La primera vez que cogimos un crucero con días de navegación, sinceramente, pensamos que iba a ser un aburrimiento y una pérdida de tiempo. ¡Y nada más lejos de la realidad! Estos días sirven para descansar, disfrutar del barco y realmente estar de vacaciones además, claro, para poder bailar y trasnochar por la noche sin cargo de conciencia.
Tengo que decir que somos Costa Silver, que es un nivel de socio de Costa, porque ya habíamos viajado con ellos, y la verdad que nos dieron una serie de ventajas que nos gustaron bastante.
1º) Nos enseñaron las cocinas del barco por dentro, en una visita guiada que la verdad que fue muy interesante. Fuimos adultos y niños y después de vestirnos como si fuéramos a entrar en un quirófano disfrutamos de las explicaciones y las instalaciones quedando asombrados de la limpieza y la organización que había allí.
2º) Nos dieron una botella de champan, la verdad que esto nos dio un poco igual, primeramente porque a nosotros ese tipo de bebida no nos gusta mucho y también porque llevábamos contratado el todo incluido premium y teníamos incluidas todas las bebidas que quisiéramos.
3º) 4 pizzas en el restaurante italiano. Las usamos para que los niños merendaran con amigos la última tarde de navegación y les encantó la idea... lo malo es que después no quisieron cenar...
Varias cosas que me gustaría decir, estáis en vuestras vacaciones, que tardarán un añoooooo en volver así que id con la mejor predisposición a disfrutar y a pasarlo bien. ¡Claro que hay cosas que pueden mejorar! Pero sinceramente, yo intento centrarme siempre en lo bueno, si me gusta el plato que he pedido me lo como, si no me gusta lo dejo y pruebo el segundo... De hambre o de aburrimiento en un crucero NO TE MUERES.
También me gustaría recalcar que, como anteriormente he señalado, somos cruceristas expertos, ya hemos viajado con MSC, ROYAL, Celebrity, Aida... vamos que podemos compara y tengo que decir que este ha sido el viaje con más animación de todos con diferencia. Siempre había algo que hacer, una fiesta en la que disfrutar o música en directo con la que bailar.
Nos encantaba quedarnos en la planta 3 cuando salíamos de cenar o subir a la 5 ¡Siempre nos costaba ir al camarote a dormir y claro, al día siguiente las consecuencias se pagan!