la terraza sólo un par de mesas ocupadas, es la una de la tarde y pedimos un par de pizzas de tamaño mas que respetable y unas focaccias para ir haciendo boca, añadimos agua mineral (importante pedir sin gas) un par de cervezas y por unos 40,00 € salimos mas que satisfechos.
Toca volver a la estación y hacer un poco de tiempo hasta la salida del tren. Esperamos fuera y así podemos ver pasar la vida en Viena, ya que este primer contacto va a ser muy cortito.
Llega la hora de la salida del tren hacia Passau. El tren está yá en el andén y sale a la hora prevista, dicen que es famosa la puntualidad del servicio ferroviario austríaco. En principio ocupamos todos una mesa y sus cuatro asientos, pero van viniendo viajeros mostrando su billete con reserva de asiento, que son los nuestros, al rato acabamos sentados en el suelo del vagón en donde viajan las bicis, no somos los únicos, cosas de novatos
Por fin hemos llegado a Passau, estamos en territorio alemán. Para llegar a nuestro hotel basta con caminar 650 metros desde la estación, basta ya de mas transporte en un dia que empezo con viaje en coche, autobus a la terminal, avion a Viena, tren hasta la estacion de la capital y, por último, tren a Passau.
Nuestro hotel en Passau es el Premier Inn Passau Weisser Hase, situado en el comienzo del casco histórico en una calle peatonal. La ubicación es perfecta y el precio increible, cierto que reservé 6 meses antes y que el hotel sólo abre en temporada de verano pero tuve que contactar con ellos por e-mail para asegurarme con no era un engaño. No lo era, el hotel está muy bien y sólo por 55,00 €.
Habitación y vistas
Después de una ducha reparadora y de casi un par de horas de descanso, nos vemos con fuerzas suficientes para darnos un paseo por la zona antigua de la ciudad, empezando por la calle peatonal en la que está el hotel y pasando por lugares como la catedral y su plaza, la ResidentPlatz (preciosa) el Rathaus (ayuntamiento), sin olvidarnos de un lugar precioso conocido como la Dreiflüsseeck, que es el punto en el que podemos ver la confluencia de los tres ríos que rodean la ciudad, el Ilz, el Danubio (Donau a partir de ahora) y el Inn. Lo mas curioso es ver que el color del agua de cada uno de ellos es diferente, y se distingue perfectamente a simple vista.
Va anocheciendo y, como consecuencia, refrescando, nos volvemos hacia el hotel disfrutando de las hermosas vistas que nos brinda el Donau.
Hacemos una paradita en una heladería que habíamos visto antes de que cierre y nos tomamos nuestro primer heladito de las vacas. Al hotel a comer unos bocatas que compramos en la estación de tren y mañana...... a comenzar el pedaleo.





















